Las claves de la vuelta al colegio: ¿cuándo empiezan las clases? ¿Sigue siendo obligatoria la mascarilla?

El curso comienza a caballo entre una ansiada normalidad que no se sabe aún si volverá y la amenaza persistente de la pandemia

Primer día de clase, hoy, en el colegio Alto Cidacos de Arnedillo, en La Rioja.
Primer día de clase, hoy, en el colegio Alto Cidacos de Arnedillo, en La Rioja.Javier Hernández

El curso 2021-2022 comenzará en los próximos días para algo más de ocho millones de alumnos de toda España, en un contexto sanitario que mejora, pero sigue creando incertidumbre. Mientras los docentes se afanan en recuperar el tiempo perdido, las comunidades volverán a aplicar el grueso de medidas de prevención del curso pasado, aunque abriendo algunos espacios de relajación que alivian las dificultades organizativas, pero preocupan a muchos padres. Por ejemplo, aumenta el límite máximo de alumnos de los grupos burbuja, tanto en infantil como en primaria, y se reduce de 1,5 a 1,2 metros la distancia mínima entre mesas en la secundaria. En ese espacio raro, a caballo entre un tiempo que no se sabe aún si volverá y la amenaza persistente de la pandemia, las siguientes son algunas claves de la vuelta al colegio que empieza este lunes en La Rioja y algunos centros murcianos y se prologa hasta el próximo día 13, el día que comienzan las clases en Cataluña.

¿Cuándo empiezan las clases?

Cada comunidad decide su calendario escolar, en función de sus propios criterios, necesidades, contextos y tradiciones. Este año, a diferencia del curso pasado en el que la crisis sanitaria obligó a escalonar mucho más la vuelta a las aulas de los diferentes cursos y etapas, se volverá a un escenario más clásico. Algunas comunidades, como Murcia y Navarra, permiten a los centros elegir entre varias fechas para empezar las clases.

¿Seguirá siendo obligatorio el uso de la mascarilla?

La mascarilla se seguirá exigiendo a partir de los seis años y podrá quitarse solo al consumir alimentos y bebidas, según el protocolo acordado para este año entre el Gobierno y las comunidades autónomas. Este texto recuerda “la necesidad de un ajuste adecuado de la mascarilla y de utilizarla siempre en espacios interiores compartidos, incluso a distancias mayores de dos metros”. Asimismo, recomienda que los padres opten en general por las mascarillas higiénicas “siempre que sea posible reutilizables” e insiste en que no se debe retirar la mascarilla al toser o estornudar, sino que hay que “cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado”. El tiempo máximo de utilización recomendado de los cubrebocas es de cuatro horas, por lo que serían necesarios dos por jornada. Los profesores las deben llevar siempre puestas en interiores, independientemente de la distancia.

Durante la realización de actividades al aire libre, se puede valorar este año que tanto docentes como alumnos mayores de seis años se la quiten si cumplen la distancia mínima de 1,5 metros. De hecho, en las escuelas catalanas los alumnos no tendrán que llevar cubrebocas en el recreo, siempre que se relacionen únicamente con compañeros de clase. Hay que recordar que el protocolo es un acuerdo general entre el Gobierno y las comunidades, y que estas lo pueden variar y adaptar según sus circunstancias, sus recursos y sus propios análisis de la situación.

¿Cómo serán los grupos?

El protocolo general mantiene para este curso los llamados “grupos de convivencia estable” o “grupos burbuja” en infantil y primaria para evitar el contacto con otros estudiantes, aunque en 5º y 6º (10-11 años) también se puede optar por la solución de la distancia mínima establecida para los mayores (ESO, Bachillerato y FP). Se trata de una separación mínima entre mesas de 1,5 metros, con posibilidad de flexibilizarla a 1,2 (una flexibilización que aplicarán la mayoría de comunidades). Si la situación sanitaria empeorara mucho (con niveles de alerta 3 y 4), la distancia de 1,5 metros sería la mínima para los estudiantes de 3º y 4º de ESO y Bachillerato (14 a 17 años) e, incluso, se abriría la posibilidad de retomar la semipresencialidad. Eso sí, los grupos burbuja serán más grandes que el curso pasado: podrán llegar a los 25 alumnos por aula en infantil (hasta cinco años) y 30 en primaria (de 6 a 11).

¿Cómo será el proceso de entrada en los centros y los movimientos durante la jornada?

En general, igual que el año pasado, con los matices que introduzca cada comunidad. En la mayoría, se incluye el control de la temperatura corporal a la entrada al recinto. La regla común sigue siendo la de evitar aglomeraciones. Por lo tanto, la entrada y la salida del centro debe ser escalonada o por puertas o espacios diferenciados para los distintos grupos. También se deberán hacer turnos de recreo y para el comedor. De hecho, se procurará “reducir al mínimo los desplazamientos de grupos de alumnos/as por el centro” y se “evitarán las asambleas o reuniones presenciales” y, en general, se evitarán “todas las actividades que supongan la mezcla de diferentes grupos o clases”. Aunque al aire libre se abre un poco la mano: tanto en primaria como en ESO se permitirá “la interacción entre grupos de un mismo curso” en el recreo o durante actividades deportivas.

¿Cómo se habrán de ventilar las clases?

Las investigaciones han demostrado la enorme importancia de una buena ventilación en espacios interiores para reducir la transmisión de la covid. La correcta ventilación de un aula dependerá enormemente de sus características, sin embargo, el protocolo oficial explica que lo primordial es la ventilación cruzada cuando se trata del método natural, es decir, abriendo puertas y ventanas al menos en dos lados diferentes de la sala. Si esto no fuera suficiente, habrá que recurrir a la ventilación mecánica, con aparatos que renuevan el aire. Sin duda, las imágenes de estudiantes con mantas o con el abrigo puesto dentro de clase volverán a repetirse este año. Se mantiene, además, la insistencia en reforzar la limpieza del mobiliario y del resto de objetos de uso común.

Alumnos abrigados en clase el invierno pasado en el instituto Juan de Mairena, en San Sebastián de los Reyes (Madrid). FOTO CEDIDA POR CC OO
Alumnos abrigados en clase el invierno pasado en el instituto Juan de Mairena, en San Sebastián de los Reyes (Madrid). FOTO CEDIDA POR CC OOFOTO CEDIDA CC OO

¿Cómo será la gestión de los posibles casos de infección?

Ni alumnos ni profesores deberán ir a clase si tienen síntomas de covid, esto es, fiebre, tos, sensación de falta de aire, fatiga o diarrea. La cuestión de la temperatura corporal a partir de la cual no se debe asistir al centro despertó cierta polémica el curso pasado, pues no todas las comunidades han fijado el umbral en el mismo punto: por ejemplo, Euskadi señaló los 37 grados, mientras que en Madrid y Extremadura fueron 37,2. En todo caso, si el centro detecta alguno de los síntomas en un estudiante a la entrada o a lo largo de la jornada, se los llevará a un espacio separado hasta que sus padres o tutores vayan a buscarlos para llevarlos a casa. Allí, deberán permanecer aislados hasta tener los resultados de las pruebas diagnósticas. Los docentes con síntomas deberán actuar igual. Los compañeros (alumnos y docentes) seguirán yendo a clase con normalidad hasta que lleguen esos resultados.

¿Cómo son las cuarentenas de los positivos y de sus contactos?

Si un caso sospechoso se confirma como positivo, la persona no debe acudir al centro y debe permanecer en aislamiento hasta transcurridos tres días desde el fin del cuadro clínico y un mínimo de 10 días desde el inicio de los síntomas. Sus contactos estrechos también deberán guardar una cuarentena de 10 días desde el último contacto que tuvieran con el paciente de covid. Sin embargo, varias comunidades (como Madrid, Cataluña o Castilla y León) han anunciado ya que no tendrán que hacer cuarentena los contactos estrechos que hayan pasado la enfermedad en los últimos seis meses o que ya estén vacunados con la pauta completa.

¿Quiénes son esos contactos estrechos?

Aparte de los familiares convivientes, todos los miembros de un grupo burbuja. También, en el resto de las clases, todas las personas que el centro considere que han tenido contacto de riesgo con el caso positivo, esto es, haber compartido espacio a menos de dos menos sin mascarilla o habiéndola usado de forma incorrecta (por no estar bien ajustada o dejando libre la nariz, por ejemplo). En el caso de los pacientes de covid confirmados, no es necesario que se hagan una prueba diagnóstica antes de volver a clase. Para los contactos estrechos, es recomendable, pero tampoco es obligatorio.

¿Qué pasa si hay un brote en un centro educativo?

A partir de tres casos positivos relacionados entre ellos en un mismo centro, se considera un brote. A partir de ese momento, el órgano designado para ello en cada comunidad valorará, dependiendo de la gravedad del caso, las medidas a tomar, que van desde aumentar las normas de prevención e higiene y aislar los casos, hasta el cierre de clases, cursos enteros e, incluso, de todo el colegio o instituto. Aunque fueron pocos, el año pasado sí se llegaron a clausurar centros enteros.

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Sobre la firma

J. A. Aunión

Coordinador del espacio de Educación de EL PAÍS. Especializado en información educativa durante más de una década, también ha trabajado para las secciones de Local-Madrid, Reportajes, Cultura y EL PAÍS_LAB, el equipo del diario dedicado a experimentar con nuevos formatos.

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