Detenido el “asesino en serie” que violó y mató a una niña de siete años en Pakistán

Las autoridades relacionan al acusado, de 23 años, con otros 11 casos similares en la zona

Imagen del detenido por la muerte de la niña de siete años, este martes en una rueda de prensa en Pakistán.
Imagen del detenido por la muerte de la niña de siete años, este martes en una rueda de prensa en Pakistán.MOHSIN RAZA (REUTERS)

Las autoridades paquistaníes han anunciado este martes la detención del presunto "asesino en serie" que violó y mató a la niña Zinab Ansari, de siete años, en la ciudad de Kasur a principios de este mes. La trágica muerte de la pequeña conmovió al país y desató una ola de protestas y manifestaciones bajo el hashtag #JusticeForZainab. Los investigadores lo relacionan con 11 casos similares en la misma zona. La policía ha hallado muestras de ADN del sospechoso en seis de estas víctimas, según fuentes médicas oficiales.

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El detenido, de 23 años, se llama Imran Ali y vivía en una calle cercana a la de la niña. Las pruebas de ADN coinciden "al 100%" con los restos que se encontraron en la víctima, según ha explicado el jefe del Gobierno regional, Shaba Sharif. "También le hemos hecho la prueba del polígrafo. Ha confesado todos los crímenes que ha cometido", ha añadido Sharif a los medios. El arrestado abandonó Kasur y estuvo durante varios días en otras ciudades sin saber que estaba bajo investigación, han relatado fuentes policiales.

Las autoridades han subrayado que el presunto violador es un "asesino en serie" y lo relacionan con otros 11 casos similares ocurridos el año pasado en la zona. En la investigación han participado los servicios de inteligencia, la policía y laboratorios forenses. Durante el proceso, se han recopilado 1.150 muestras de ADN y fotografías de 300.000 personas para encontrar al culpable. Además, Sharif ofreció una recompensa de 10 millones de rupias (unos 73.000 euros) a cambio de información sobre el asesino.

La niña desapareció cuando estaba bajo la tutela de su tío, mientras sus padres se encontraban de peregrinación religiosa a Arabia Saudí. Tras cinco días de búsqueda, fue hallada muerta en un contenedor de basura. La autopsia reveló que había sufrido abusos sexuales. El suceso desató una ola de protestas. Dos personas murieron a causa de los disparos que la policía arremetió contra los manifestantes. 

Pakistán decretó en marzo de 2016 la pena de cárcel para los delitos de abusos sexuales a menores y la pornografía infantil, crímenes que hasta ese momento no eran sancionados.

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