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Las mejores ‘dash cam’ para el coche

¿Quieres registrar todo lo que sucede en la carretera de manera sencilla mientras conduces? Toma nota de estas cuatro cámaras que hemos analizado

Uno de los accesorios para el automóvil que más notoriedad ha logrado en estos últimos años son las dash cam a las que también nos podemos referir con el nombre de cámaras para el coche. Su instalación permite registrar todo lo que sucede en la carretera y, por esta razón, los usuarios se decantan por ellas ante la falta de protección o inseguridad que provoca que no todos los conductores respeten las normas de tráfico.

Aunque es su principal funcionalidad -los clips de vídeo se graban en una tarjeta de memoria-, esta clase de dispositivos cuenta con otras características de interés como un G-sensor que hace que los vídeos no se borren o sufran daños ante un impacto. También destaca la presencia de una función GPS que registra y almacena la ubicación del trayecto, y de aparcamiento o vigilancia que se activa cuando el vehículo permanece estacionado (eso sí, la dash cam requiere en este último caso de una alimentación continua). Asimismo, es habitual que los fabricantes desarrollen sus propias aplicaciones para conectar la cámara al teléfono móvil.

¿Qué modelos de dash cam hemos probado?

Estos son los dispositivos que participan en la comparativa: Ankeway High Resolution IR Night Vision (7,5), Azdome GS63 (7,5), Garmin Dash Cam 57 (9,25) y Viofo A119 V3 (8,75). Al analizarlos y valorarlos se han tenido en cuenta estos aspectos:

  • Diseño: ¿qué acabado tiene la cámara?, ¿cómo es la calidad de construcción?, ¿y la instalación?
  • Imagen: su calidad está ligada a características como la definición, la nitidez, el brillo…
  • Rendimiento: ¿funciona según lo previsto?, ¿cumple con lo que promete?
  • Experiencia de uso: es un compendio de los aspectos anteriormente citados y a ellos hemos sumado el resto de características que incorporan para ofrecer la mejor experiencia.

¿Cuál es la mejor dash cam del mercado? Así las hemos probado

El automóvil que hemos elegido para probar cada una de estas cuatro cámaras es un Toyota Verso y el tiempo dedicado a cada una de ellas ha sido de una semana. Esto nos ha permitido comprobar, en primer lugar, el proceso de instalación de la dash cam. Una vez listas, hemos grabado con ellas (tanto de día como de noche) para comparar entre sí calidades y características comunes, además de probar el resto de prestaciones que ofrecen.

El dispositivo Garmin Dash Cam 57 ha resultado el modelo ganador. Respecto a sus competidores ofrece el mejor diseño y calidad de imagen. Además, la aplicación móvil a la que se puede ligar, Garmin Drive, promete una experiencia de uso muy completa. Que pueda controlarse a través de la voz es otro punto a su favor, como lo son también las alertas que ayudan a la conducción.

Garmin Dash Cam 57: nuestra elección

Desde ELPAÍS Escaparate tuvimos la oportunidad de analizar la cámara para coche Garmin Dash Cam 56. Ahora, el modelo que nos ocupa forma parte de la nueva hornada de dispositivos que lanzó la firma norteamericana a mediados de este año. Como su antecesora, tiene un diseño duradero a pesar de su peso ligero (60,5 gr) y dimensiones reducidas (562 x 405 x 219 milímetros); opta por un sistema de montaje magnético caracterizado por su sencillez; y ha sido provista de un cargador dual por si necesitamos cargar a la vez el teléfono móvil y la dash cam cuya batería ronda los 30 minutos de uso.

  • Pantalla: LCD TFT a color de 2 pulgadas y 320 x 240 píxeles
  • Resolución de la cámara: 1.440p
  • Campo de visión: 140º
  • Tarjetas de memoria: microSD de hasta 512 GB de clase 10 o superior
  • Sensores: GPS, Galileo
  • Batería: hasta 30 minutos (según fabricante)
  • Dimensiones: 562 x 405 x 219 milímetros
  • Peso: 60,5 gramos
  • Otros: Detección de incidencias (G-Sensor), control por voz, HDR Clarity, GPS, app Garmin Drive, compatible con el sistema de almacenamiento de vídeo online Vault, funciones asistidas con cámara para avisos de salida de carril, colisión frontal y alertas de arranque, Parking Guard, Live View Remota

Con una pantalla a color de 2 pulgadas (ofrece una buena legibilidad), dispone de cuatro botones físicos para desplazarse a través de las opciones del menú de manera intuitiva. Su principal función -la grabación de lo que sucede a nuestro alrededor- la desempeña sin problemas, no solo en situaciones diurnas sino también nocturnas gracias a una calidad de 1.440p. Su lente posee un campo de visión de 140º mientras que la integración de la tecnología Clarity HDR mejora la experiencia de uso.

Lo que le da un valor especial es la integración de las funciones Liew View y Parking Guard. Se requiere, eso sí, la descarga de la aplicación Garmin Drive (disponible tanto para Android como iOS) y una conexión Wi-Fi: en remoto podemos acceder a la dash cam e, incluso, recibir notificaciones en forma de pequeños vídeos si nuestro vehículo sufre alguna incidencia. Además, cualquier vídeo grabado puede almacenarse en la nube de Vault durante un día, pero si queremos ampliar este intervalo temporal la alternativa es contratar uno de los planes de almacenamiento disponibles.

Lo mejor, lo peor y conclusiones

  • Lo mejor: calidad de construcción, rendimiento y funcionalidades complementarias de ayuda a la conducción
  • Lo peor: es la opción que más se sube de precio
  • Conclusiones: se trata de una dash cam que no solo destaca por su diseño duradero y resistente. Ofrece una experiencia de uso muy completa que incluye, entre otras características, varias alertas relacionadas con la conducción. La calidad de las grabaciones que proporciona es la mejor con respecto al resto.

Dash Cam Viofo A119 V3: la alternativa

Junto a la cámara para coche Garmin Dash Cam 57, este modelo de Viofo ha obtenido una de las mejores valoraciones de la comparativa en lo que a diseño se refiere. Tanto su acabado como la calidad del plástico utilizado prometen una alta resistencia y nada más sostenerla percibes su durabilidad. Además, tiene unas dimensiones (840 x 520 x 360 mm) que contribuyen a que su tamaño sea compacto. Con una pantalla de dos pulgadas, los controles físicos de que dispone (son cinco) se sitúan debajo: su tacto y recorrido dejan también buenas impresiones y permiten que podamos desplazarnos a través de las diferentes opciones de configuración de manera cómoda.

A este respecto, la dash cam propone un amplio abanico de opciones de personalización que incluyen la calidad de los vídeos que se graban en la tarjeta microSD utilizada (la resolución máxima es de 2.560 x 1.600 píxeles), su duración (entre uno y diez minutos) o si queremos una tasa de datos o bitrate baja, media o alta. También tenemos la opción de activar la tecnología de amplio rango dinámico que viene bien si la exposición a la luz no es la deseada. Asimismo, otros parámetros como el G-Sensor o el modo de estacionamiento son configurables a través de diferentes sensibilidades.

El hecho de no incorporar tantas funcionalidades complementarias como el resto no le penaliza desde el punto de vista del rendimiento. Es un producto que no defrauda y proporciona buenos resultados gracias al trabajo que realiza su sensor: se trata del modelo Sony Strarvis IMX335 de cinco megapíxeles de tamaño.

Dash cam Ankeway High Resolution IR Night Vision

Cuando abrimos su caja encontramos junto a la dash cam y el manual de instrucciones los siguientes complementos: una palanca de plástico que ayuda a que el cable de alimentación con cargador USB (incluido también) no se vea, un cable de datos USB para volcar las grabaciones registradas en el ordenador y un sistema de montaje que incluye una ventosa para el parabrisas.

Uno de sus reclamos es que los sensores que emplea no solo registran lo sucedido en la carretera. También lo que pasa en el interior del vehículo; uno de estos sensores lleva el sello de la marca Sony (se trata del modelo dual IMX307), lo que explica la calidad de sus grabaciones. Sorprende de manera positiva dentro del margen de precios en el que se mueve no solo durante el día sino incluso cuando cae la noche. A su favor tiene además que incorpora tecnología HDR y un ángulo de visión de 170º. Su pantalla LCD posee un tamaño de dos pulgadas y como otros modelos de su clase integra función GPS.

Cuenta, por otro lado, con un modo inalámbrico Wi-Fi que permite que la dash cam y nuestro smartphone se conecten y se comuniquen entre sí a través de la aplicación Kakaok que puede utilizarse tanto con Android como iOS. Así, es posible volcar y ver en una pantalla más grande los vídeos (calidad Full HD) que grabamos. Tuvimos alguna que otra dificultad para emparejar ambos dispositivos y echamos en falta una gestión de la app algo más sencilla. Otros datos de interés: compatible con tarjetas microSD de hasta 128 GB de tamaño, grabación en bucle y grabación automática que se activa en los casos donde la cámara detecta que alrededor del coche hay movimiento.

Dash Cam Azdome GS63H: mejor relación calidad-precio

¿Quieres renovar tu antigua dash cam o te planteas la posibilidad de adquirir por primera vez un dispositivo de este tipo, pero tu presupuesto es ajustado? Propuestas como esta de Azdome son alternativas a considerar. Aunque su fabricación no destaca por sus materiales premium, la calidad del plástico que recubre toda la estructura es correcta. Nos ha gustado, por otro lado, que la botonera para su configuración se sitúe justo debajo de la pantalla que tiene el tamaño más grande de la comparativa: 2,4 pulgadas. Mientras, el ángulo de visión escala hasta los 170º. A pesar de que este display se ve bastante bien, se echan en falta mayores niveles de brillo y luminosidad en ciertos momentos y, aunque promete resoluciones de vídeo de hasta 2.880 x 2.160 píxeles (4K), en nuestras pruebas no apreciamos esta resolución como tal. Esto no significa que la calidad con la que registra las imágenes no sea aceptable sobre todo durante el día. Por la noche decae como era de prever.

Al igual que otros modelos de su clase, admite tarjetas microSD de hasta 128 GB e incorpora función GPS, grabación en bucle y G-Sensor, característica que garantiza que los vídeos grabados en caso de golpe o impacto no se borren. Además, su tecnología Wi-Fi permite que instalándonos la app LuckyCam (para Android e iOS) en el teléfono móvil nos descarguemos los vídeos que graba la dash cam (es recomendable que pesen poco porque de lo contrario el proceso ‘se queda colgado) o activemos la función ‘Modo Parking’: lo que hace es que si el vehículo está aparcado el dispositivo inicia la grabación del vídeo si el coche sufre un golpe. La app tiene que pulir algunos aspectos porque no siempre responde como a uno le gustaría, pero por el importe de la cámara consideramos que la relación calidad-precio es más que correcta.

*Todos los precios de compra incluidos en este artículo están actualizados a 27 de noviembre de 2021.

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