Suiza envía al Tribunal Supremo las cuentas de la fundación que pagó los vuelos del rey emérito

El fiscal Campos reclamó los movimientos de Zagatka para comprobar si se ajustan a la última regularización fiscal de Juan Carlos I

Álvaro de Orleans, durante una entrevista en Ginebra en 2020.
Álvaro de Orleans, durante una entrevista en Ginebra en 2020.RODRIGO CARRIZO COUTO

El fiscal suizo Yves Bertossa ha remitido al teniente fiscal del Tribunal Supremo Juan Ignacio Campos los movimientos de la cuenta de la Fundación Zagatka, propiedad de Álvaro de Orleans, primo lejano de Juan Carlos I, que durante años pagó centenares de vuelos del rey emérito y de su examiga Corinna Larsen, según señalan fuentes de la investigación.

La Fiscalía del alto tribunal tramita desde hace meses unas diligencias de investigación penal sobre presunto cobro de comisiones del anterior jefe del Estado e indicios de blanqueo de capitales, contra la Hacienda Pública, cohecho y tráfico de influencias. En el marco de estas diligencias indaga el pago por parte de esta fundación, creada en Liechtenstein en 2003, de vuelos que sumaron más de ocho millones de euros.

La información enviada por el fiscal jefe del Cantón de Ginebra se remitió a Madrid el pasado 14 de mayo y responde a la comisión rogatoria (petición de ayuda judicial) solicitada por el fiscal español el pasado 24 de febrero. Campos pidió a Suiza los movimientos de la cuenta bancaria de la Fundación Zagatka desde 2016 a 2019 en el banco Credit Suisse y, posteriormente, en la entidad Lombard Odier.

Según fuentes próximas a la investigación, Bertossa ha remitido los documentos de apertura de ambas cuentas suizas, así como los extractos bancarios de esos cuatro años en los que aparecen los pagos de los vuelos correspondientes a ese periodo. En el histórico de las cuentas figuran varias salidas en metálico que, según Orleans, fueron para su uso personal. El fiscal del Tribunal Supremo investiga si alguna de esas salidas fue para sufragar gastos del rey emérito y no han sido declaradas.

Juan Carlos I presentó el pasado mes de febrero una segunda regularización voluntaria ante la Agencia Tributaria por 4,4 millones por los vuelos que Zagatka le abonó en compañías de jet privados desde que abdicó en junio de 2014 hasta 2018, alrededor de cinco millones. El disfrute de esos vuelos se considera un pago en especie obligado a tributar como IRPF a Hacienda. La información remitida por Bertossa determinará si la cantidad declarada por el rey emérito se corresponde con los pagos que hizo la fundación de Orleans.

El pasado 9 de diciembre Juan Carlos I abonó al fisco, en su primera regularización, 678.393 euros correspondientes a otra deuda tributaria por el impuesto de sucesiones y donaciones y los pagos recibidos del empresario Allen Sangines-Krause en los ejercicios 2016-2019. Ambas regularizaciones son posteriores a su abdicación en 2014, fecha hasta la que gozó de inviolabilidad.

Álvaro de Orleans, de 73 años, declaró el pasado mes de marzo desde la sede de la Fiscalía General de Mónaco, su país de residencia, por videoconferencia y en calidad de testigo, ante los fiscales Campos y Alejandro Luzón, fiscal jefe anticorrupción. Según su testimonio, los más de ocho millones pagados por su fundación en vuelos a Juan Carlos I fueron para proteger la privacidad del entonces jefe del Estado y el objetivo inicial de la fundación, desde su inicio en 2003, fue ayudar a la monarquía española para mantener la tradición familiar.

El primo lejano del rey emérito aseguró durante su comparecencia que todos los fondos de Zagatka provienen de su patrimonio personal. La fundación llegó a mover hasta 14 millones. El relato de Orleans es el mismo que ofreció a EL PAÍS durante una entrevista en Ginebra (Suiza), en febrero de 2020, en la que afirmó que había pagado muchos vuelos a Juan Carlos I, pero que “no era su testaferro”.

Tal y como reveló este diario, en los estatutos de Zagatka figuraba Juan Carlos I como tercer beneficiario de los fondos que administra la fundación en el supuesto de que Orleans y uno de sus hijos, primero y segundo respectivamente, fallecieran. En cuarto lugar figuraban como beneficiarios el rey Felipe VI y en quinto sus hermanas Elena y Cristina, si se rompía la línea sucesoria. La Casa Real aseguró en un comunicado que Felipe VI desconocía su presencia en Zagatka.

El pasado mes de junio, la fundación modificó sus estatutos y suprimió a los tres miembros de la familia real como beneficiarios. Ahora, aparecen únicamente Orleans y uno de sus hijos. El fiscal Bertossa interrogó a Orleans en 2018, en calidad de testigo, en el marco de la investigación que instruye contra Arturo Fasana, gestor de la cuenta suiza de Juan Carlos I en la que este último recibió 65 millones del Ministerio de Finanzas de Arabia Saudí; el abogado Dante Canonica, director de la fundación Lucum, donde recaló el dinero; y Corinna Larsen, examiga del rey emérito, por un presunto delito de blanqueo de capitales. Bertossa indaga el presunto pago de comisiones por la construcción del AVE a la Meca que construyó un consorcio de empresas españolas.

Sobre la firma

José María Irujo

Es jefe de Investigación. Especialista en terrorismo de ETA y yihadista, trabajó en El Globo, Cambio 16 y Diario 16. Por sus investigaciones, especialmente el caso Roldán, ha recibido numerosos premios, entre ellos el Ortega y Gasset y el Premio Internacional Rey de España. Ha publicado cinco libros, el último "El Agujero", sobre el 11-M.

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