La actividad turística en España retrocederá este año a niveles de 2003, según Exceltur

El ‘lobby’ mejora tres puntos su previsión del PIB turístico para este año, que será un 43,9% inferior al de 2019

José Luis Zoreda (a la izquierda), vicepresidente ejecutivo de Exceltur, y Óscar Perelli director de estudios de Exceltur.
José Luis Zoreda (a la izquierda), vicepresidente ejecutivo de Exceltur, y Óscar Perelli director de estudios de Exceltur.Efe

El turismo se confirma como el sector económico que más trabas tiene para recuperar los niveles de actividad previos a la pandemia. El verano que acaba de concluir se ha beneficiado de una progresiva recuperación de la actividad que, sin embargo, sigue aún lejos de la normalidad. Frente a la falta de certezas, los empresarios turísticos se muestran prudentes ante la reactivación que ha sucedido en la temporada estival. Esperan que esta tendencia se mantenga e incluso aumente en intensidad en el último trimestre del año, pero la cautela es máxima. En este contexto, Exceltur ha revisado al alza su previsión del PIB turístico para 2021, que será un 43,9% inferior al de 2019, frente a la caída del 46,9% que preveía en julio. El nivel de actividad alcanzará los 87.000 millones, un resultado muy parecido a 2003, según el último informe Perspectivas Turísticas de Exceltur presentado este jueves.

Este repunte ha sido el resultado del buen comportamiento de la demanda española, que en el tercer trimestre se ha situado un 3,4% por encima del mismo período de verano de 2019. Es decir, han viajado más por España que en el verano previo a la pandemia. El director de Estudios e Investigación de Exceltur, Oscar Perelli, sostiene que esto ha ocurrido por la falta de una política común sobre las aperturas de las fronteras en Europa, que ha impulsado los viajes nacionales. “Por un lado, ha habido muchos movimientos de los españoles en casa de amigos, en coche, que han tenido un menor impacto en las empresas. Y por otro, las personas con mayores capacidades de gasto han aumentado su consumo, lo que ha permitido incluso incrementar los precios de la oferta premium por la fuerte demanda”, ha apuntado Perelli.

Sin embargo, la otra cara de la moneda demuestra que la llegada de extranjeros a España, por motivos similares, ha cerrado el verano con un 48,5% inferior al de hace dos años. Las distintas restricciones por países para viajar a España han provocado fuertes diferencias en la evolución de la demanda internacional por mercados. Las caídas más moderadas se han producido entre los turistas de los territorios más próximos, como Francia (-19,2%), Suiza (-20,6%) y Holanda (-28,9%). En cambio, la demanda de los mercados de larga distancia, sobre todo los asiáticos, siguió bloqueada por el mantenimiento de las limitaciones a los viajes. Por ejemplo, las pernoctaciones en hoteles de los visitantes de Rusia y Japón son las peor paradas, según el estudio de Exceltur: están todavía un 93,4% y del 91% por debajo, respectivamente.

Aun así, el escenario para final de año es prometedor. En un contexto de menor incertidumbre con la emergencia sanitaria, el éxito de la campaña de vacunación en Europa y el avance en la armonización de las restricciones a la movilidad internacional elevarán la demanda turística durante los últimos meses del año. Por otro lado, la adopción del teletrabajo, que restringirá el turismo de negocios, y el incremento de los costes energéticos —especialmente de los precios del petróleo— que encarecerán los desplazamientos turísticos, frenarán la reactivación completa de la actividad del sector, al menos hasta final de 2022 o inicio de 2023. El vicepresidente de Exceltur, José Luis Zoreda, recalca que estos costes están superando de manera muy notable los que estaban previstos, por tanto “no hay un paralelismo ni una correlación entre la mejora de las ventas del sector turístico y la de los resultados”.

La desigualdad seguirá siendo una constante. Las grandes ciudades cuentan con bajas expectativas de recuperación: Madrid y Barcelona, más dependientes de los viajeros internacionales y de negocio, anticipan para el cuarto trimestre una caída de facturación alrededor del 30% con respecto al mismo período de 2019. En julio y en agosto, este dato rozaba un 60%. Una mejora considerable, pero seguirán muy atrás. En cambio, los destinos del interior y del norte de España se mantienen entre los de mayor reactivación, aunque con menor intensidad que en el verano.

Optimismo moderado en Canarias

Canarias, por su parte, vislumbra una clara senda de reactivación al alza en el arranque de su temporada alta, debido tanto a una mejor conectividad aérea como a una relajación de las exigencias sanitarias a los viajes de los turistas británicos, que son su principal mercado. Según Exceltur, más del 25% de las pernoctaciones que se esperan en España en el cuarto trimestre se concentran en este destino.

Con respecto a los subsectores de la actividad turística, las agencias de viaje seguirán siendo las más perjudicadas por las bajas ventas de viajes internacionales y el creciente protagonismo de la contratación por internet y por canales directos. Sus ingresos en el tercer trimestre se sitúan un 38% por debajo de los del mismo período de 2019.

Las empresas de alquiler de coches, por su parte, esperan también amortiguar la caída de ventas tras cerrar el tercer trimestre con un 34% de facturación por debajo de 2019. Aunque se han visto golpeadas por una débil recuperación de la demanda extranjera en las islas, han aprovechado el fuerte aumento de los precios ante la indisponibilidad de coches disponibles en el parque de alquiler. Las estimaciones de Exceltur prevén en este caso un descenso interanual de la facturación de un 27% con respecto a 2019.

Según Zoreda, la industria de los viajes ha salido del túnel, aunque sigue envuelta en la incertidumbre: “Lo peor parece que ha pasado para el sector turístico español y confiamos en que no se revertirán estas tendencias de mejora de la recuperación, aunque está muy tocado con muchas empresas al límite de su supervivencia”. La mayoría de los empresarios confían en recuperar su actividad prepandemia entre la segunda mitad de 2022 y 2023. A pesar del optimismo que inyecta ese acercamiento progresivo a la normalidad, el tejido empresarial es prudente y reclama que se refuercen las medidas de apoyo hasta su reactivación completa.

Por ello, los analistas de Exceltur piden acelerar el pago de las ayudas que están pendientes por recibirse y la gestión en la aprobación de los expedientes para la renovación de los nuevos ERTE. Además, en el marco de los fondos europeos de recuperación, hacen hincapié en el desarrollo de una estrategia nacional turística para abordar la transformación y mejorar la competitividad de las empresas turísticas españolas. “Aprovechemos los niveles de seguridad que la vacunación está brindando para ofrecer unas fuertes campañas de marketing que refuercen las ganas de viajar en todos los países”, ha recalcado Zoreda.

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