Rajoy, en el juicio sobre ‘los papeles de Bárcenas’: “Es metafísicamente imposible que los destruyera”

El expresidente, durante su declaración como testigo, niega la caja b y atribuye al extesorero cualquier responsabilidad

En línea con el expresidente José María Aznar y con los cuatro ex secretarios generales del PP que ya han declarado en el juicio sobre la caja b del partido que se celebra en la Audiencia Nacional desde el pasado 8 de febrero, Mariano Rajoy también ha negado este miércoles la veracidad de la contabilidad paralela que Luis Bárcenas llevaba de su puño y letra. “La caja b no existe. No hay nadie, ni una sola persona en el partido, que hablara de la caja b”, ha insistido el exjefe del Ejecutivo entre 2011 y 2018, que ha aprovechado la ocasión para rechazar la acusación que lanzó el extesorero popular contra él al inicio de la vista oral, cuando aseguró que Rajoy trituró en su despacho una copia de sus famosos papeles que supuestamente le enseñó antes de estallar el escándalo. “Es metafísicamente imposible que yo los destruyera”.

“A mí no me ha entregado ninguna contabilidad. La primera vez que vi [los papeles de Bárcenas] fue publicados en un diario nacional, [EL PAÍS], el 31 de enero de 2013. Por tanto, es metafísicamente imposible que los destruyera”, ha explicado Rajoy: “Yo no he triturado lo que no ha estado en mis manos”.

El expresidente, que ha comparecido por videoconferencia y sin mascarilla —algo que han agradecido las acusaciones—, ha convertido la expresión “es absolutamente falso” en su recurso más usual. Según ha reiterado, no solo no existió una caja b, sino que nunca cobró ningún sobresueldo, como repitió Bárcenas durante su declaración y consta en sus papeles, que recogen entregas por más de 80.000 euros a nombre de “M. Rajoy” o “Mariano Rajoy”.

—¿Usted desmiente que tenga algo que ver con las iniciales “M. Rajoy” que aparecen? —ha preguntado una de las acusaciones populares.

—Eso es absolutamente falso.

—¿Y conoce si hay algún M. Rajoy en el PP o similar?

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—Creo que le he contestado con meridiana claridad. Es falso de toda falsedad.

“Jamás se me ha informado de ningún donativo que recibiera el PP. Jamás me he ocupado de asuntos económicos, ni de los ingresos ni de los gastos”, ha proseguido Rajoy, que ocupó el liderazgo del PP desde 2004 a 2018. Según la instrucción, la caja b funcionó durante al menos cinco años de su mandato, hasta 2008, y se nutría de aportaciones de empresarios. “Pero, en mis 40 años [de pertenencia a la fuerza política], no he escuchado a ningún dirigente, militante o trabajador del PP hablar de la caja b. En este mismo juicio han pasado numerosos cargos y ninguno ha afirmado la existencia de una caja b. No hay ninguna caja b del PP. Habrá unos papeles del señor Bárcenas, que tendrá que explicar”.

El expresidente ha descargado así toda responsabilidad en el extesorero, al igual que hizo el martes la ex secretaria general María Dolores de Cospedal —“La caja paralela no existe. No era del PP. Sería de esa persona”, dijo—. “Esos papeles nunca fueron del Partido Popular”, ha reiterado Rajoy este miércoles: “El PP tenía una única contabilidad y, luego, hay un señor que tenía unos papeles, que además son mentira [...] Está dando como verdad cosas que son mentira. Los papeles de Bárcenas son de él y son mentira”. “No sabemos cuándo los hizo ni con qué finalidad”, ha remachado.

Preguntado entonces por aquellos apuntes contables reconocidos por los perceptores (como los exdiputados Eugenio Nasarre y Jaime Ignacio del Burgo, el exsenador Luis Fraga o el exgerente Cristóbal Páez), Rajoy ha admitido que justo esas salidas de dinero pueden ser “ciertas”. “Yo no tengo por qué ponerlo en solfa”. “Pero más del 95% de las personas que aparecen [en esos papeles] han dicho que son falsos. Por ejemplo, yo. La inmensa mayoría de las personas que aparecen en esos papeles ha negado que la información que se dan sobre ellos sea verdad”.

El exlíder de los populares ha querido echar por tierra la credibilidad de Bárcenas, de quien ha destacado algunos cambios de versión durante los últimos años. “El señor Bárcenas ni siquiera es capaz de estar de acuerdo consigo mismo”. “Creo que el que ha cambiado los papeles varias veces ha sido él”. También, el expresidente ha destacado las sucias maniobras que, según su versión, hacía el extesorero al margen del PP. “Sabemos que guardaba dinero [en su despacho de Génova] y en otros sitios, como después hemos sabido”, en referencia al dinero que le hallaron en Suiza. “Hizo cosas que no se podían hacer”, ha mantenido mientras lo acusaba también de tratar ahora de “mezclar a los demás en decisiones que eran exclusivamente de él y en su propio beneficio”.

Un gestor “político”

La línea marcada por Rajoy en esta sesión, la décima desde que comenzó la vista el pasado febrero, ha resultado muy similar a la que dibujó en 2017, cuando declaró también como testigo en el juicio sobre la trama principal de Gürtel, conocida como Época I. Un caso que acabó con una sentencia de la Audiencia Nacional que puso en duda la credibilidad del expresidente, que condenó al partido como responsable civil subsidiario por lucrarse de la red de corrupción y que propició la moción de censura que acabó con la salida del PP de La Moncloa. Un fallo que, posteriormente, el Tribunal Supremo confirmó.

De nuevo, Rajoy se ha presentado como un cargo político que nunca supo nada de las cuentas del partido. “Yo me ocupé fundamentalmente de la política”. “He dirigido campañas electorales, pero me ocupaba de la política: de las listas, de qué mensajes íbamos a transmitir... Esa era mi labor. Absolutamente política”. “No llevaba cuentas”. También ha afirmado que no sabe nada del presunto pago con dinero negro de parte de la reforma de la sede de la calle Génova, como mantienen la Policía y la Fiscalía Anticorrupción. Aunque sí ha reconocido que se le consultó si daba el visto bueno a las obras.

“No me he dedicado a la política para que me paguen un traje o un abrigo”, se ha defendido el exdirigente político, a quien no le ha preguntado ni la Fiscalía ni la Abogacía del Estado. “Esto es un delirio. Y empieza a ser una vergüenza todo lo que estamos viviendo”.

Aunque ha mostrado un tono más cordial durante su interrogatorio que Aznar, también se ha vivido algún momento de tensión. Ante la insistencia de un abogado, Rajoy le ha llegado a replicar: “No siga por ahí”. Su respuesta ha provocado la intervención del presidente del tribunal, José Antonio Mora: “Estamos en un procedimiento judicial y el letrado tiene perfecto derecho a preguntar. Está legitimado a hacer las preguntas que le hace”, le ha explicado.

A preguntas de Juan Moreno, abogado de Izquierda Unida (IU), formación personada como acusación popular, también han salido a colación los SMS que Rajoy envió a Bárcenas en marzo de 2013 tras desvelarse la contabilidad paralela.

—¿Por qué le dio esos ánimos? Ese “sé fuerte” —ha interrogado el letrado.

—No tenía ninguna relación estrecha con él. Me mandaba un mensaje, supongo que buscaba cierta comprensión. Soy consciente de que fue poco afortunado. Pero, como usted sabe, en la vida no siempre acertamos.

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