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San Valentin

9 cosas mejores que cenar en San Valentín que puede hacer por su pareja

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Lo que hemos aprendido de la ciencia sobre amor y sexo

  • sexo san valentin
    1Las verdades sobre el sexo no vienen en las tarjetas de San Valentín 

    Hay quien prescinde del sexo en su vida —por decisión propia o por falta de apetencia—, pero como ya le hemos contado en otras ocasiones en BuenaVida, lo habitual es que en las relaciones de pareja haya todo tipo de intercambios de fluidos. Debe saber que esto, además, es bueno para su salud y que, en cambio, la falta de placer sexual tiene efectos negativos sobre su cuerpo.

    No se deje llevar por la idea tradicional del amor romántico o los mensajes de las tarjetas de San Valentín: estas son las verdades sobre el sexo. Es importante, por ejemplo, quitarse los tabúes y dejarse llevar ante las fantasías, como ver porno en pareja o hacer el amor en lugares distintos: ¿bajo el agua?

    También debe olvidarse de todo aquello que le pueda agobiar, como la idea de que los orgasmos sean simultáneos: prejuicios de este tipo arruinan nuestra vida sexual y pueden derivar en problemas como la disfunción eréctil.

    Déjese llevar y, si la cosa no funciona con una persona, no se rinda, siempre hay más peces en el mar, incluso estos que quizás no se ha planteado probar.

    Recopilamos algunas de las cosas que la ciencia nos ha enseñado sobre el amor y el sexo en pareja (o fuera de ella) que puede practicar en lugar de la esa cena de San Valentín, en la que ha depositado todas sus expectativas.

  • poliamor
    2Tener otra pareja 

    Es normal sentirse atraído por otras personas cuando se está en una relación. El problema llega cuando de la atracción se pasa a los hechos y engañamos a nuestra pareja. De hecho, según un estudio realizado en España por el Instituto Ipsos en 2014, el 35% de los hombres y el 26% de las mujeres ha sido infiel alguna vez. Un concepto que solo tiene sentido en el sistema de relación sentimental establecido legalmente desde hace siglos en las sociedades occidentales: la monogamia.

    Pero, ¿y si compartiéramos sentimientos con más de una persona al mismo tiempo? El amor no tiene por qué ser solo de dos, también existen la pareja abierta, el swinging y el poliamor —relaciones amorosas, no solo sexuales, más allá de la pareja—, una fórmula que muchos expertos señalan como una opción para "sostener relaciones mucho más trabajadas", según explica Giazú Enciso, psicóloga social e investigadora en la Universidad Autónoma de Barcelona.

    Y no solo en las relaciones sexuales o amorosas. Las relaciones de amistad cubren necesidades distintas que las de la pareja y por eso, su novio no tiene por qué ser su mejor amigo.

  • afrodisiaco
    3Probar ciertos afrodisiacos 

    ¿Es posible aumentar la libido simplemente comiendo cierto alimento? La eterna pregunta por fin respondida claramente por la ciencia: sí, aunque solo lo conseguirá con algunos.

    Una recopilación de la literatura científica sobre afrodisiacos, realizada por la Universidad de Guelph, Canadá, concluyó que ciertos productos naturales —como el ginseng, el azafrán y la yohimbina— nos predisponen a tener un revolcón.

    Algunos de ellos desinhiben, otros evocan los órganos sexuales y otros incitan, pero no son mágicos: si no le ponemos la pasión necesaria al asunto, no funcionarán. En realidad, las sustancias más importantes que necesitamos para mantener el apetito sexual activo están en nuestro cuerpo: las hormonas. Y, a más práctica, más ganas.

  • netflix
    4Regalarse una cuenta en Netflix 

    O en Yomvi, Wauki, HBO o Amazon Prime. La plataforma da igual, lo que es seguro es que gastando solo unos 10 euros al mes podrá tener una infinidad de series y películas para ver con su pareja. ¿Y esto de qué sirve?

    Según un estudio de la Universidad de Aberdeen, Reino Unido, "compartir una identidad social es clave en las relaciones románticas" porque "ayuda a fortalecer el vínculo", lo que según la investigación puede alargar su relación hasta tres años: el tiempo juntos es crucial para favorecer la intimidad de la pareja. Pero, cuidado, reserve también un espacio de ocio personal en solitario, es la única forma de evitar la dependencia.

  • fantasia
    5Probar cosas nuevas, como la lactancia erótica 

    Lo hemos visto en el cine, en la película La teta y la luna, de Bigas Luna, y no solo ocurre en la ficción: la sexblogger Venus O'Hara ha contado cómo, tras una confusión con un tratamiento anticonceptivo, sus pechos empezaron a producir leche. Cosa que, lejos de susto, a su pareja le produjo excitación y, recuerda O'Hara, dio pie a un encuentro que comenzó por la lactancia erótica.

    Esta práctica, que consiste, como se habrá imaginado, en amamantar a la pareja, va más allá del fetiche, según explican los expertos. Es también una forma de generar un vínculo, como ocurre entre una madre y su bebé durante el momento de la lactancia.

  • movil
    6Regalarle tiempo sin móvil 

    Lo que hace algunos años nos habría parecido una escena sacada de una película japonesa, hoy es absolutamente normal en todo el mundo: estamos todo el día con el móvil en la mano, o al menos a distancia suficiente como para ver las notificaciones que nos llegan sin hacer ningún tipo de esfuerzo. Y eso si no estamos absolutamente absortos en la pantalla del móvil aún cuando tenemos compañía.

    Se llama phubbing (acrónimo de phone snubbing, o ningunear con el móvil) y afecta a todo tipo de relaciones, incluidas las de pareja hasta el punto de generar verdaderas discusiones: Un estudio conducido por el profesor James A. Roberts, de la Universidad Baylor, en EE.UU., halló que el 46,3% de los 453 adultos entrevistados había sido ningufoneado por su pareja; y un 22,6% declaró que esa práctica era fuente de conflicto.

    Así que un buen regalo, por San Valentín —y el resto de días del año—, es dejar el móvil a un lado cuando esté con su pareja.

  • cuenta banco
    7Abrir cuentas bancarias separadas 

    A diferencia de lo que pueda pensar, el principal motivo de divorcio o separación no son las infidelidades —porque, desengáñese, usted también perdonaría unos cuernos—, sino las discusiones por motivos económicos. Por ello, es importante organizar desde el primer momento cómo se van a llevar las finanzas de la pareja. Y la pregunta del millón: ¿cuenta conjunta o separada?

    Las ventajas prácticas de la primera opción parecen evidentes: ambos ingresan sus ganancias en la misma y de ahí se pagan todos los gastos comunes (hipoteca, agua, luz o derivados de los hijos), más los particulares de cada uno de ellos. Sin embargo, cada persona tiene un criterio de gasto diferente y esto puede causar problemas.

    Por esto los expertos recomiendan la fórmula de las cuentas separadas, aunque compartiendo la responsabilidad de la toma decisiones en aquello que es común a ambos.

  • ligar
    8Tontear en la oficina 

    No se trata de que tenga que llegar al trabajo buscando con quién ponerle los cuernos a su pareja, sino simplemente aprovechar los beneficios de un flirteo extraoficial, que —según un estudio— puede ayudar a aumentar el deseo hacia su pareja.

    ¿Por qué? Según Kristen Mark, profesora y directora del Laboratorio para la Promoción de la Salud Sexual del College of Education de la Universidad de Kentucky, "a veces, el hecho de flirtear con una tercera persona puede desencadenar en nosotros un estado de excitación que quizás no hayamos sentido durante mucho tiempo con nuestra pareja. Si el coqueteo no va a más, y nuestra relación es sólida, lo que puede ocurrir es que seamos capaces de transferir esos sentimientos de emoción hacia nuestra relación oficial".

  • soltero
    9Y si la relación no funciona, pruebe con la soltería 

    Tener pareja —o parejas— no es la única forma de ser feliz. Quienes permanecen solteros se desarrollan más como personas y obtienen mayor satisfacción de sus trabajos que aquellos que están en pareja.

    Además, tienen más relación con sus familiares y amigos. Cosa que no les convierte en absoluto en más dependientes, sino al contrario: son de hecho más autosuficientes.