Marta Ortega reivindica a Steven Meisel, el hombre que inventó a las supermodelos en los 90

A Coruña acogerá desde el 19 de noviembre ‘Steven Meisel 1993 A year in photographs’, una muestra dedicada al fotógrafo de moda estadounidense que ayudó a crear el canon de belleza de la década de 1990. Es la segunda muestra promovida por la presidenta de Inditex, quien ha escrito el texto del catálogo

Steven Meisel captó como nadie a las supermodelos de la década de los noventa. De izquierda a derecha, Niki Taylor, Nadja Auermann, Claudia Schiffer, Naomi Campbell, Linda Evangelista y Carla Bruni, en Nueva York en 1993.
Steven Meisel captó como nadie a las supermodelos de la década de los noventa. De izquierda a derecha, Niki Taylor, Nadja Auermann, Claudia Schiffer, Naomi Campbell, Linda Evangelista y Carla Bruni, en Nueva York en 1993.Steven Meisel

En 1998, tras el éxito apabullante de American Pyscho, el escritor estadounidense Bret Easton Ellis publicó Glamourama, la descabellada historia de un comando de modelos-espías-terroristas dedicado a hacer volar por los aires los desfiles y las fiestas del circuito fashion internacional. Victor Ward, el protagonista, es un apuesto modelo que se mueve únicamente por las apariencias. Es una metáfora de la sociedad de los años 90, una sociedad que solo se deslizaba por la superficie de las cosas. A lo largo de la novela, una sátira sobre la obsesión que existía entonces con la imagen y la belleza, siempre hay una sesión de fotos con Steven Meisel (el propio Easton Ellis posó para el fotógrafo cuando llegó a Manhattan a finales de los 80).

Steven Meisel (Nueva York, 68 años) no fue un mero retratista de esa época inaccesible y elitista de la moda, sino que ayudó a construir ese mundo de superficies y apariencias. Sus fotografías contribuyeron a crear el ideal de mujer de la década de 1990: supermodelos de medidas imposibles y piernas infinitas. De Claudia Schiffer a Naomi Campbell, pasando por Christy Turlington y Nadja Auermann, ninguna de ellas medía menos de 180 centímetros o pesaba más de 57 kilos. Irónicamente, la industria de la moda actual, la misma que abandera la democratización y la inclusividad, venera la obra “meiseliana”. El espacio expositivo del Muelle de Batería en A Coruña acoge entre el 19 de noviembre y el 1 de mayo de 2023 Steven Meisel 1993 A year in photographs, una muestra que recorre su trabajo durante 1993, uno de sus años más prolíficos (en esos doce meses realizó 28 portadas para Vogue y más de cien editoriales). Marta Ortega, presidenta de Inditex, el gigante que democratizó el vestir, es la impulsora de esta exposición que documenta, entre otras cosas, la belleza extraterrestre de las primeras top models.

Steven Meisel 1993 A year in photographs tiene una doble carga de nostalgia noventera. Por un lado, nos permite revisitar a todas esas mujeres únicas, especiales y lejanas que gobernaron el mundo durante una década. Se puede ver a Carla Bruni mucho antes de convertirse en cantante y primera dama de Francia; a Linda Evangelista antes de someterse a un procedimiento estético que, según ella, la dejó “brutalmente desfigurada”; o a Lucy Ferry y Stella Tennant, quienes recientemente murieron de forma trágica. Por otro lado, la exposición nos recuerda cómo era el mundo antes de la explosión de internet y las nuevas tecnologías. La industria de la moda de entonces era analógica, táctil y arcana, y eso la hacía atractiva y excitante. Era un negocio casi inaccesible, reservado para unos pocos: modelos, estilistas y editores. El resto debía contentarse con vislumbrar algunos destellos a través de las revistas y los videocilips de MTV (el clímax fue el vídeo de Freedom!, de George Michael, que reunió a Naomi Campbell, Christy Turlington, Linda Evangelista, Cindy Crawford y Tatjana Patitz).

Hoy ese mundo ya no existe. La tecnología y las redes sociales han hecho que todo sea accesible para todos. Para algunos es el triunfo de la democracia. Para otros, como Bret Easton Ellis, es la tiranía de una aparente igualdad. En 2019, el escritor publicó un polémico ensayo en Vogue Italia con motivo del 20 aniversario de Glamourama. En ese artículo, abordaba todas estas cuestiones y se quejaba de la cultura actual, “obsesionada con la inclusión y la idea del pensamiento grupal en lugar del individual y que prefiere la ideología a la estética”. “La nueva generación de millennials anhela la utopía de un entorno de ensueño en el que todos deben estar incluidos, todos deben formar parte de este grupo compartido, pero en realidad esto solo atañe a ciertas personas con ciertos valores y que comparten un mismo pensamiento”, decía. “Una visión muy rígida porque si estás fuera de ese pensamiento, si tienes ideas que no se alinean con las de los demás, se te niega el acceso y, por lo tanto, quedas cancelado”, añadía, ironizando sobre conceptos como la cultura de la cancelación o el body shaming (el acto de ridiculizar el aspecto físico de una persona).

Acostumbrado a desafiar a la opinión pública con sus ideas instigadoras, Easton Ellis concluía: “Si todos son hermosos, entonces nadie lo es”. Steven Meisel 1993 A year in photographs es el reflejo de una época en la que solo unos pocos eran considerados hermosos. Se puede interpretar como un homenaje o una reflexión, como un ejercicio de nostalgia o una provocación. El significado de esta exposición, como la belleza misma, está en los ojos de quien la mira.

Un año prolífico, por Marta Ortega

El trabajo de Steven Meisel siempre me ha fascinado. Resulta evidente para mí, y para muchos sensibles al mundo de la moda y la belleza, que Steven posee un don.Sin embargo, no fue hasta hace unos años, al empezar a colaborar con él, cuando realmente pude percibir el origen de este trabajo tan extraordinario. En ese momento, mi fascinación se transformó en una profunda admiración por la magia que crea con sus fotografías.

Steven es mucho más que un gran fotógrafo; es un visionario, un perfeccionista, un verdadero amante de la moda y la belleza en todas sus formas. Un artista exquisito que cuida cada detalle y que no deja nada al azar. Creo que la fuerza de su obra nace de una excepcional sensibilidad y de un estilo personal siempre cercano y amable, fruto de una enorme confianza en sí mismo. Verle trabajar es ser testigo de un increíble viaje emocional que transforma en su versión más bella a todo aquel que se pone delante de su objetivo.

Como ocurre con cualquier profesional que destaca en su oficio, al trabajar con Steven es inevitable sentir cierta presión por conseguir que todo sea perfecto. Aun así, la confianza y el respeto con los que dirige a su equipo genera siempre un aura de calma y seguridad. Cuando trabajas con Steven sabes que estás en manos de un maestro. Estoy convencida de que las exquisitas obras de arte que concibe son resultado directo de su confianza, destreza técnica y de un profundo amor por lo que hace. Si me quedo con algo de lo aprendido al conocerle y trabajar con él es el haberme dado cuenta de que el verdadero genio de un artista emana de la humildad, la amabilidad y el respeto.

Las personas que brillan como lo hace Steven no tienen la necesidad de menospreciar o ignorar el talento de otros, al contrario. Muchos de los que han entrado en su mundo se han labrado un prestigio y un éxito propios gracias a su influencia. Supongo que, cuando tu talento y creatividad son tan poderosos, es posible ser fiel a ti mismo sin dejarte impresionar por la fama ni distraerte con asuntos triviales que están fuera de tu control. Al crear imágenes extraordinarias una y otra vez, Steven deja, sencillamente, que su trabajo hable por él.

Por esta razón, y porque le admiro como el inmensamente generoso artista que es, fue un honor para mí que accediera a traer una exposición tan excepcional y especial a A Coruña, este pequeño y singular rincón del mundo que es mi ciudad.

La exposición, que con tanta belleza recoge su catálogo, nos deja vislumbrar el mágico mundo de Steven Meisel durante los 12 meses de 1993, uno de los años más prolíficos de su carrera. En cada uno de los impresionantes retratos que la conforman, Steven traspasa la superficie para capturar las particularidades individuales de sus modelos. Son, sin duda, algunas de las fotografías de moda más poderosas y relevantes que se han hecho nunca. Esta muestra no solo ampliará el rico patrimonio cultural que ofrece Galicia, sino que también será fuente de enorme inspiración para los afortunados que puedan pasar un tiempo ante las magníficas imágenes de Steven.

No puedo sino sonreír al contemplar su espléndida obra.

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Este texto, escrito por la presidenta de Inditex, forma parte del catálogo de la exposición 'Steven Meisel 1993, A Year in Photography' que se podrá ver del 19 de noviembre de 2022 al 1 de mayo de 2023 en el espacio expositivo del Muelle de la Batería de A Coruña. La entrada es gratuita. 

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