Permisos exprés para una España de platós

Migraciones flexibiliza los requisitos y acorta los plazos para atraer profesionales extranjeros del mundo audiovisual

El equipo de rodaje de 'Juego de Tronos', en Córdoba, para grabar en el puente romano y el río Guadalquivir.
El equipo de rodaje de 'Juego de Tronos', en Córdoba, para grabar en el puente romano y el río Guadalquivir.Juan Manuel Vacas

Hace unos años España perdió el rodaje importante de una película por no darle los papeles a una maquilladora. No era una profesional cualquiera. La apariencia del protagonista estaba en sus manos, pero la mujer no acreditó documentalmente su cualificación, uno de los requisitos para obtener el permiso de trabajo que necesitaba para la producción. El actor, una de las más importantes estrellas de Hollywood no lo aceptó, se enfadó y se llevó las cámaras a otro lado. No ha sido la única vez que ha ocurrido algo parecido, según fuentes conocedoras del proceso.

Aunque a pasos lentos, España está comprobando cómo sus plazos, procedimientos y exigencias para extranjeros no se corresponden con la realidad y las demandas del mercado laboral. Ha ocurrido con los trámites para los menores inmigrantes no acompañados, que la propia Secretaría de Estado de Migraciones ha reconocido que complican en exceso su inclusión, y ahora con los permisos de los profesionales del mundo audiovisual.

Migraciones acaba de mandar instrucciones para simplificar y agilizar la concesión de permisos y visados de todos los trabajadores que vengan a España a rodar series, películas o anuncios. La flexibilización llega justo a tiempo para beneficiar a unas cuantas productoras con proyectos pendientes en el país. Solo una de ellas, según datos de la Secretaría de Estado, invertirá casi 362 millones de euros en el rodaje de escenas de 33 series y 18 películas en Canarias, Andalucía, Madrid, Aragón, Cataluña, Navarra, Baleares y Valencia.

El audiovisual es uno de los sectores que el presidente Pedro Sánchez ha declarado estratégicos y una de las debilidades para que España compita por este millonario negocio son “las cargas administrativas excesivas y las dificultades burocráticas”. Lo reconoce el propio Gobierno en el plan que ha puesto en marcha para que la producción audiovisual en el país crezca un 30% en los próximos cuatro años.

La tramitación de los papeles para que actores, productores, maquilladores, electricistas o cámaras extranjeros viajen y trabajen en España durante el tiempo que duren sus proyectos se enmarca en una ley de 2013 de apoyo a emprendedores y su internacionalización. El texto, que regula la atracción de talento extranjero, recoge, sin embargo, una serie de requisitos que no encajan en el mundo de las producciones audiovisuales. Las nuevas instrucciones eliminan ahora exigencias que dejaron en tierra a la maquilladora de la estrella de Hollywood.

Ya no será necesario, por ejemplo, acreditar una mínima experiencia laboral de tres años o presentar una titulación, sino demostrar que se reúne la capacidad suficiente para el trabajo. Tampoco se exigirá que el profesional mantenga una relación laboral previa de tres meses con la empresa que lo contrata para trabajar en España pues puede tratarse, por ejemplo, de una contratación ad hoc para un proyecto específico. Se permitirán además solicitudes colectivas, pensadas por ejemplo, para todo el equipo involucrado en la grabación. Los plazos, teniendo en cuenta las exigencias de los periodos de rodajes, se acortarán a menos de 20 días, que es el tiempo reducido en el que se resuelven las autorizaciones de trabajo para los colectivos altamente cualificados y otros sectores estratégicos.

España quiere convertirse en un polo de atracción de la producción audiovisual, un negocio encabezado por compañías como Netflix, Amazon o Disney, que en 2019 movió 177.000 millones de dólares (más de 149.000 millones de euros) en inversiones y creó 14 millones de empleos, según un informe de Olsberg-SPI, una consultora especializada en el sector. Según otro informe de la consultora PwC se espera que la industria crezca un 2,8% en los próximos cinco años en todo el mundo. La proyección es aún mayor en España, donde se habla de un aumento del 3,3% y 35.567 millones de euros. Entre 2015 y 2018, España ocupó el quinto lugar de la Unión Europea en creación de contenido, al mismo nivel que Italia y Suecia, pero por detrás del Reino Unido, Alemania, Francia y Holanda.

La producción de películas y series como Juego de Tronos, además, atrae un visitante que el Gobierno quiere conquistar para diversificar el turismo. “El incremento de los flujos de turistas hacia lugares en España en los que se han realizado producciones cinematográficas, series, u otras obras audiovisuales está teniendo un impacto positivo en la transformación de nuestro modelo turístico hacia la sostenibilidad”, mantiene el plan que presentó el Gobierno. El turismo cinematográfico, sostiene el plan del Ejecutivo, descubre nuevos destinos, distribuye a los turistas a lo largo del año y enriquece la experiencia del visitante.

Sobre la firma

María Martín

Periodista especializada en la cobertura del fenómeno migratorio en España. Empezó su carrera en EL PAÍS como reportera de información local, pasó por El Mundo y se marchó a Brasil. Allí trabajó en la Folha de S. Paulo, fue parte del equipo fundador de la edición en portugués de EL PAÍS y fue corresponsal desde Río de Janeiro.

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