CASO GÜRTEL

Bárcenas disfruta de su segundo permiso penitenciario tras concluir el juicio de la caja b del PP

El extesorero, que la semana pasada solicitó participar en un programa de reinserción, puede solicitar otros seis días antes del 30 de junio

Luis Bárcenas, el 9 de marzo, durante su declaración como acusado en el juicio por la caja b del PP, celebrado en la Audiencia Nacional.
Luis Bárcenas, el 9 de marzo, durante su declaración como acusado en el juicio por la caja b del PP, celebrado en la Audiencia Nacional.EFE

El extesorero del PP Luis Bárcenas disfruta a partir de este martes —seis días después de quedar visto para sentencia el juicio por la caja b de su partido en el que se sentó en el banquillo— del segundo de los dos permisos de seis días que le concedió en marzo el juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis de Castro. Bárcenas, que está recluido en el centro penitenciario Madrid V, en la localidad de Soto del Real, deberá retornar a la cárcel el próximo 24 de mayo, según recoge un documento enviado por la prisión a la Audiencia, al que ha tenido acceso EL PAÍS. La primera salida la disfrutó entre el 4 y el 10 de abril pasados.

A Bárcenas se le abrió la posibilidad de pedir permisos el pasado 10 de febrero. Ese día, la Audiencia Nacional fijó en 12 años el tiempo máximo que debía cumplir de la condena de 29 años y 10 meses que le impuso el pasado octubre el Tribunal Supremo por la llamada Época I del caso Gürtel. Con ese cómputo y con el tiempo que había pasado en prisión preventiva (en dos periodos pasó en esa situación 1.602 días), el extesorero del PP ya había cumplido, en octubre de 2019, un cuarto de su pena, el requisito temporal que contempla el Reglamento Penitenciario para que los presos que, como él, están en segundo grado penitenciario o régimen ordinario (en el que están el 80% de los presos con condena firme) aspiren a estas salidas. La ley fija un total de 18 días de permisos al semestre, por lo que Bárcenas puede solicitar antes del 30 de junio de una o varias salidas más, por un total de otros seis días.

La posible condena que la Audiencia Nacional pueda imponer al extesorero por el juicio de la caja b no afectará a esta posibilidad, como destacaba el juez De Castro en el auto por el que le concedió las dos primeras salidas. El magistrado destacaba que la pena de cinco años que solicita para él la Fiscalía Anticorrupción en esta causa no variará “apenas” el límite máximo de cumplimiento de condena que tiene fijado por el caso Gürtel. El juez de vigilancia penitenciaria también recordaba que la existencia de una causa sin sentencia, como es la de los llamados papeles de Bárcenas, y por la que no hay dictada una orden de prisión, no puede impedir la concesión de un permiso “en cumplimiento del principio de presunción de inocencia”.

Bárcenas planteó a la dirección de la prisión una solicitud para comenzar a disfrutar de salidas poco después de que la Audiencia Nacional fijara el tiempo máximo de cumplimiento. La junta de tratamiento —un órgano interno formado por profesionales penitenciarios— la analizó el 24 de febrero y acordó por unanimidad proponer la concesión de dos permisos, de seis días cada uno. La Fiscalía Anticorrupción se opuso en primera instancia, pero finalmente el juez De Castro acordó concedérselos el pasado 17 de marzo. Ese mismo día, el magistrado rechazó la petición que había hecho Bárcenas de que se le clasificara en tercer grado penitenciario o régimen abierto, lo que le hubiera permitido disfrutar de una semilibertad en la que solo hubiera tenido que ir a prisión a dormir de lunes a jueves.

En el auto en el que le concedía los permisos, el juez destacaba que, según el educador de la prisión, el extesorero ha “utilizado su estancia en prisión desde una perspectiva constructiva y formativa” y que “su evolución y progresión penitenciaria” ha sido “permanente y constante, mejorando en lo regimental y en lo personal, manteniendo correctas relaciones con sus compañeros de internamiento y con los profesionales del centro”. El magistrado hacía hincapié en que, cuando estuvo en libertad provisional entre enero de 2015 y mayo de 2018, Bárcenas cumplió con las obligaciones que le impuso entonces la Audiencia Nacional “sin voluntad de fuga o quebrantamiento”. Y añadía que los expertos penitenciarios valoran que el riesgo de que quebrante la condena es “medio-bajo”.

El juez también valoró dos escritos que había presentado el extesorero. En uno, del pasado 18 de marzo, mostraba su arrepentimiento y calificaba los delitos fiscales por los que fue condenado como “un acto de clara insolidaridad con respecto a los conciudadanos que cumplen puntualmente con sus obligaciones fiscales”. El segundo era la misiva que unos meses antes, en noviembre de 2020, había remitido a la Audiencia Nacional para autorizar la repatriación de los fondos que tenía ocultos en Suiza —y que cifraba en aproximadamente 20 millones de euros— para hacer frente a la responsabilidad civil que se le impuso en la condena. El magistrado destaca que tanto el educador como el psicólogo de la cárcel consideraron que, efectivamente, Bárcenas había asumido la responsabilidad de los delitos y estaba “profundamente arrepentido”.

La pasada semana, como adelantó este diario, Bárcenas pidió participar en el taller de Diálogos Restaurativos que se iniciará en los próximos días en la prisión de Soto del Real, que concluye con un encuentro entre el recluso y una víctima directa o simbólica para que le pida perdón. En el caso de Bárcenas, condenado por blanqueo, delitos fiscales y falsedad documental por el caso Gürtel, en el que el principal afectado fue Hacienda, se buscará una víctima que haya sufrido una infracción penal similar. En uno de estos talleres participó el exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato, condenado por el caso de las tarjetas black y al que el juez concedió la libertad condicional en febrero por haber mostrado un “pronóstico favorable” de reinserción.

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