El bloqueo del Frente Polisario en la frontera sur del Sáhara Occidental afecta a ocho barcos españoles

Los pesqueros que faenan en Mauritania se ven obligados a descargar su mercancía en la ciudad saharaui de Dajla, alternativa que Marruecos solo lo permitirá hasta el lunes

Militantes saharauis bloquean el paso fronterizo de Guerguerat.
Militantes saharauis bloquean el paso fronterizo de Guerguerat.LIAM BACHIR (EFE)

El bloqueo que inició el Frente Polisario el 21 de octubre en el paso de Guerguerat —un terreno de nadie en la frontera sur del Sáhara Occidental— está afectando a ocho pesqueros españoles que faenan en Mauritania. Estos barcos suelen descargar su mercancía en la ciudad mauritana de Nuadibú. Desde allí, los camiones recogen su carga y suben por el paso de Guerguerat, cruzan el Sáhara Occidental, prosiguen por Marruecos, atraviesan el Estrecho y llegan a la Península. A causa del bloqueo, los armadores se han visto forzados a solicitar la descarga en la ciudad saharaui de Dajla, controlada por Marruecos. En principio, las autoridades marroquíes no pusieron problemas, pero ahora solo permiten efectuar descargas hasta el próximo lunes 9 de noviembre.

El Frente Polisario bloqueó el 21 de octubre la zona tampón de Guerguerat para exigir que la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso) promueva el referéndum para el que fue concebida en 1991. Diez días después, el Consejo de Seguridad de la ONU renovó por un año el mandato de la Minurso en el Sáhara a través de un texto redactado por Estados Unidos. Pero el documento no hacía mención al referéndum, como viene siendo habitual en los últimos años. Mientras las autoridades de Rabat expresaron su satisfacción ante la resolución de la ONU, el Frente Polisario indicó en un comunicado que no le quedaba otra opción que intensificar su lucha. Con lo cual, el bloqueo prosigue una semana después de que se pronunciara la ONU, sin visos de solución.

Mientras tanto, los armadores españoles han tenido que recurrir a las autoridades españolas para que soliciten a Marruecos que permita descargar su mercancía en Dajla. Entre el jueves 29 de octubre y el lunes 2 de noviembre descargaron ocho barcos, pero para ello fueron precisas varias llamadas entre responsables de los ministerios con competencias sobre pesca de ambos países, según fuentes del sector.

Cuando la situación parecía haberse arreglado, los barcos volvieron a faenar en Mauritania y al regresar a Dajla esta semana se ha repetido la misma situación. De nuevo fue necesaria la mediación de las autoridades españolas. Finalmente los ocho barcos afectados podrán descargar hasta el próximo lunes 9 de noviembre. Pero las autoridades marroquíes no garantizan que los españoles puedan seguir dejando allí sus capturas a partir de ese día.

El presidente de la Organización de Productores de Pesca de Palangre (Orpal), José Antonio González, indicó en conversación telefónica desde Galicia: “La Secretaría de Pesca española está haciendo todo lo que puede por solucionar el asunto. Pero esto solo depende de Marruecos. Da la impresión de que pretende sacar algún beneficio político por parte de la Unión Europea. Está claro que esto es un tema político. Si no fuera así, sería muy difícil de entender una postura tan radical por parte de Marruecos. ¿En qué puede afectarle a Marruecos que descarguemos ocho barcos en Dajla?”.

Los barcos de palangre se dedican a la pesca de la palometa negra y los de arrastre a la de merluza negra. “El año pasado”, señala José Antonio González, “el Frente Polisario bloqueó durante nueve días el Guerguerat y eso ya nos costó bastante dinero. Mi empresa perdió un barco de palometas. Perdimos, entre la carga y el coste de destrucción del pescado, 60.000 euros. Y, en total, las perdidas por barco oscilaron entre 50.000 y 150.000 euros. Si continúa el bloqueo y Marruecos sigue poniendo inconvenientes para descargar, nos vamos a ver obligados a parar la actividad”.

La alternativa que ofrecen las autoridades españolas a los armadores es descargar en Las Palmas. “Pero desde Nuadibú, en Mauritania, a Las Palmas, los barcos de palangre tardamos tres días con el barco lleno. Y después tenemos que emplear otros tres días en volver a Nuadibú. Eso supone más gasto de combustible, de víveres y de todo. Mientras que a Dajla tardamos solo un día desde Nuadibú. Además, una vez que soltamos el pescado en Las Palmas, allí tiene que salir en un ferri hacia España. Pero el ferri hacia la Península solo sale dos días por semana. Con lo cual, el pescado pierde frescura y nosotros perdemos dinero. La sensación es que estamos a merced de lo que Marruecos nos diga”, argumenta González.

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