Estados Unidos

Sánchez viaja de nuevo para vender España en el corazón financiero y tecnológico de EE UU

El presidente inicia una gira de tres días, sin encuentros políticos, con el objetivo de atraer inversores a los proyectos alrededor del gran fondo europeo

Tim Cook, director ejecutivo de Apple, y Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, en Madrid, en 2018.
Tim Cook, director ejecutivo de Apple, y Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, en Madrid, en 2018.Pablo Blazquez Dominguez / Getty Images

Pedro Sánchez quiere cambiar completamente el tercio de la agenda política y pasar del enfrentamiento total con la oposición y la tensión por los indultos del procés a una fase en la que la economía y la recuperación sean el principal foco del debate. El gran paso para ese giro ha sido el radical cambio de Gobierno —”hemos pasado del Ejecutivo de la pandemia al de la recuperación”, insiste el mantra de La Moncloa, donde repiten todos los ministros— y ahora llega un nuevo gesto evidente. El presidente inicia este martes una gira de tres días por EE UU —con agenda miércoles, jueves y viernes— con un enfoque claramente económico. Sánchez visitará el corazón financiero de este país, Nueva York, la capital de los mayores fondos de inversión del planeta, y después irá a California y visitará el corazón tecnológico del mundo, con una cita en Apple y encuentros con varios ejecutivos de otras compañías de este sector, con la intención de “vender España”.

Su objetivo pasa por convencer a los máximos responsables de fondos de inversión, de fondos de capital riesgo y de grandes compañías tecnológicas, como Apple, o audiovisuales, como Netflix, de que España es un lugar ideal, gracias a los 72.000 millones de euros del gran fondo europeo que tiene que gastar en tres años, para invertir en grandes proyectos de modernización y digitalización de la economía. Sánchez, según explican en La Moncloa, viaja ahora para adelantarse a otros países europeos que también compiten con España para lograr financiación y apuestas de las compañías más grandes del planeta en proyectos que impulsen la transformación del tejido productivo español.

El presidente ha sido muy crítico en el pasado con las estrategias de estas grandes compañías para evitar impuestos, y en un debate en el Congreso habló específicamente de Netflix: “Una conocida plataforma digital pagó en España [en 2018] 3.146 euros en concepto de Impuesto de Sociedades. No es la única. Esto no solo resulta insostenible, sino que atenta contra los más elementales principios de responsabilidad y de justicia fiscal”, dijo el presidente en 2019. Sin embargo, en La Moncloa no aclaran si el presidente les reprochará ahora en directo esta estrategia o les explicará sus intenciones de implantar la llamada tasa Google, que afecta a todas estas compañías.

Sánchez también aprovechará el viaje para visitar Los Ángeles, el corazón del español en EE UU y también de la industria audiovisual, un asunto en el que está especialmente interesada España, que quiere convertirse en un gran polo mundial de producción de contenidos en español, algo que ya está empezando a suceder con la gran presencia de Netflix y otras compañías. El presidente visitará los estudios Universal y se citará allí con responsables de varias empresas del sector.

España, gracias a los fondos de la UE, tiene mucho dinero para enormes proyectos de modernización de la economía. Y lo que falta ahora es concretar esas iniciativas para que sean realmente transformadoras e impliquen que las empresas también ponen su inversión y plantean ideas que den empleo y crecimiento a largo plazo. En este momento se están definiendo todas esas ideas y La Moncloa, los ministerios y las comunidades autónomas están volcados en esa selección de proyectos. Por eso el viaje de Sánchez, pensado para invitar a todas estas grandes compañías a sumarse, se produce ahora, según su equipo, justo cuando se ha aprobado el plan de recuperación español en Bruselas y cuando muchas de estas empresas están tomando sus decisiones de inversión entre los diferentes países candidatos que también disponen de esos enormes fondos en Europa, señalan en La Moncloa.

Sin reunión con Biden

El viaje es claramente económico, tanto que el equipo de Sánchez ni siquiera ha intentado aprovechar el salto transoceánico para organizar un encuentro con el presidente de EE UU, el demócrata Joe Biden. El veterano político se ha convertido rápidamente en un referente mundial para los socialdemócratas y por tanto para el Gobierno español, pero no ha tenido aún ningún encuentro tranquilo con Sánchez ni le ha llamado por teléfono desde que llegó a la presidencia. Biden y Sánchez solo tuvieron un fugaz cruce en un pasillo en la cumbre de la OTAN en Bruselas, un fiasco importante para La Moncloa, que pensó que podía lograr una auténtica reunión entre los dos.

Ese fracaso, sobre todo en la gestión de expectativas, generó tensión interna en el Ejecutivo, y el presidente responsabilizó de él a Iván Redondo, entonces todopoderoso jefe de Gabinete, que ha salido poco después del Gobierno. El equipo de Sánchez explica que aún no es el momento para buscar ese encuentro en la Casa Blanca, aunque insisten en que las relaciones son excelentes. Uno de los objetivos del nuevo ministro de Exteriores, José Manuel Albares, será sin duda cerrar esa reunión, aunque no parece sencillo porque Biden no está muy volcado en su agenda internacional y mucho menos con un país de segundo nivel como España.

Sánchez viaja esta vez, no con grandes empresarios, como suele hacer en otros países, sino con un grupo de cinco pequeños emprendedores de start-ups exitosas, que quiere poner como ejemplo del caldo de cultivo innovador que hay en España. Sin embargo, las citas cerradas ya en la agenda de Sánchez no son con pequeñas empresas, sino con los máximos responsables de polémicos fondos de inversión, muy criticados en España por su socio Unidas Podemos por su acumulación de miles de viviendas y su presión para que no haya límites al precio del alquiler.

Sánchez tendrá por ejemplo un almuerzo en Nueva York con Larry Fink, consejero delegado de Black Rock, denostado por buena parte de la izquierda mundial, pero a la vez un hombre clave para tomar decisiones de inversión en un fondo con gran presencia en España. También se verá con Michael Bloomberg, financiero y exalcalde de Nueva York, y se citará con otros responsables de fondos de inversión.

En Apple, Sánchez visitará la sede central, el famoso edificio circular en Cupertino, con unas extraordinarias medidas de seguridad, y se reunirá con su máximo responsable, Tim Cook, también con la intención de “vender España” y convencerle de que apueste por invertir en proyectos tecnológicos en el país. También se encontrará con los máximos responsables de otros gigantes tecnológicos como HP, Intel, Paypal, YouTube o Zoom, y con fondos de capital riesgo especializados en inversiones en el sector tecnológico.

Un viaje de contenido claramente económico, pensado para profundizar en ese cambio de tercio total que Sánchez quiere dar a esta segunda parte de la legislatura. El presidente y su equipo están convencidos de que la recuperación económica será la clave para darle la vuelta a las encuestas y recuperar la primacía que tuvieron en ellas hasta que la aplastante derrota en Madrid y el inicio de la reunificación de la derecha con la caída en picado de Ciudadanos cambiaron el ambiente político.

Si la economía fue lo que hundió al anterior Gobierno socialista, el de José Luis Rodríguez Zapatero, el de Sánchez está convencido de que si se centra ahí el debate político tiene todas las de ganar frente al PP. Y eso es lo que tratará de hacer a partir de ahora.

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