El juez ordena la detención e ingreso en prisión del fundador de Kuailian por una estafa con criptomonedas

El empresario David Ruiz de León, que dice vivir en Dubái, ha dado plantón dos veces a la Audiencia Nacional

Un anuncio de bitcoin en Hong Kong, en una imagen de mediados de febrero.
Un anuncio de bitcoin en Hong Kong, en una imagen de mediados de febrero.Anthony Kwan (Getty Images)

Al juez Joaquín Gadea, instructor de la Audiencia Nacional, se le ha acabado la paciencia. El magistrado ha dictado una orden internacional de búsqueda y captura contra David Ruiz de León, fundador de la plataforma Kuailian, una compañía especializada supuestamente en la inversión en criptomonedas y a la que investiga como epicentro de una presunta estafa piramidal. El magistrado imputó al empresario en mayo y lo ha llamado en dos ocasiones para declarar, pero el sospechoso ha puesto distintas y reiteradas excusas para no acudir a la cita.

Según recalca el juez en una resolución del 30 de junio, Ruiz de León ha demostrado “voluntad” de querer “obstaculizar” las pesquisas de la Audiencia Nacional. Tras imputarlo, Gadea fijó por primera vez su interrogatorio el 27 de mayo. Pero la defensa del empresario alegó que se encontraba “indispuesto” y muy afectado, por lo que no acudió a la cita, pese a que ningún forense del juzgado pudo comprobarlo. De nuevo, el instructor lo llamó a comparecer en persona el 23 de junio, pero el sospechoso dijo que se encontraba en Dubái —donde asegura que reside— y pidió declarar por videoconferencia. Una solicitud que rechazó el magistrado, que sufrió entonces el segundo plantón.

Ante tal actitud, el instructor justifica su orden internacional de búsqueda y captura. Según expone el juez, que decreta detenerlo e internarlo de inmediato en prisión, existe un claro riesgo de fuga. Ruiz de León “se encuentra fuera del territorio nacional”, no ha “comparecido al llamamiento judicial que se le ha hecho hasta en dos ocasiones” y existen elementos que lo “incriminan”. Gadea detalla también que se enfrenta a penas de “hasta ocho años de prisión” por presuntos delitos de estafa agravada, blanqueo de capitales y organización criminal.

Según el sumario del caso Kuailian, esta compañía publicitaba a través de su web y redes sociales un sistema de inversión en criptomonedas mediante una entidad (Kuailian App) radicada en Estonia, pero que operaba desde España. Esta prometía elevados beneficios, pero llegó un momento en que comenzó a incumplir las condiciones que había pactado con sus usuarios. El juez subraya que sus responsables habían puesto en marcha presuntamente una estafa piramidal a través de un mecanismo de “captación masiva” de potenciales inversores.

“Los clientes, según las condiciones pactadas, podían conseguir más afiliados para la plataforma a través de su cuenta, y recibían el 10% de la inversión de los captados en su primer nivel, un 3% de los de segundo nivel, un 2% en el tercer nivel y así sucesivamente hasta un total del 20% invertido por cada uno. Esto generaba una red exponencial de captación masiva [...] La captación de nuevos inversores alimentaría la base de la pirámide, permitiendo la restitución y el abono de beneficios a los inversores iniciales, sin que la operativa responda a un negocio real”, apuntó Gadea en un auto.

El magistrado también ha dictado orden de búsqueda y captura contra otro investigado: Cristian Albeiro Carmona Hernández. Este imputado, que también dice vivir en Dubái, evitó igualmente acudir a la llamada del juez. Según detalló Kuailian en un comunicado de abril de 2021, Carmona es el propietario de una empresa que “ofrece servicios de intercambio de activos digitales”.

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J. J. Gálvez

Redactor de Tribunales de la sección de Nacional de EL PAÍS, donde trabaja desde 2014 y donde también ha cubierto información sobre Inmigración y Política. Antes ha escrito en medios como Diario de Sevilla, Europa Sur, Diario de Cádiz o ADN.es.

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