El BBVA rebaja su previsión de crecimiento para España en 2021 por la crisis de los precios de la electricidad

El servicio de estudios de la entidad calcula que el PIB avanzará el 5,2% este año y el 5,5% en 2022, por debajo de las proyecciones del Gobierno

Cableado de la red eléctrica sobre la ciudad de Bilbao.
Cableado de la red eléctrica sobre la ciudad de Bilbao.Luis Tejido (EFE)

El BBVA ha rebajado sus previsiones de crecimiento para la economía española hasta el 5,2% este año y el 5,5% en 2022, frente al 6,5% y el 7% estimados en julio, principalmente por el impacto de los precios de la electricidad y la crisis de suministro que afecta sobre todo a la industria. La factura energética restará 1,4 puntos al crecimiento este año y casi un punto (0,8) el siguiente, según el análisis presentado este martes por el servicio de estudios de la entidad. Este pronóstico es menos optimista que el del Gobierno, que todavía confía en una subida del PIB del 6,5% este año y el 7% en 2022, y refleja que la recuperación tras el parón de la pandemia está siendo menos impetuosa de lo esperado.

La revisión a la baja del BBVA tiene en cuenta la considerable corrección del crecimiento anunciada en septiembre por el Instituto Nacional de Estadística (INE) para el segundo trimestre de 2021 y que situó el alza del producto interior bruto (PIB) en ese periodo en el 1,1% en lugar del 2,8% avanzado en julio. “La recuperación es sólida, pero todavía hay riesgos”, ha advertido Jorge Sicilia, economista jefe del BBVA, durante la presentación del informe. La tendencia a la mejora se acelerará a partir de 2022, impulsada por “el dinamismo del consumo privado”, pero persisten una serie de factores negativos, como la subida del petróleo, los persistentes cuellos de botella, el retraso en la ejecución de los fondos de recuperación de la UE y los precios de la electricidad (con una subida en el año del 44%).

El coste de la factura eléctrica es el mayor lastre para el avance del PIB, y no solo se notará este año (con esos 1,4 puntos que resta al crecimiento), sino también el siguiente (0,8 puntos menos de crecimiento). El servicio de estudios del BBVA no espera que se normalice la situación hasta el segundo semestre de 2022, que es justo cuando la entidad confía en que la economía española llegue a los niveles previos a la pandemia.

Los efectos de los cuellos de botella que sufre en especial la industria, por problemas logísticos y de oferta, seguirán el año que viene (este año la crisis de suministro restará 0,3 puntos al crecimiento del PIB y el año que viene el impacto negativo será mayor, hasta 1,2 puntos), pero irán remitiendo. “El incremento de la demanda tras la pandemia ha sido muy fuerte y se necesita una adaptación”, ha afirmado Jorge Sicilia, “hemos pecado un poco de optimistas al pensar que iba a recuperarse más rápido”.

La combinación del impacto negativo de estos cuellos de botella, el incremento de los precios de las materias primas (en especial, la energía) y la escasez de mano de obra seguirá presionando sobre la inflación, que se mantendrá por encima de la media de la última década, pero “se ralentizará gradualmente” en 2022. El coste de la vida lleva aumentando en España siete meses de manera consecutiva, según los últimos datos del INE. Y la inflación, aupada a la cota del 4%, se encuentra en máximos de 13 años. La tendencia es global: Estados Unidos camina sobre una inflación del 5,4% y los países del euro, del 3,4%.

Sobre la firma

Cristina Galindo

Es periodista de la sección de Economía. Ha trabajado anteriormente en Internacional y los suplementos Domingo e Ideas.

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