Banco Sabadell plantea a los sindicatos un ERE de 1.900 trabajadores

La nueva salida de empleados supone un recorte del 12,5% de la actual plantilla

Sede del Banco Sabadell en Barcelona.
Sede del Banco Sabadell en Barcelona.Quique García (EFE)

La dirección de Banco Sabadell ha propuesto este jueves a los sindicatos un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 1.900 trabajadores. Según han explicado fuentes de la negociación, una parte del recorte de la plantilla se realizará mediante prejubilaciones y bajas incentivadas, aunque la proporción todavía no ha sido concretada. La entidad también ha anunciado a los representantes de los trabajadores que ha encargado a la empresa de trabajo temporal Manpower el plan de recolocación de los empleados que estén afectados por el ERE.

La salida de 1.900 trabajadores del banco, que comunicó la decisión a los sindicatos el pasado lunes, supone un recorte del 12,5% de su plantilla, que ahora está formada por 15.000 trabajadores. Según las fuentes consultadas, el plan se ejecutará sobre todo en la red de oficinas y de servicing. De entrada, esas dos áreas concentrarán el grueso de las salidas, aunque esa proporción puede variar a lo largo de la negociación.

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El banco de origen catalán justifica el ERE en la necesidad de alcanzar una mayor rentabilidad y eficiencia, en línea con el plan estratégico para el periodo 2021-2023. Ese documento se fijaba como objetivo una reducción de costes de 100 millones de euros por la transformación del modelo de negocio, la automatización y la simplificación de procesos. La entidad ya avanzó entonces la posibilidad de prescindir de un millar de puestos de trabajo.

La entidad alega en la documentación del ERE que se ha visto afectada por las caídas de rentabilidad que afectan a todo el sector financiero. La rentabilidad del banco se sitúa alrededor del 3%, muy por debajo del coste del capital, del 9%. La entidad sigue viéndose muy afectada por el actual entorno de bajos tipos de interés, la necesidad de ejecutar provisiones a causa de la crisis provocada por la pandemia y por la mayor inversión en tecnología que requiere hoy el sector financiero.

El nuevo ajuste se suma al que la entidad que preside Josep Oliu ya pactó con los sindicatos a finales de 2020, tras el cual salieron 1.800 empleados de forma voluntaria durante el primer trimestre de este año. Sin embargo, el banco ha trasladado a los sindicatos que ese plan no fue suficiente para mejorar su sostenibilidad. Fuentes de la entidad aseguran que su objetivo es cubrir los 1.900 puestos que se extinguirán con el ERE mediante el máximo de salidas voluntarias y prejubilaciones posibles y proteger a los trabajadores con mayores dificultades para acceder al mercado laboral, de entre 50 y 55 años.

Salidas masivas

CC OO, sindicato mayoritario en la entidad, considera que la cifra es “un insulto a toda la plantilla”, además de ser “desproporcionada e irreal”. El sindicato recuerda que ya en el primer trimestre del año se llevó a cabo un plan de prejubilaciones y jubilaciones que afectó a 1.800 empleados, por lo que consideran que el hecho de que se anuncie ahora un nuevo recorte de plantilla es “síntoma de mala gestión de esta dirección”. Y propone un nuevo plan de prejubilaciones y jubilaciones, ya que existen en el banco 2.064 empleados con más de 55 años, a los que habría que sumar otros 500 trabajadores que se incorporarán anualmente en los próximos tres ejercicios a este colectivo de mayores de esa edad. Por su parte, UGT consideró “incompatible” el ERE con la reciente contratación de 200 personas para ejercer de gestores. Las acciones de Banco Sabadell cedieron un 1,03%, hasta los 0,61 euros el título.

Si se materializa la propuesta de Banco Sabadell, en menos de un año habrán salido de la entidad 3.700 trabajadores. No es un caso aislado. La banca viene destruyendo puestos de trabajo desde la crisis financiera de 2008. En total, 100.000 desde entonces. Este año, el sector puede destruir alrededor de 15.000 después de que CaixaBank pactara 6.452 salidas y BBVA 2.935. Y a ello se unen las salidas en Unicaja o el Santander. La patronal del sector ya avisó de que, en comparación con Europa, España tenía margen para reducir tanto oficinas como empleados.

Los despidos planteados en plena crisis causaron malestar en el gobierno. La vicepresidenta primera, Nadia Calviño, pidió a las entidades financieras que actuaran “con responsabilidad” y criticó los altos sueldos que se asignan los altos directivos del sector.


Sobre la firma

Lluís Pellicer

Es jefe de sección de Economía de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera. Ha sido corresponsal en Bruselas entre 2018 y 2021 y redactor de Economía en Barcelona, donde cubrió la crisis inmobiliaria de 2008. Licenciado en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona, ha cursado el programa de desarrollo directivo de IESE.

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