Cospedal declara en Kitchen con el PP cercado por el boicot a la investigación sobre Gürtel

Las agendas del comisario Villarejo, y sus grabaciones a la política y su marido, amplían los indicios contra la formación conservadora

María Dolores de Cospedal y su marido, el empresario Ignacio López del Hierro, en una imagen de archivo.
María Dolores de Cospedal y su marido, el empresario Ignacio López del Hierro, en una imagen de archivo.Claudio Álvarez

Las sospechas que cercan al PP en la investigación sobre Kitchen se extienden ya mucho más allá del despliegue parapolicial de espionaje al extesorero Luis Bárcenas urdido para arrebatarle presuntamente documentos comprometedores para cargos del partido. La Audiencia Nacional acumula pruebas que dibujan una operación continuada durante años para boicotear las pesquisas sobre la red de corrupción Gürtel, que explotó en 2009, cuando el magistrado Baltasar Garzón desarticuló la trama y encarceló a sus cabecillas. María Dolores de Cospedal, ex secretaria general de la formación conservadora, está citada este martes para declarar como imputada: entre los indicios que la señalan, los continuos contactos con ella y su marido, el empresario Ignacio López del Hierro, que el comisario José Manuel Villarejo anotó en sus agendas, así como los audios de varias conversaciones entre la pareja y el policía.

La Fiscalía Anticorrupción está convencida de que, desde 2009, el PP puso en marcha una serie de maniobras ilegales para “reducir daños” por Gürtel y “proteger” a sus altos cargos. También, que Villarejo filtró a Cospedal y su esposo datos confidenciales sobre investigaciones judiciales que se encontraban bajo secreto: por ejemplo, sobre la Operación Brugal, contra el entonces presidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll (PP), y sobre la rama valenciana del caso Gürtel. Para acreditarlo, el ministerio público solicitó incorporar al sumario las grabaciones del comisario de sus conversaciones con el matrimonio, incluidas por la Agrupación Reformista de Policías en una denuncia presentada ante la Fiscalía Provincial de Alicante por un delito de “revelación de secretos” y publicadas en muchos casos por el portal digital Moncloa.com.

Estos audios, datados entre julio y noviembre de 2009, evidencian la relación que tenían y los tejemanejes que se traían entre manos. Así, el 21 de julio de dicho año, Villarejo le relata a Cospedal: “[José Luis] Olivera, [jefe de la UDEF, la unidad policial que investigó Gürtel], me avisa siempre. Gracias a él he boicoteado mil cosas”. Olivera se encuentra imputado también por el magistrado Manuel García-Castellón, instructor del caso Kitchen.

En esa cita con Villarejo, según la grabación, López del Hierro también pregunta “¿cómo debería el PP reaccionar?”: “¿Cómo le pegaría el apretón a Garzón, si es él quién lo está filtrando?”, afirma el empresario, a quien la instrucción otorga el papel de intermediario entre el comisario y la política. “La discreción es fundamental. López del Hierro y yo nos conocemos desde hace 30 años. Hemos hecho maldades juntos. Yo hace muchos años que tengo mis negocios y mis cosas”, admite el policía a la dirigente popular.

Villarejo va mucho más allá: no solo informa al matrimonio, sino que le aconseja sobre cómo maniobrar: “Hay movidas de Bárcenas muy acreditadas haciendo negocios con Arenas. Bárcenas está pringado hasta el culo”, le dice a la secretaria general: “Hay que hacer lo posible por no contaminar a Francisco Camps [presidente de la Comunidad Valenciana] con esto de la financiación ilegal del partido, porque si no estamos jodidos”. “Hay que tener preparado a Costa para que se coma lo de la financiación ilegal. Y decir que no tiene ninguna vinculación con que esté imputado el presidente”. El 13 de octubre (menos de tres meses después de esta conversación), Ricardo Costa, secretario general del PP valenciano, se niega a dimitir de su cargo. Un día después, el PP nacional destituye a Costa.

López del Hierro, que está citado a declarar este miércoles como imputado, también pregunta a Villarejo en octubre de 2009 directamente por el caso Brugal, entonces bajo secreto: “¿Sabes algo de un tema muy gordo que se investiga en Alicante?”. El comisario le responde: “Ya te dije, es un tema del presidente de la Diputación de Alicante, [José Joaquín Ripoll], y sale mucho [Eduardo] Zaplana en los pinchazos [telefónicos a los sospechosos]”. En efecto, un mes antes ya le había alertado de ello, según otra grabación incorporada a la causa: “Hay una investigación abierta al presidente de la Diputación de Alicante. En los pinchazos entra mucho Zaplana. Le dije a Juan [Cotino], háblate con el de la Diputación de Alicante. Habla con tu parienta. Es bueno que tenga una visión global de lo que está pasando”, advierte el comisario al empresario para que lo comente con Cospedal.

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El extesorero se convierte en otro tema recurrente. “Bárcenas se fue el lunes a cazar una cabra montés por la que ha pagado 7.000 euros y ya lo sabe todo Madrid”, dijo López del Hierro al policía en noviembre de 2009. “Tenéis que darle un toque al Barbas, [en referencia a Mariano Rajoy], para que le diga a Bárcenas que se tranquilice”, añade Villarejo, que también comenta a su interlocutor: “Gallardón está conspirando contra tu parienta. Quiere su puesto”. Y hablan sobre cómo contrarrestar los escándalos de corrupción que cercan al PP: “Hay que fomentar Astapa, [caso de corrupción urbanística del alcalde socialista de Estepona], para que no se hable de Gürtel”, recomienda el agente al marido de la entonces secretaria general de los populares.

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