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¿Es posible vencer a los insurgentes yihadistas en Mozambique?

¿Es posible vencer a los insurgentes yihadistas en Mozambique?

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Desde mediados de julio unos 3.000 efectivos, entre fuerzas ruandesas y una misión conjunta de la Comunidad para el Desarrollo de África Austral (SADC) con tropas de Sudáfrica, Lesoto y Botsuana, están logrando liberar y estabilizar zonas de Cabo Delgado, en el norte de Mozambique, que habían sido ocupadas por el grupo terrorista local Al Shabab. El conflicto comenzó en 2017 y ha provocado el desplazamiento interno de 850.000 personas y 3.000 muertos.

  • El conflicto de Cabo Delgado se remonta a 2017, cuando se producen los primeros ataques de insurgentes que pertenecen al grupo terrorista Al Shabab. Tras tres años de conflicto 850.000 personas han tenido que huir de sus hogares en busca de protección y se hacinan en campos de desplazados en varios distritos de Cabo Delgado. Principalmente en los distritos de Metuge y Montepuez. En la imagen un grupo de desplazados internos acogidos en el campo de Galani que se dirigen hacia Metuge, con la esperanza de encontrar alguna oportunidad laboral.
    1El conflicto de Cabo Delgado se remonta a 2017, cuando se producen los primeros ataques de insurgentes que pertenecen al grupo terrorista Al Shabab. Tras tres años de conflicto 850.000 personas han tenido que huir de sus hogares en busca de protección y se hacinan en campos de desplazados en varios distritos de Cabo Delgado. Principalmente en los distritos de Metuge y Montepuez. En la imagen un grupo de desplazados internos acogidos en el campo de Galani que se dirigen hacia Metuge, con la esperanza de encontrar alguna oportunidad laboral.
  • Vista aérea del centro de acogida de Quaia, donde se alojan 187 familias, son casi 700 personas que llegaron tras huir de los insurgentes que entraron en su aldea y la quemaron.
    2Vista aérea del centro de acogida de Quaia, donde se alojan 187 familias, son casi 700 personas que llegaron tras huir de los insurgentes que entraron en su aldea y la quemaron.
  • Un grupo de mujeres relatan la pesadilla que vivieron cuando los insurgentes accedieron a su comunidad, mataron a varias personas, robaron todo lo que había de valor y huyeron con el ganado y los bienes confiscados.
    3Un grupo de mujeres relatan la pesadilla que vivieron cuando los insurgentes accedieron a su comunidad, mataron a varias personas, robaron todo lo que había de valor y huyeron con el ganado y los bienes confiscados.
  • Kima Hamed de 5 años posa para la foto junto a su cuaderno al regresar de recibir sus clases en la tienda habilitada para atender a los 429 niños que viven en el campamento.
    4Kima Hamed de 5 años posa para la foto junto a su cuaderno al regresar de recibir sus clases en la tienda habilitada para atender a los 429 niños que viven en el campamento.
  • Las personas desplazadas que han sido acogidas en el centro de Quaia se quejan de las condiciones infrahumanas en las que viven, y aprovechan cada espacio, por pequeño que sea, para intentar cultivar algo que llevarse a la boca.
    5Las personas desplazadas que han sido acogidas en el centro de Quaia se quejan de las condiciones infrahumanas en las que viven, y aprovechan cada espacio, por pequeño que sea, para intentar cultivar algo que llevarse a la boca.
  • Con la mirada perdida, Mariquita Alali nos recibe en la tienda donde vive ahora junto a su esposo y sus dos hijos. Explica que duermen en el suelo porque no tienen ni una esterilla donde tumbarse, ni mantas para taparse durante la noche.
    6Con la mirada perdida, Mariquita Alali nos recibe en la tienda donde vive ahora junto a su esposo y sus dos hijos. Explica que duermen en el suelo porque no tienen ni una esterilla donde tumbarse, ni mantas para taparse durante la noche.
  • Las condiciones de higiene en el campo de desplazados de Quaia son lamentables, comentan sobre todo las mujeres que aseguran necesitar jabón, toallas, y otras necesidades básicas para cuidar a sus bebés. Dos filas de letrinas facilitadas por la OIM y Ayuda en Acción es toda la infraestructura con la que cuentan para cubrir sus necesidades básicas de higiene.
    7Las condiciones de higiene en el campo de desplazados de Quaia son lamentables, comentan sobre todo las mujeres que aseguran necesitar jabón, toallas, y otras necesidades básicas para cuidar a sus bebés. Dos filas de letrinas facilitadas por la OIM y Ayuda en Acción es toda la infraestructura con la que cuentan para cubrir sus necesidades básicas de higiene.
  • Joaneta Armando de 23 años posa junto a uno de sus dos hijos y nos confiesa que está feliz porque sigue viva. Recuerda con claridad como amigas suyas fueron retenidas por los insurgentes cuando intentaban huir, y a día de hoy sigue sin saber nada de ellas.
    8Joaneta Armando de 23 años posa junto a uno de sus dos hijos y nos confiesa que está feliz porque sigue viva. Recuerda con claridad como amigas suyas fueron retenidas por los insurgentes cuando intentaban huir, y a día de hoy sigue sin saber nada de ellas.
  • Antonio Gulene Banke, es el líder comunitario de la aldea de Namiteve, en la frontera con Quissanga. Tiene 58 años y 7 hijos. El 27 de abril a las 4.30 de la madrugada vio como los insurgentes invadieron su aldea, arrasaron y quemaron todo. “En el momento en el que entraron a la aldea mataron a una persona. A mi me golpearon y me retuvieron junto a varias mujeres durante unas horas. Luego nos pusieron a caminar durante varios kilómetros y pararon y mataron a cinco personas más. Finalmente, me liberaron junto a la mayoría de las mujeres, excepto las mas jóvenes, a las que retuvieron algunos días más”.
    9Antonio Gulene Banke, es el líder comunitario de la aldea de Namiteve, en la frontera con Quissanga. Tiene 58 años y 7 hijos. El 27 de abril a las 4.30 de la madrugada vio como los insurgentes invadieron su aldea, arrasaron y quemaron todo. “En el momento en el que entraron a la aldea mataron a una persona. A mi me golpearon y me retuvieron junto a varias mujeres durante unas horas. Luego nos pusieron a caminar durante varios kilómetros y pararon y mataron a cinco personas más. Finalmente, me liberaron junto a la mayoría de las mujeres, excepto las mas jóvenes, a las que retuvieron algunos días más”.
  • Un destacamento de soldados de Botsuana descarga materiales de un avión de las fuerzas de defensa del país de África austral que acaba de aterrizar en Pemba. Su misión es unirse a las fuerzas de Ruanda, Lesoto y Sudáfrica en la lucha contra el terrorismo en Cabo Delgado.
    10Un destacamento de soldados de Botsuana descarga materiales de un avión de las fuerzas de defensa del país de África austral que acaba de aterrizar en Pemba. Su misión es unirse a las fuerzas de Ruanda, Lesoto y Sudáfrica en la lucha contra el terrorismo en Cabo Delgado.