África No es un país
Coordinado por Lola Huete Machado

Ele y Olé, una biblioteca de español

Un profesor de la Universidad de Yaundé que estudió en Lleida sueña con crear una para promocionar los estudios de castellano en Camerún. Ha dado ya los primeros pasos, le falta ayuda

Óscar Kem tiene el sueño de construir una biblioteca en Yaundé para promocionar el estudio del español.
Óscar Kem tiene el sueño de construir una biblioteca en Yaundé para promocionar el estudio del español.Ch. C.

Óscar Kem-Mekah Kadzue sabe, por experiencia propia, lo difícil que les resulta a los futuros profesores de español cameruneses estudiar sin medios: no tienen materiales, carecen de una biblioteca donde consultar publicaciones educativas o sacar libros. También los profesores ya en activo tienen dificultades para preparar sus clases o investigar. Por eso, vuelca todas sus energías en crear una biblioteca que facilite la labor de unos y otros. Para canalizar las ayudas que le permitan conseguir este sueño, ha creado la ONG Ele y Olé.

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Fue en marzo de 2020, al regresar a Yaundé para unirse al claustro de profesores de la Facultad de Ciencias de la Educación cuando más echó en falta este tipo de cosas. Kem estudió Filología Hispánica en la Universidad de Dschang, en el oeste de Camerún. Tras conseguir el grado, se trasladó a la capital para cursar un Máster en Literatura Española. Ese año tuvo la oportunidad de acceder a una beca para cursar un Máster en Lenguas aplicadas en la Universidad de Lleida. No se lo pensó dos veces, dejó lo que estaba haciendo y marchó a la ciudad catalana en 2011. Allí continuó sus estudios hasta doctorarse en Didáctica del Español en 2016. Luego trabajó algunos años en España hasta que la Universidad de Yaundé le contrató para enseñar su especialidad.

“Al principio de regresar a mi país me chocaban muchas cosas y tuve que hacer un gran esfuerzo para volver a acostumbrarme a ellas. El cambio fue muy grande y al mismo tiempo desilusionante al ver que en diez años poco había cambiado en positivo, incluso en mi propio trabajo. En España tenía muchas facilidades: una biblioteca para estudiar y consultar, un campus con Internet… Y aquí no hay nada de eso. De ahí la necesidad de crear la biblioteca Ele y Olé, que ayudará tanto a estudiantes como a profesores en un ambiente distendido que rompa el formalismo y a la distancia entre enseñantes y alumnos que caracteriza a la universidad camerunesa”, explica Kem en el despacho que comparte con otros dos profesores, una habitación en la que casi no hay espacio y permanece en semipenumbra por la falta de energía eléctrica.

Cuando vives en España, te das cuenta de que la gente tira incluso libros a la basura

Los primeros fondos de la biblioteca provienen del padre de Kem que también era profesor de español. Luego con la ayuda de María Méndez, profesora de la Universidad de Alicante, ha empezado una recogida de títulos de lengua, literatura y material didáctico de todo tipo. “Porque cuando vives en España, te das cuenta de que la gente tira incluso libros a la basura. En cuatro meses hemos conseguido gran cantidad de materiales docentes, sobre todo. Y también de algunas editoriales que los publican para el aprendizaje del castellano. Todos los están enviando a la compañera y cuando pueda veremos como transportarlos hasta Camerún”.

Kem ha lanzado una campaña de micromecenazgo para financiar el proyecto de construcción de la biblioteca en Camerún y acepta todo tipo de ayuda de voluntarios y mecenas que quieran sumarse al proyecto.

La biblioteca no está solo enfocada a la difusión de la lengua española, sino también a fomentar el conocimiento propio camerunés, la negritud. Para ello quieren organizar conferencias, charlas, conversatorios, clubes de lecturas, clases de español y de lenguas y culturas camerunesas y todo tipo de actividades que la favorezcan. Pero también quiere ser un centro de promoción y difusión de la literatura afro-hispana y de manera especial la hispano-camerunesa. Porque hay autores cameruneses que escriben en castellano. Óscar Kem es uno de ellos.

Algunos profesores de la universidad se sorprendían de que a pesar de haber estudiado en Camerún tuviera conocimientos sobre el español como los que yo tenía

Bueno, él, humildemente, afirma que con un solo libro publicado no se puede considerar escritor, más bien un proyecto de escritor. Lo cierto es que su obra, No hay país para negros, va ya por la tercera edición.

La idea de escribirlo surgió cuando Kem llegó a España y se dio cuenta de todos los estereotipos sobre África que tenían los españoles. “No solo la gente normal, sino también los profesores de la universidad que se sorprendían de que a pesar de haber estudiado en Camerún tuviera conocimientos sobre el castellano como los que yo tenía”, explica. Por eso en un primer momento creó un blog para desmontar esos clichés, que se llamó África en positivo. “Contaba ideas y cosas sobre el continente en tal dirección. Igualmente, cuando salían noticias positivas sobre África en los medios de comunicación también las compartía, las negativas no, porque algunos medios españoles ya se dedican a ello”.

Al acabar la tesis doctoral decidió recoger todas esas ideas en un libro donde mezcla realismo y ficción. A través de un personaje inventado, Junior, expone situaciones vividas por él y por otras personas conocidas durante su estancia en España. Es el retrato de una generación educada, que ha terminado sus estudios en sus países de origen y que debido a la corrupción y el neocolonialismo no encuentra trabajo y por eso se ve obligada a emigrar a esos países que se proclaman "de acogida".

Pero cuando los jóvenes africanos llegan se dan cuenta de que es una mentira; nada más lejos de la realidad. A pesar de su formación y de sus ganas de trabajar no encuentran trabajo. “Más bien chocan con las realidades de un sistema que les lleva a la periferia. Lo que empuja a muchos jóvenes a dejar su país es la injusticia, la falta de oportunidades y cuando llegan al nuevo país no son acogidos”, comenta el autor. Y añade: “No es una novela autobiográfica, pero sí es la biografía de una generación de jóvenes en busca de una vida mejor. También es un libro que ahonda en las realidades socioculturales del país también conocido como África en miniatura, Camerún”. En él, el autor abre la puerta a la cultura bamileké, su estructura social y política, su religiosidad y espiritualidad, en comunión con la naturaleza y el respeto a los ancestros.

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