Pepe Muñoz, de bailarín a mejor amigo de Céline Dion

El malagueño se ha convertido en uno de los confidentes más cercanos de la cantante. Aunque las revistas del corazón se empeñan en relacionarlos como pareja

Céline Dion, junto a Pepe Muñoz en París.
Céline Dion, junto a Pepe Muñoz en París.Cordon Press

Céline Dion ha vuelto como las grandes. Su aparición en la Semana de la Alta Costura en París, su regreso a los escenarios fuera de Estados Unidos, su desnudo total en el Instagram de Vogue… y ahora, ¿una nueva pareja? La cantante canadiense no deja de dar titulares. Sonriente, con un esmoquin negro que dejaba ver parte de su sujetador de encaje, stilettos y cabello recogido, así acudió la intérprete de éxitos como My Heart Will Go On a una cena en la capital francesa. Su acompañante fue el malagueño Pepe Muñoz, un bailarín y amigo cercano de la artista.

Más información
Resuelto el misterio de Pepe, el español inseparable de Céline Dion en París
Celine Dion, desnuda a los 49 años
Céline Dion recuerda su año más trágico

La cita ha dado de qué hablar. Revistas del corazón como Paris Match o tabloides como The Daily Mail sugieren que la cantante tiene una relación más íntima con Muñoz. Sin embargo, Dion ya contó a Vogue que desde que lo conoció en Las Vegas ambos se convirtieron en grandes amigos no solo sobre el escenario —juntos realizan un número en el que ella aparece con un maillot elaborado con joyas y él es su bailarín principal— sino también fuera de él. Los dos comparten más que el gusto por la danza. Son grandes seguidores de la industria de la moda y el lujo. Tanto así que en la pasada pasarela de Giambattista Valli Dion invitó a su colega al front row. “Estoy completamente sobrepasado por la repercusión que ha tenido todo esto” , dijo por su parte el bailarín hace unas semanas a SModa. "Céline vive la moda con una pasión tan desmedida como la mía y nos emocionamos juntos”, añadía.

Además de bailarín y de haber participado en musicales de Broadway como Cats y Dirty Dancing, Muñoz también fue jurado del programa de televisión Fama, ¡a bailar! y, además, es ilustrador de moda. Es justamente en esta última profesión en la que la cantante, de 49 años, ha querido a ayudar al malagueño, de 32 años, con sus contactos y su influencia mediática. Según Vogue, Muñoz acudió a la Semana de la Moda de París para realizar ilustraciones de las tendencias de otoño-invierno y, de paso, colaborar con la conocida como la biblia de la moda.

Pepe Muñoz, en París.
Pepe Muñoz, en París.Cordon Press

Todo apunta a que entre el malagueño y la canadiense solo existe una gran amistad. Ya en el pasado Dion aseguró que aún no se sentía preparada para comenzar un noviazgo. El pasado abril se cumplió un año de la muerte de su marido al que le fue diagnosticado un cáncer de garganta en el año 2013. "Es demasiado pronto [para comenzar una relación] para mí. Estoy definitivamente enamorada de René [Angelil], casada con él. Es el amor de mi vida y es muy difícil verme con otra persona. El amor que tengo por él, lo vivo todos los días", aseguró.

View this post on Instagram

Celine Dion doesn't try to hide her feelings. Her candor is one of her many charms, coupled with lovely manners and an emotional transparency that's unique in anyone (let alone a global popstar for over 30 years). Last year at the haute couture show for Giambattista Valli, she sang, clapped, oohed and cooed, before ultimately going backstage post-show to weep with Giamba and his mama. "No one else was applauding," she recalls slightly sheepishly as she waits to enter the Petit Palais for this summer's Valli catwalk. She is joined by a featured dancer in her European show by the name of Pepe Munoz. Pepe is a Spaniard, originally from Malaga; he is also a budding fashion illustrator (@pepemunozillustrations). Celine was introduced to Pepe by Las Vegas show folks she knows through her butler's wife, who is a dancer herself. ("All the people I meet," says Dion of her Vegas social life, "are acrobats, dancers, or divers. That's family.") Now the two are fast pals, inseparable onstage (her in a jeweled, super-heroic unitard, him in his basic helpless hotness) and off. And so when, this season, Celine decides to express her exuberant enthusiasm for Valli's work it is by making flamenco hand signals to Pepe, who is across the aisle, and his front row neighbors, actress Rossy de Palma and the esteemed Spanish choreographer Blanca Li. And there are far too many runway winners to count. A delicate tiny floral tee-shirt of fully embroidered tulle worn with a collar or harness of black pailettes. Ball dresses of chantilly lace, pleated tulle, or broderie anglais, cut high in the front, trained in the back. This is a full-on Celine show in every sense. Celine's hands are twirling; Pepe's hands are Voguing; Rossy is inexplicably doing scissor kicks.... The models (the lucky ones!) are gliding by in ballet shoes, but the dancing is all going down in the seats. When it ends, Pepe is in tears. Blanca is in heaven. And Celine is saying that next year, if she is on tour in Europe, she will ask to have the whole week of the shows off from performing. "But they won't let me," she laughs, "for fear I will spend too much money!" #CelineTakesCouture Photographed by @denisetruscello.

A post shared by Vogue (@voguemagazine) on

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS