Deportes y estilos en el número de enero de la revista ICON

La revista masculina de EL PAÍS, todavía disponible en quioscos

Ryan Reynolds, fotografiado por Outumuro con chaqueta, camisa y corbata de Hugo Boss para el tercer número de ICON
Ryan Reynolds, fotografiado por Outumuro con chaqueta, camisa y corbata de Hugo Boss para el tercer número de ICON

Johan Cruyff sigue conversando con el padre que perdió hace más de 50 años. El nuevo campeón mundial de ajedrez, Magnus Carlsen, no quiere hacerse un test de inteligencia. A Cesc Fàbregas le fascina la parroquia Saint Mary’s de Londres. Los hombres detrás de las grandes victorias deportivas de las últimas décadas se ponen ahora delante de la lente de ICON, la revista masculina de EL PAÍS, que en su nuevo número ofrece un especial centrado en el deporte en el que estos gigantes revelan detalles de su vidas personales y profesionales. Cruyff, por ejemplo, recuerda cómo su madre era la que limpiaba los vestuarios del Ájax y critica los contratos millonarios de los cracks: “El gran ingreso en el deporte viene de la publicidad; a esta gente no le hace falta cobrar tanto dinero por jugar”.

Carlsen, mientras, revela cómo logró imponerse en el último campeonato de ajedrez (“Obligué a mi rival a esforzarse más al principio, de manera que ese sobreesfuerzo le pasara factura más adelante”). Y el mítico campeón de surf Kelly Slater logra relacionar las cuestiones de clase con los resultados en el marcador: “Si eres de familia rica abandonas antes, pero si has construido tu vida alrededor de todo esto no es tan fácil”. También se cuenta la épica de los Red Sox de Boston, el conocido como equipo de béisbol más gafe del mundo y se explora la relación entre la mercadotécnica y el fútbol.

No todo son deportes en el número. La portada está protagonizada por el actor Ryan Reynolds: el protagonista de Enterrado y Linterna verde está fotografiado por Outumuro y revela, en la entrevista, cuál es el secreto que le ha permitido mantener una de las carreras más estables en el Hollywood actual: “A los idiotas que suben rápido nadie les echa una mano cuando caen. Los chicos buenos llegan más lejos”, sentencia en una entrevista en la que también recuerda sus inicios y cómo un incidente con un paracaídas puso en peligro su vida hace años y le reveló el magnetismo de los hombres que no cometen locuras.

Páginas más adelante, el mexicano Diego Luna (Y tu mamá también, La terminal) justifica su decisión de dejar la interpretación para convertirse en director: “Soy muy mal actor y creo que me va a ir mejor detrás de la cámara”, explica. También cuenta el sublime impacto aleccionador que tuvo en su vida el haber rodado Dirty dancing 2: Noches en la Habana. Diego Della Valle, el magnate de la casa Tod’s, cuenta por qué ha empexzado a restaurar monumentos italianos. Y se analiza la figura de Jeremy Scott, el estadounidense que será nuevo director creativo de la casa italiana Moschino.

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