Los inversores superan en solo unas horas las expectativas de Porsche para su salida a Bolsa

La operación rebasa los casi 9.400 que el grupo Volkswagen esperaba recaudar

Un concesionario de Volkswagen en Los Ángeles.
Un concesionario de Volkswagen en Los Ángeles.Allison Dinner (AFP)

La salida a Bolsa de Porsche había generado grandes expectativas entre los inversores y para el propio grupo Volkswagen. Esas perspectivas han sido superadas con mucho éxito, ya que a las pocas horas de empezar el proceso de colocación (un periodo que va desde este martes hasta el 28 de septiembre, el día antes de que la firma empiece a cotizar en la Bolsa de Fráncfort), la demanda ha superado con creces el volumen de acciones puestas a la venta, y ha excedido así el tope que Volkswagen pretendía ingresar por la operación, de 9.394 millones de euros, según Bloomberg.

Con la salida a Bolsa de Porsche, el grupo Volkswagen quiere aprovechar la rentabilidad de su firma de lujo, que es la que más margen operativo aporta, con el objetivo de ayudar a financiar el plan de inversión del grupo en un contexto marcado por la transición hacia los vehículos eléctricos. Al preparar su salida a Bolsa, la marca Porsche estructuró su oferta en 911 millones de acciones, una cifra que hace referencia al modelo más famoso de la firma automovilística. La mitad de estos títulos son preferentes, sin derecho a voto, y la otra mitad, ordinarios.

En la Bolsa de Fráncfort cotizarán el 25% de las acciones preferentes, es decir, los 113,87 millones de acciones que se han puesto a la venta este martes. El precio inicial de venta es de entre 76,50 euros y 82,50 euros, lo que da el precio máximo de 9.394 millones de euros para esta oferta inicial, y lo que valora la compañía en su conjunto en hasta 75.000 millones de euros. Esta valoración es 10.000 millones inferior a la valoración máxima que las casas de análisis habían pronosticado. Óscar Rodríguez, analista del Banco Sabadell, recuerda que se trata de una valoración “razonable”. “Se trata de un activo muy particular, especial, y poco habitual. Y el mercado, ante activos interesantes y a un precio razonablemente atractivo, acude”, señala el analista.

El precio es atractivo por varias razones. Primero, porque se trata de una marca cuyos márgenes son buenos (la marca logró un beneficio operativo en 2021 de 5.300 millones de euros, y un margen del 16%, y cada vehículo de la firma aporta al grupo un margen operativo medio de 17.800 euros, mucho más que cualquiera de las otras marcas de Volkswagen) y cuyos clientes no se irán por ahora: hay lista de espera. Segundo, porque el precio se ajusta, según Rodríguez, a la realidad de la marca: “El mercado ya le asigna un descuento por no tener los márgenes de Ferrari, significativamente superiores [en 2021 fue del 25,2%]”. En el caso de la firma italiana, salió a Bolsa en 2016 a un precio de 45,8 euros por acción, que actualmente está en 193,60 euros. La diferencia es, también, que en Porsche el paquete que ha salido a Bolsa es relativamente pequeño, y que la estructura del accionariado hace que la firma no se independice del todo en Bolsa. “No son muchas acciones, y casi cualquier cosa que pueda pasar a nivel corporativo desde aquí podría ser positivo”, relata Rodríguez.

Del 25% de las acciones preferentes que se han ofertado, hay una parte que la firma ya tenía asegurada: el fondo soberano de Catar se ha comprometido a adquirir un 4,99% de los títulos preferentes a la venta de Porsche, mientras que Norges Bank, el fondo soberano de Noruega, adquirirá acciones por un máximo de 750 millones, igual que T. Rowe Price. El fondo ADQ lo hará por un máximo de 300 millones. En total, casi 3.700 millones de los 9.394 millones que esperaban recaudar. Por otro lado, los bancos contratados por Volkswagen (en España, el Banco Santander) están contactando con inversores particulares para colocar el resto, algo que se ha conseguido en pocas horas. También se han cubierto las llamadas acciones de green shoe, previstas en la oferta pública de venta, que son una ampliación de un 25% en el caso de que la demanda supere la oferta inicial.

El grupo Volkswagen, cuyo consejero delegado de recién nombramiento, Oliver Blume, es también consejero delegado de Porsche, se ha asegurado que mantendrá el control sobre la marca, que seguirá figurando en las cuentas. Las familias Porsche y Piëch, que a través del holding industrial Porsche Automobile tienen un 53% de las acciones con derecho a voto de Volkswagen, comprarán al grupo el 25% más una acción de los títulos ordinarios de Porsche, con una prima del 7,5% sobre el precio de salida. El 49% de los ingresos brutos de las operaciones se distribuirán en dividendos.

El proceso seguirá en marcha hasta el 28 de septiembre, y, según ha avanzado el Financial Times, el comité de empresa de Volkswagen ha pedido que se saquen a la venta más acciones. Los analistas creen que puede ocurrir en el futuro, en el caso de que el grupo Volkswagen necesite acudir a más capital para sus planes de inversión.

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Josep Catà Figuls

Es redactor de Economía en EL PAÍS. Cubre información sobre empresas, relaciones laborales y desigualdades. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona. Licenciado en Filología por la Universidad de Barcelona y Máster de Periodismo UAM - El País.

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