Tomás Alía abre un estudio para decorar tu piso (sea cual sea tu presupuesto)

"Hemos pasado de la mesa camilla a Ikea sin transición", dice el interiorista, que estrena su último proyecto, Caramba Estudio, en el que los bolsillos pequeños también optan a grandes posibilidades

Tomás Alía y uno de sus proyectos, la 'Suite viajera ecosostenible'.
Tomás Alía y uno de sus proyectos, la 'Suite viajera ecosostenible'.Cortesía de Tomás Alía

Cuando alguien en España oye la palabra "interiorista", es posible que el nombre de Tomás Alía (Toledo, 1964) sea uno de los primeros que le vengan a la mente. Alía forma parte de la generación más consolidada, mediática y respetada de profesionales de este sector que, en España, con todo, aún es relativamente desconocido. Si Alía ha logrado cruzar la barrera del anonimato, ha sido gracias a proyectos ambiciosos y de gran envergadura que le han permitido rebasar otra frontera igualmente decisiva: la del mercado internacional.

"Vengo de 30 años de trabajo en el sector del proyecto público. Siempre me ha gustado arriesgarme y tirarme a la piscina, aunque estuviera vacía", afirma el interiorista mientras conversamos con él en la oficina madrileña de Caramba Estudio, el nuevo proyecto de este veterano sin miedo a los chapuzones, ni siquiera a los televisivos, puesto que es uno de los jueces –y el más rápido y mordaz, por cierto– de Maestros de la Reforma, el programa de interiorismo y decoración que produce Shine Iberia para Atresmedia.

"Siempre me he dedicado a los proyectos singulares, he hecho viviendas de lujo, palacios y estadios en Arabia Saudí, en Qatar, en todo el mundo. Pero de esos proyectos icónicos hay pocos a lo largo de tu vida. Si solo aspiras a hacer ese tipo de trabajo, mal vamos. Además, a mí me interesan muchas más cosas". El nuevo proyecto en el que se ha implicado Alía, Caramba Estudio, es un estudio de diseño, interiorismo y arquitectura con un objetivo muy simple: "Democratizar el diseño y llegar a la mayoría", explica. "Me siguen interesando los grandes iconos, pero hay que pensar en la mayoría. El mundo ha cambiado y el mercado lo demanda. Queremos poder hacer la vivienda de cualquier persona, acercarnos a la gente joven y afrontar proyectos desde el mobiliario hasta el urbanismo".

Suite el hotel Aitana, de la cadena Room Mate. |
Suite el hotel Aitana, de la cadena Room Mate. |Tomás Alía

Caramba Estudio, que abrió sus puertas el pasado mes de septiembre, cuenta con un equipo propio de 14 profesionales y con el respaldo de una empresa del sector del mobiliario capaz de acometer el desafío técnico más ambicioso del proyecto: mantener el sello de Alía con soluciones más asequibles. Para ello, han simplificado la ejecución de los proyectos mediante la industrialización, elementos modulares que reducen tiempos y costes, y también nuevas formas de comunicarse con sus clientes. "Ya no es necesario limitarse a los planos y los renders", apunta Alía. "No todo tiene que ser tan sofisticado, porque la gente se asusta. Por el contrario, nosotros utilizamos vídeos que permiten visualizar el proyecto de una manera directa".

Por un lado, estos procesos más industriales permiten acercarse a un público menos pudiente. Pero, por otro, el lenguaje plástico de Alía sigue presente mediante el arte, la artesanía y los materiales. Cuenta Ramón Vergara, colaborador de Alía en este proyecto, que han establecido acuerdos con galerías de arte contemporáneo para desarrollar nuevos formatos de venta. "Les hemos propuesto vender arte por metros cuadrados", remata Alía, aludiendo a su método de trabajo: adaptar obras existentes a matrices que permitan reproducirlas un número limitado de veces.

Sala VIP del estadio de Qatar. |
Sala VIP del estadio de Qatar. |Tomás Alía

Le preguntamos cómo impacta esta solución en un mundo, el del interiorismo, en el que la singularidad y el carácter raro y exclusivo de la alta decoración sigue marcando el ritmo. "La alta decoración, tal y como la llaman, está cargada de connotaciones historicistas y a mí me pone a tres mil por hora, no lo puedo soportar", ataja. "No creo en ello. Yo proyecto pensando en el presente y el futuro, y respetando siempre el pasado. Nosotros ya no vivimos como nuestros padres ni como nuestros tatarabuelos. El mundo ha cambiado y estudiar esas nuevas formas de vida es apasionante".

En el caso de Alía, y de Caramba Estudio, la singularidad viene dada por la presencia de la artesanía. "La apoyamos mucho", subraya Alía, embajador de la cerámica de Talavera y Puente del Apóstol, recientemente declaradas patrimonio inmaterial de la humanidad por la Unesco. "España es un país muy rico en tradiciones artesanales, pero también hay una desprotección gubernamental impresionante. Por eso estamos colaborando con fundaciones que identifican y revisan la alta artesanía". Menciona la reforma de un restaurante, El Doncel, en Sigüenza, en la que han colaborado con un espartero de Murcia.

Salón de una vivienda particular en la madrileña Plaza de la Independencia. |
Salón de una vivienda particular en la madrileña Plaza de la Independencia. |Tomás Alía

La importancia de la textura, que es una seña de identidad del interiorista toledano, es uno de los hilos conductores, estilísticamente hablando, de un proyecto en el que ampliar públicos no implica renunciar a una estética propia. En los últimos años, Alía se ha especializado en diseñar interiores de hoteles. Uno de sus mejores clientes, la cadena española Room Mate, ha contado con su colaboración en algunos de sus establecimientos más emblemáticos. Caramba Estudio continuará con esa línea de trabajo, aunque ampliándola a otras compañías y a nuevos conceptos. "Esto es un laboratorio de ideas", afirma. "Nos gusta investigar cómo vive la gente. Acabamos de presentar un proyecto de vestíbulo de hotel, pero es un vestíbulo para un healthy traveler, un viajero que se cuida, que sale a correr, que se reúne con otra gente o trabaja en un coworking. Vivimos de otra manera".

Esta propuesta tiene algo de revolucionario en un país, España, que aún tiene asignaturas pendientes en el ámbito del bienestar doméstico. "Siempre digo que hemos pasado de la mesa camilla a Ikea sin transición", explica. "Aquí hubo mucho refinamiento en la época romana y con los árabes, pero todo aquello desapareció en la Edad Media. Castilla era muy dura, y lo digo yo, que soy castellano. Y el resultado es que no tenemos esa tradición histórica de una estética del confort. Por suerte, hoy la gente está más concienciada a través de los medios y se plantea tener un sofá cómodo en casa, una zona de lectura, un salón que se relacione con la cocina… la rigidez de las casas españolas es totalmente ilógica".

Salón del Royal Palace de Qatar. |
Salón del Royal Palace de Qatar. |Tomás Alía

Asegura Alía que, en esta nueva aventura, la limitación presupuestaria de los proyectos no implica una limitación de posibilidades. "Bueno, es que el perfil de clienta de lujo de toda la vida, más resabiada, que te encarga una reforma pero teniendo en cuenta sus obras de arte y el mueble de su abuela, también limita mucho", apunta el interiorista. "Aquí todo es mucho más libre, sencillo, cercano y natural. En lo otro hay mucha pose. Yo no estoy para decirle a nadie cómo tiene que vivir, sino para respetar su forma de vida y hacérsela más agradable".

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