La moción en Murcia rompe la coalición de PP y Ciudadanos en Madrid, y deja en el aire las de Andalucía y Castilla y León

El portavoz del PP andaluz asegura que el adelanto electoral de Madrid es una decisión ajena al Gobierno de la Junta

Isabel Díaz Ayuso, en el centro, Rocío Monasterio, a la izquierda, e Ignacio Aguado, en una reunión en junio de 2020.
Isabel Díaz Ayuso, en el centro, Rocío Monasterio, a la izquierda, e Ignacio Aguado, en una reunión en junio de 2020.Daniel González (GTRES)

El movimiento de Ciudadanos al romper la coalición con el PP que sostenía el Gobierno de la Asamblea y el Ayuntamiento de Murcia ha hecho temblar el suelo de todos los gobiernos compartidos entre los dos partidos en el resto de España. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha sido la primera en mover ficha y, ante la posibilidad de un efecto dominó que llevara al PSOE a presentar una moción de censura en Madrid, ha decidido convocar elecciones. Los ecos que llegan desde Murcia y Madrid ponen en guardia a las coaliciones de Andalucía y Castilla y León, donde el PSOE ha presentado una moción de censura sin tener los apoyos garantizados.

Mientras el portavoz andaluz del PP, Antonio Nieto, estaba alejando cualquier posibilidad de que se repitiese en Andalucía la situación en Murcia, apelando a la estabilidad de la coalición PP-Cs en la Junta, ha saltado la noticia del adelanto electoral en la Comunidad de Madrid, tras lo que Nieto ha sostenido que se trata de una decisión ajena a Andalucía. También fuentes cercanas al presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), han descartado un adelanto. Ello no ha impedido que los socialistas registren la moción de censura en torno a las 15.00 de este miércoles.

Estas son las coaliciones entre los populares y Ciudadanos sobre las que están todas las miradas:

Comunidad de Madrid y Ayuntamiento de Madrid

En Madrid, el PP y Cs se aliaron para gobernar juntos la Comunidad y el Ayuntamiento con el apoyo de Vox, lo que les permitió superar sus derrotas electorales ante PSOE y Más Madrid, respectivamente. El desarrollo de esas dos alianzas, sin embargo, ha sido muy diferente. De la desconfianza autonómica, a la complicidad municipal.

La portavoz de Unidas Podemos-IU en la Asamblea de Madrid, Isa Serra, en las puertas de la sede de Podemos en Madrid esta mañana. En vídeo, Serra anima a desbancar a PP y VOX de las comunidades donde gobiernan.FERNANDO VILLAR (EFE) | VÍDEO: EUROPA PRESS

Así, la tensión preside el acuerdo autonómico, donde Isabel Díaz Ayuso (PP) e Ignacio Aguado (Cs) han dejado múltiples muestras de desconfianza, a lo que se une que no hayan logrado aprobar, o siquiera presentar, ni un solo Presupuesto desde que arrancó la legislatura. Cs se ha desmarcado del PP en múltiples asuntos: desde la financiación de Telemadrid a la investigación del caso Avalmadrid, que afectaba a la familia de la presidenta, pasando por la gestión de la pandemia. La alianza no ha tenido ni un solo día tranquilo hasta la ruptura de este miércoles.

En el Ayuntamiento, sin embargo, son constantes las muestras de complicidad entre José Luis Martínez Almeida y Begoña Villacís, que sí han aprobado dos proyectos presupuestarios y han normalizado cualquier discrepancia. En el Ayuntamiento, el PSOE es una fuerza minoritaria (ocho concejales), por lo que el pacto debería unir a Cs (11) con Más Madrid (19 ediles y ganador de las elecciones con Manuela Carmena como candidata).

Junta de Andalucía y ayuntamientos de Málaga y Granada

El golpe al tablero autonómico que supone la moción de censura en la Región de Murcia no tendrá una réplica exacta en Andalucía, pero sí ha provocado una sacudida en la política andaluza. PP y Ciudadanos, que gobiernan en coalición, han destacado la “estabilidad” del Gobierno y su intención de agotar la legislatura. Vox, su aliado parlamentario, ha pedido la convocatoria de elecciones anticipadas. La posibilidad de una operación similar a la de Murcia es nula. Ciudadanos no quiere romper la coalición, pese a que las presiones de Vox para que el Gobierno andaluz regule el veto parental ―una de las excusas esgrimidas en Murcia para romper con el PP― son muy intensas.

En Andalucía, la coalición de Gobierno está avalada por 26 diputados del PP y 21 de Ciudadanos, pero está apuntalada en el Parlamento por la ultraderecha de Vox, con 11 diputados. Juntos suman 58 escaños, tres por encima de la mayoría absoluta. Durante la campaña electoral de 2018 y desde la misma noche electoral, Ciudadanos descartó reeditar una alianza con el PSOE como la mantenida en la anterior legislatura. El objetivo era poner fin a casi 37 años de mandatos seguidos del PSOE y pasar página a los casos de corrupción. Los 33 diputados del PSOE y los 21 de Ciudadanos se quedan a un solo escaño de la mayoría absoluta, aunque esa posibilidad de acuerdo no está sobre la mesa, según afirman desde el partido que preside Inés Arrimadas. Esta apostó semanas atrás por afianzar esta alianza conservadora de cara a futuros procesos electorales.

Las réplicas del bipartito en la esfera municipal andaluza tampoco vaticinan volantazos como el de Murcia. En Málaga, el PP gobierna gracias a un pacto con los dos concejales que Cs obtuvo en las últimas municipales. El acuerdo ha tenido sus altos y bajos, especialmente tras la marcha de Juan Cassá de la formación naranja en primavera de 2020. Ahora como no adscrito, su voto podría facilitar una moción de censura con las izquierdas, pero Cassá ha mostrado en numerosas ocasiones su apoyo al PP, sobre todo después de que ese partido lo fichara como portavoz y responsable de Relaciones Institucionales en la Diputación Provincial, algo que fue muy criticado por la oposición.

En junio de 2019, Luis Salvador, de Ciudadanos, con cuatro concejales, se hizo con la alcaldía de Granada tras un pacto con el PP (siete) y con el voto de Vox (tres). Nunca se trabajó realmente un pacto entre Ciudadanos y PSOE que, con los —improbables— votos de IU (3 concejales) hubiera permitido al PSOE hacerse con la alcaldía. La relación entre Cs y PSOE en esta ciudad es de una distancia sideral. A las diferencias políticas y de relaciones entre partidos se unen unas fuertes diferencias personales entre el alcalde de Cs y los líderes y militantes del PSOE, ya que Salvador fue senador socialista entre 2004 y 2011 y en 2012 intentó convertirse sin éxito en secretario provincial de los socialistas en Granada.

Junta de Castilla y León

La coalición de Gobierno en Castilla y León formada entre PP y Ciudadanos se ha convertido en una bicefalia entre el presidente, Alfonso Fernández Mañueco (PP) y el vicepresidente, Francisco Igea (Ciudadanos). Ambos han formado un dúo sólido que se ha enfrentado a críticas internas. Mañueco ha recibido reproches desde Salamanca, donde fue alcalde y habitualmente ha contado con un gran apoyo, mientras que Igea se ha enfrentado a dimisiones como la de Germán Barrios, consejero de Empleo que renunció al cargo alegando “diferencias” con Igea.

La moción de censura del PSOE necesita que cuatro de los 12 procuradores de Ciudadanos den la espalda al vicepresidente y respalden el movimiento de Luis Tudanca, el secretario general del PSOE, que tiene 35 escaños en los 81 de la Cámara autonómica. El dirigente socialista tiene garantizados los dos apoyos de Podemos y asume que Cs tendrá que moverse para dejar de lado a los 25 representantes del PP con los que forma el Ejecutivo autonómico. Hasta el momento, la formación que lidera Inés Arrimadas se ha desmarcado de las invitaciones del PSOE para romper el Gobierno de Castilla y León.

Con información de Nacho Sánchez, Eva Saiz y Javier Arroyo.

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