La mítica casa de subastas que vendió el descapotable de Raniero abre sus puertas en Madrid (por tiempo limitado)

Hôtel des Ventes de Monte-Carlo ha sacado al mercado la colección particular de Annette Giacometti, el zafiro más caro del mundo o piezas de Botero o Matisse. Estos días se presenta a los coleccionistas españoles

Plymouth Cabriolet de 1931, propiedad de la familia Grimaldi hasta que fue subastado en 2006.
Plymouth Cabriolet de 1931, propiedad de la familia Grimaldi hasta que fue subastado en 2006.ARTCURIAL

A finales de los años cincuenta, el príncipe Raniero III de Mónaco materializó unos de sus mayores sueños: tener su propia colección de coches antiguos. Con tal fervor abrazó esta afición, que en poco tiempo el garaje de Le Palais Princier se quedó pequeño y tuvo que desplazar a más de un centenar de joyas aerodinámicas y deportivas a las Terrazas de Fontvieille.

Hasta allí se trasladaron hitos del automovilismo como su famoso De Dion–Bouton de 1903 o el deportivo Delahaye 135 que arrasó en las carreras de los Alpes durante los años cuarenta. Sin olvidar otros modelos más sentimentales como el Lexus que llevó a Alberto de Mónaco a dar el sí quiero en 2011 o el Renault Florida de su mujer Grace Kelly.

Una pieza que ya no formaría parte de este museo sobre ruedas sería su célebre Plymouth Cabriolet de 1931, descapotable y en color azul bebé, que fue testigo de sus innumerables paseos por la Costa Azul. En 2006, Hôtel des Ventes de Monte-Carlo lo adjudicó por 31.000 euros en subasta y, desde entonces, se desconoce el nombre de su conductor. "Mantener la confidencialidad de nuestros compradores es uno de nuestros principios inapelables", señala por teléfono Anne Laure Carrega.

Busto de mármol de 'Lucrecia de Este' (1821) de Antonio Canova, vendido por 2 millones de euros. |
Busto de mármol de 'Lucrecia de Este' (1821) de Antonio Canova, vendido por 2 millones de euros. |Hôtel des Ventes de Monte–Carlo.

La directora general de la casa de subastas, que recientemente vendió Dancing couple de Botero por 1,4 millones de euros, y que esta semana organiza sus primeras jornadas de puertas abiertas en el Hotel Orfila de Madrid para captar posibles compradores en nuestro país, se muestra tajante cuando intentamos indagar en la lista de clientes habituales que han adquirido alguna de sus artículos.

Baúl que diseñó en exclusiva la firma Louis Vuitton para el escultor Alberto Giacometti. Vendido por 9.500 euros. |
Baúl que diseñó en exclusiva la firma Louis Vuitton para el escultor Alberto Giacometti. Vendido por 9.500 euros. |Hôtel des Ventes de Monte–Carlo.

En un mercado global que generó 6.980 millones de dólares (6.450 millones de euros) en el ámbito del arte en 2019, mantener a buen recaudo el anonimato de sus clientes es primordial. "Solo se podría revelar nombres de índole pública como el Museo Louvre de París o el propio Principado de Mónaco. El perfil de nuestro comprador es muy variado. Tenemos desde coleccionistas habituales que conocen bien el mercado a nuevos clientes que compran por primera vez y se dirigen a nosotros por la confianza que les aporta una ciudad como Mónaco".

El interés de las autoridades monegascas por desarrollar el mercado del arte en Montecarlo fue uno de los factores decisivos para la creación de esta casa de subastas en 2012. Hasta entonces, se limitaba a subastas efímeras por hoteles de la zona. Gracias a las ventajosas condiciones fiscales que ofrece el Principado, como la posibilidad de pagar y recibir un pago en efectivo hasta 30.000 euros sin restricciones –además de promover la seguridad en todo el proceso–, ha permitido un desarrollo y crecimiento muy rápidos en las actividades de HVMC.

'Dos leones al acecho en la jungla' (1909–1910) de Henri de Rousseau. |
'Dos leones al acecho en la jungla' (1909–1910) de Henri de Rousseau. |Hôtel des Ventes de Monte–Carlo.

Aglutinar a más de 40 nacionalidades en su estratégica ubicación, ha sido otro elemento decisivo en la expansión de su entramado comercial por todo el mundo. "Realizamos unas 25 subastas por año dentro de Mónaco, con la colaboración de 15 expertos independientes e internos. Ofrecemos un servicio especial para una clientela internacional y trabajamos colecciones procedentes de cualquier parte del mundo, aunque sobre todo trabajamos piezas de Argentina, Israel, EE.UU.", señala Carrega.

Por su catálogo han pasado tesoros de toda índole y procedencia. Es el caso del baúl que diseñó en exclusiva la firma Louis Vuitton para el escultor Alberto Giacometti o el yate Riva Ariston que acompañó a muchas celebrities como Brigitte Bardot en sus periplos por la Riviera francesa durante los sesenta, y que alcanzó los 80.000 euros en subasta. El cuadro Dos leones al acecho en la jungla (1909-1910), de Henri de Rousseau, obra cumbre del arte naïf, fue adjudicada a un coleccionista israelí por 2,6 millones de euros en su primera subasta de la historia.

Pero no es la pieza más cara que han sacado hasta la fecha: un comprador de Oriente Medio llegó a pagar 4,6 millones de euros por una pequeña obra del expresionista Henri Matisse. "El universo del coleccionismo está experimentando un tímido retorno a las producciones clásicas, a los muebles y objetos de interiorismo antiguos, aupados por su rareza y calidad", analiza Carrega. "El arte asiático también atraviesa un buen momento, y Mónaco es un lugar muy atractivo para los aficionados a esta disciplina".

Colección Verité, un lote de piezas arqueológicas procedente de Oceanía, África y Asia vendido 1.025.000 euros. |
Colección Verité, un lote de piezas arqueológicas procedente de Oceanía, África y Asia vendido 1.025.000 euros. |Hôtel des Ventes de Monte–Carlo.

Su fundador, Franck Baille, presidente de HVMC y experto en pintura moderna e impresionista, trabajó durante 12 años con el subastador Jacques Tajan antes de dirigir su propia casa de subastas en el Hôtel Drouot en París. Autor de varios estudios sobre pintura de los siglos XIX y XX en el sur de Francia, ha sido una de las voces eruditas en el descubrimiento de los 65 dibujos inéditos de Vincent Van Gogh que publicó la editorial francesa Seuil en 2016, y que inspiró la película At Eternity’s Gate, de Julian Schnabel.

Por sus manos han pasado algunas obras insólitas como La oficina del recaudador de impuestos (c. 1615), del pintor flamenco Peter Brueghel, o el busto de mármol de Lucrecia de Este (1821), de Antonio Canova, vendido por dos millones de euros. Un caso llamativo fue la venta de la Colección Verité, perteneciente a una de las familias más reputadas de Francia en el coleccionismo de piezas arqueológicas desde los años treinta. Su lote de arte primitivo superó las expectativas al ser adquirido por más de un millón de euros.

El zafiro más caro del mundo, encontrado en un bolsillo

Joyas de la firma Cartier pertenecientes a Annette Giacometti. |
Joyas de la firma Cartier pertenecientes a Annette Giacometti. |Hôtel des Ventes de Monte–Carlo.

La puja de joyas y prendas históricas es otro punto de interés que sustenta la reputación de Hôtel des Ventes de Monte-Carlo. La colección particular de Annette Giacometti, en concreto, fue una de las subastas más recordadas de 2012. Desde que se conocieron en 1946, la musa del artista suizo compartió con su marido el gusto por los objetos de lujo y el coleccionismo de piezas preciosas. El lote de su joyero, que formaron los pendientes y el brazalete 'Art déco' de la firma Cartier, tres piezas únicas de diamantes, esmeraldas, onyx y platino, se vendió por un total de 68.000 euros.

Pero fue un zafiro de Cachemira de 18,42 quilates la pieza más sorprendente que han adquirido en toda su historia. La historiadora de arte Chantal Beauvois, cofundadora de HVMC y gemeóloga, recuerda cómo llegó a sus manos: "Durante 15 años su dueño mantuvo esta pieza olvidada en un cajón, comprada a un comerciante de diamantes en Amberes. Al recordar su existencia, pidió a su padre que intentara venderla por las calles de París. Tras no saber nada durante días, el hijo decidió investigar qué había pasado, y descubrió que su padre había muerto en medio de calle. Cuando reconoció el cadáver, buscó el zafiro y ¡lo encontró en su bolsillo!".

Alguien le recomendó que pidiera la opinión de madame Beauvois que quedó al instante deslumbrada por su belleza. Al observar la pureza de esta piedra, tan profunda y perfecta, realizó un análisis para confirmar que se trataba de un zafiro de Cachemira, el más raro del mundo. "Lo vendimos por 660.000 euros. A su dueño casi le da un ataque al corazón".

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Sobre la firma

Victoria Zárate

Periodista vinculada a EL PAÍS desde 2016. Coordinó la web de Tentaciones y su sección de moda y estilo de vida hasta su cierre en 2018. Ahora colabora en Icon, Icon Design, S Moda y El Viajero. Trabajó en Glamour, Forbes y Tendencias y ha escrito en CN Traveler, AD, Harper's Bazaar, V Magazine (USA) o The New York Times T Magazine Spain.

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