Las empresas familiares recriminan a Sánchez su desplante: “No pretendemos imponer nada, pero sí que se nos escuche”

Los empresarios reclaman al Gobierno que huya de “las ocurrencias” y de “las tentaciones populistas” y apueste por “el rigor” en pleno debate fiscal

El presidente del instituto de la Empresa Familiar, Andrés Sendagorta.
El presidente del instituto de la Empresa Familiar, Andrés Sendagorta.Jorge Armestar (Europa Press)

La relación de los empresarios con el Gobierno de Pedro Sánchez no atraviesa por su mejor momento. Los directivos y accionistas de las empresas familiares han expresado su desazón por la ausencia por cuarto año consecutivo del jefe del Ejecutivo en el Congreso del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), que en esta edición se celebra en Cáceres. Pero sobre todo lamentan el clima negativo contra las empresas, que creen se está abonando desde el Gobierno de coalición justo cuando se empieza a abrir el ciclo electoral, con comicios autonómicos y locales el próximo mayo y legislativas a finales de 2023, y en pleno debate por la subida de impuestos a empresas y grandes fortunas. Andrés Sendagorta, presidente del IEF, resumió la voz del más de medio millar de accionistas y directivos presentes en el foro empresarial. “No tenemos nada que ver con leyendas negras llenas de puros y chisteras que algunos tratan de difundir”, proclamó el también presidente de Sener, empresa líder de ingeniería y tecnología, durante el discurso de clausura del congreso del IEF.

El discurso de Sendagorta fue duro. Con mensajes velados al presidente del Gobierno algo infrecuente en un foro de estas características donde se mide cada palabra. Recogía el sentimiento que flotaba en las conversaciones de los empresarios que han participado en las dos jornadas del congreso del IEF. “Tengamos la valentía, como país, de rehuir de las tentaciones populistas de todo signo a las que otros están sucumbiendo”, advirtió el presidente de Sener. Los empresarios creen que el Gobierno ha dado un giro a la izquierda desde el pasado verano con un discurso que los deja expuestos. “Evitemos la polarización y apostemos por la moderación para construir un marco de relaciones estables que permitan proyectar un futuro a largo plazo”, afirmó Sendagorta en un claro mensaje al Ejecutivo.

“Huyamos de las ocurrencias y apostemos por el rigor”

Las últimas decisiones fiscales del Gobierno con la creación de un impuesto de solidaridad para que las grandes fortunas tributen allí donde no pagan el impuesto sobre el patrimonio como Madrid o, próximamente, Andalucía, junto con el endurecimiento del impuesto de sociedades han soliviantado a algunos empresarios. Pero, sobre todo, la mayoría se queja del discurso gubernamental que, arguyen, busca enfrentarlos con la clase media trabajadora. “Huyamos de las ocurrencias y apostemos por el rigor”, apuntó el actual líder de los empresarios familiares. “No son tanto los impuestos como el frentismo”, matiza otro influyente empresario.

La relación entre la empresa familiar y Pedro Sánchez sufrió un revés hace cuatro años en el congreso de la asociación celebrado en Valencia. Entonces el presidente del Gobierno, que acababa de desembarcar en La Moncloa, pronunció un contundente discurso en el que acusó a los empresarios de pagar pocos impuestos. Esa intervención fue acogida con frialdad por los empresarios, que le brindaron un aplauso más que tibio, según recuerdan algunos de los asistentes en aquella cita. Desde entonces, Sánchez ha rechazado la invitación de los empresarios para asistir al Congreso, donde tradicionalmente intervenían todos los presidentes del Gobierno. Por eso, dicen sentirse huérfanos por un Ejecutivo que, aseguran, que no los escucha.

Durante su intervención en la clausura del XXV Congreso del IEF, Sendagorta abordó la cuestión: “No quiero obviar aquí un hecho que parece suscitar el interés general. Me refiero a la ausencia en nuestro congreso del presidente del Gobierno. Quiero confirmarles que hemos invitado al presidente. Nos hubiese encantado contar con su presencia. Y quiero asegurarles que el año que viene [se celebrará en Bilbao] le volveremos a invitar”, aseguró.

Empresas que representan casi un 60% del PIB

Las empresas familiares se han reunido para celebrar en Cáceres su XXV Congreso en el 30 aniversario de la asociación empresarial, que está formada por más de un centenar de compañías familiares que dan empleo en su conjunto a más de 1,1 millones de trabajadores y agrupan una facturación de 172.000 millones de euros, cerca del 14% del PIB. En total, las empresas familiares es un colectivo enorme. El 90% de las compañías del país tiene un origen familiar, dan empleo al 70% de los trabajadores y representan el 60% del PIB. Entre los participantes en el foro celebrado en Cáceres estaban los presidentes o directivos de algunas de las compañías más importantes del país. Además de Sendagorta han estado presentes Sol Daurella, presidenta de Coca-Cola Europacific Partners; Sabina Fluxá, vicepresidenta y consejera delegada del grupo Iberostar; Óscar García Maceiras, consejero delegado de Inditex; José Manuel Entrecanales, presidente de Acciona; Ernesto Antolín (Grupo Antolín); Simón Pedro Barceló (Barceló Corporación Empresarial); Vicente Boluda (Boluda Corporación Marítima); Ricardo Leal (CL Corporación Industrial); Pilar Martínez Cosentino (Grupo Cosentino); Eloi Planes (Ejecutivo Fluidra); Francisco J. Riberas (Gestamp Automoción); Fernando Rodés (ISP); Juan March (Banca March); Ignacio Osborne (Grupo Osborne); Marc Puig (Grupo Puig); Ignacio Rivera (Corporación Hijos de Rivera); Alfonso Sesé (Grupo Sesé); Carlos Godó (Grupo Godó); Miguel Abelló (Torreal); Federico Michavila (Torrecid) o Jorge Gallardo (Hospitales Vithas) entre otros.

En el ambiente del congreso empresarial circulaba la sensación de que el Ejecutivo de coalición les ha dado la espalda. “¿Qué es lo que pedimos? Pedimos que impere la reflexión y el análisis riguroso al definir medidas que inciden en nuestra actividad. Que, al tomar decisiones, al legislar, no se nos creen barreras competitivas que nos pongan en posiciones desfavorables respecto de las que existan en otros países de nuestro entorno”, agregó el presidente de IEF, quien expresó el deseo del colectivo de “ayudar”. “Creemos que podemos hacer más si se tiene en cuenta nuestra consideración, nuestro criterio”. Y remarcó: “No pretendemos imponer nada, pero sí que se nos escuche. En definitiva, pedimos que la sociedad y nuestras autoridades entiendan que las empresas familiares, grandes, medianas y pequeñas, son un pilar esencial en nuestro modelo de sociedad”.

“No nos echará la marejada fiscal que vivimos estos días”

El distanciamiento de los empresarios familiares con el Gobierno socialista contrasta con el recibimiento que le brindaron al jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijoó, quien el día anterior reprochó a Pedro Sánchez de “volver otra vez a hablar de ricos y pobres. Y de volver a señalar a las empresas como responsables incluso con nombres y apellidos. Eso en la UE no se hace. ¿El objetivo que es acabar con los ricos o acabar con la pobreza?”, pronunció el líder popular, que cuestionó las últimas medidas fiscales del Ejecutivo y las contrapuso con la situación de Portugal. “Los socios portugueses no tienen donaciones, sucesiones ni patrimonio. Cuando nosotros mandamos un mensaje a los patrimonios que van a empezar a pagar donde no pagaban ¿qué les estamos diciendo? Les estamos empujando las inversiones al otro lado”, dijo Feijoo en la jornada inaugural. Su discurso, aunque algo deslavazado, fue acogido con cierto entusiasmo por los empresarios. “Jugaba en casa”, reconoce un ilustre presidente de una importante compañía. “Es lógico que el jefe de la oposición venga. Tiene que aprovechar estos foros, lo extraño es que no venga el presidente del Gobierno o no envíe a la vicepresidenta económica”, añade otro.

Los empresarios quisieron responder al órdago lanzado el día anterior por el dirigente popular. No quieren alimentar la idea de que hay fuga de capitales por el aumento de impuestos. Quieren trasladar la idea de compromiso y lealtad con el país. Por eso, Sendagorta subrayó: “Nosotros somos de aquí y no nos vamos a ir. No nos han podido echar las pandemias. Ni podrá con nosotros la inflación, ni la crisis energética y espero que tampoco la marejada fiscal que vivimos estos días. En una situación de grandes carencias en España, nuestros padres y abuelos nos enseñaron que a las dificultades hay que hacerles frente y eso es lo que estamos haciendo. Pero no nos vamos. Aquí seguimos y aquí seguiremos”.

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Jesús Sérvulo González

Redactor jefe de Economía y Negocios en EL PAÍS. Estudió Económicas y trabajó cinco años como auditor. Ha cubierto la crisis financiera, contado las consecuencias del pinchazo de la burbuja inmobiliaria, el rescate a España y las reformas de las políticas públicas de la última década. Ha cursado el programa de desarrollo directivo (PDD) del IESE.

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