“No tengo ninguna preocupación por la estabilidad de España”

Conrad Tribble, responsable de la Embajada de Estados Unidos en Madrid aboga por eliminar elementos “irritantes” en las relaciones bilaterales

Conrad Tribble, encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Madrid, el pasado jueves en su residencia.
Conrad Tribble, encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Madrid, el pasado jueves en su residencia.Samuel Sanchez

El encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en España, Conrad Tribble (Los Ángeles, 57 años), califica de “muy próxima, calurosa y positiva” la conversación que la ministra española de Exteriores, Arancha González Laya, mantuvo el pasado martes con su homólogo estadounidense, Antony Blinken, (“de verdad no fue una llamada de cortesía, fue un diálogo profundo”, insiste), el primer contacto de alto nivel entre el Gobierno español y la nueva Administración de Joe Biden.

Conrad, responsable de las relaciones con España tras la salida del embajador Duke Buchan III, el mismo día de la toma de posesión de Biden, resta importancia al hecho de que el nuevo presidente estadounidense no haya llamado aún a Pedro Sánchez, aunque ha hablado ya con una veintena de mandatarios internacionales, y no cree que sea síntoma de una pérdida de interés por España.

“No estoy contando [a cuántos ha llamado ya Biden]. España no ha perdido ningún peso. No puedo decir cuándo se producirá esa conversación, pero la relación está en muy buenas condiciones y hay interés por ambas partes en mejorarla. Lo importante es que existe un diálogo activo y muy amplio; lo otro depende de la Casa Blanca y cómo se organiza el trabajo. Solo añadiría: el presidente tiene muchos desafíos internos en Estados Unidos”.

Pregunta. Los aranceles impuestos por la Administración Trump por el contencioso entre Airbus y Boeing han enturbiado las relaciones con la UE. A España, además, se le han impuesto penalizaciones particulares en productos como la aceituna de mesa. ¿Habrá algún cambio en esta política proteccionista?

Respuesta. Hay un interés muy alto en buscar soluciones al contencioso con la UE, pero estamos pendientes de la incorporación de una nueva negociadora principal en asuntos comerciales. Es verdad que hay otros aranceles que interesan a España y tienen una base legal diferente al desacuerdo Airbus-Boeing. Hay voluntad de eliminar [estos elementos] irritantes, pero también procesos legales que hay que seguir e intereses económicos que son legítimos.

P. Usted estuvo destinado en Cuba en la época en que Obama normalizó relaciones diplomáticas con la isla. ¿Se volverá a esa política?

R. El tema de Cuba está bajo revisión. Obama marcó una nueva política y muchos de los colegas [diplomáticos] que han vuelto a la Administración conocen esta experiencia: el secretario Blinken ha hablado del atractivo del acercamiento para apoyar a sectores independientes en Cuba como el sector privado, los activistas, defensores de derechos humanos, etcétera. Su inclinación está ahí, pero todavía falta un responsable para América Latina en el Departamento de Estado, todavía estamos al comienzo.

P. Al contrario que EE UU, la UE ya no reconoce a Guaidó como presidente encargado, sino como líder de la oposición…

R. Seguimos reconociendo a Juan Guaidó como presidente interino y a la Asamblea elegida en 2015 como la única legítima. Sigue siendo cierto que hay un régimen autoritario, un dictador, una crisis humana y una crisis de legitimidad de las instituciones. Ahora hay que trabajar juntos con países como España (este es un tema importante para España del que hablaron los dos ministros) para buscar una solución, con un esfuerzo de consultas con los aliados en Europa y en la región.

P. ¿Revisará esta Administración la decisión de Trump de reconocer la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental?

R. Sabemos que es un tema importante para España. Es uno de los múltiples asuntos que se están revisando. Hay conversaciones con todos los actores en el marco de la ONU pero no hemos tomado ninguna decisión. El secretario Blinken dijo que quiere entender el contexto y los compromisos [asumidos].

P. Esta decisión se tomó de manera unilateral y la nueva Administración dice apostar por el multilateralismo.

R. ¿Es una pregunta?

P. Considérela así.

R. Lo que puedo reafirmar es que esta Administración busca la consulta con los aliados y el apoyo a instituciones multilaterales como la ONU y cualquier decisión que se tomara en un caso como este sería en ese marco.

P. ¿Cómo ve la situación de España?

R. Soy diplomático. No tengo observaciones sobre la política española ni sobre decisiones que tome el pueblo español.

P. Le pregunto por la estabilidad.

R. Yo no tengo ninguna preocupación. Tenemos un amigo fuerte e importante en España. Como otros países, España ha sido bastante afectada por la covid, pero el pueblo español es fuerte y ha aguantado, manteniendo la amistad con nosotros. España es un país con muchas fortalezas y el potencial para la relación económica con EE UU es muy alto. Eso puede crecer. Tenemos que superar la crisis y trabajar por la recuperación, pero el futuro es muy positivo.

P. No le preocupa la presencia en el Gobierno español de un partido como Podemos, que ha tenido vínculos con el régimen venezolano.

R. Tenemos una relación con el Gobierno muy fuerte y trabajamos bien con el Gobierno y no nos metemos en cómo se construye el Gobierno de un país aliado. Trabajamos con el Gobierno que está en ejercicio y lo hacemos con gusto. Veo, como cualquier observador… Es importante en la política exterior que cada país tenga un mensaje claro, hable con un voz unida y fuerte, pero eso se aplica a todos los países.

P. La anterior Administración tenía una cierta obsesión con el aumento del gasto militar...

R. Sigue siendo importante que todos los aliados cumplan con sus compromisos, eso no ha cambiado, que el tono de la discusión sea diferente también lo es.

P. ¿Son suficientes las garantías que exige el Gobierno español a las empresas chinas para participar en la red 5G?

R. La preocupación por la seguridad de las redes de telecomunicaciones no ha cambiado con la Administración Biden. España está siguiendo el marco de la UE, que conocemos bien y nos parece adecuado, hemos tenido un diálogo muy productivo [con las autoridades españolas] y estamos observando el proceso de aprobación e implementación de la ley. Nosotros creemos que una empresa como Huawei, tan conectada al Gobierno y las fuerzas de seguridad chinas, no puede ser un suministrador de confianza en infraestructuras críticas. Y tengo la impresión de que España reconoce eso.

P. ¿Qué le parece que España esté aplicando ya su propia tasa Google?

R. El modelo de impuestos sobre la economía digital tiene que ser multilateral. No estamos a favor de impuestos unilaterales, lo hemos dicho claramente, con la anterior Administración y con esta. Hay un proceso en la OCDE en el que estamos buscando una solución multilateral. Eso es lo que favorecemos y hay que volver a esas negociaciones.

P. El hecho de que, mientras tanto, España esté aplicando ya una tasa sobre los servicios digitales ¿puede dañar la relación con Washington?

R. Tenemos una relación muy fuerte y positiva, siempre habrá temas en los que estaremos más o menos de acuerdo, pero eso no perjudica la relación.

P. Se alcanzó un pacto político en 2015 con la última Administración demócrata sobre la retirada de las tierras contaminadas de Palomares que nunca se llegó a concretar. ¿Se podría recuperar ahora?

R. Posiblemente, pero es un tema que tendríamos que abordar y no puedo predecir a dónde llegaríamos.


Sobre la firma

Miguel González

Responsable de la información sobre diplomacia y política de defensa, Casa del Rey y Vox en EL PAÍS. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en 1982. Trabajó también en El Noticiero Universal, La Vanguardia y El Periódico de Cataluña. Experto en aprender.

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