Un incendio en Gredos quema 10.000 hectáreas y obliga a evacuar cinco pueblos

La virulencia de las llamas ha requerido la intervención de la UME y ha forzado a cortar varias carreteras

Un bombero participa en las labores de extinción del incendio entre Navalacruz y Riofrío (Ávila), este lunes. En vídeo, imágenes del incendio.Vídeo: CÉSAR MANSO / AFP | EPV

Dos incendios desatados en la provincia de Ávila han provocado la evacuación de los municipios de Riofrío, Sotalbo, Villaviciosa, Palacios y Robledillo por la proximidad de las llamas a las viviendas. Los focos más preocupantes se encuentran en los términos municipales de Cepeda de la Mora y Navalacruz, por un lado y El Raso y Candeleda, por otro. Estos dos incendios han requerido la movilización de la Unidad Militar de Emergencias para unirse a los efectivos que intentan contener el avance del fuego. El de Navalacruz, el más importante, ha quemado ya 10.000 hectáreas. Asimismo, se ha extinguido un fuego en Arenas de San Pedro.

Fuentes de los equipos de extinción temían en la tarde del domingo que la caída de la noche supusiera una mayor propagación del incendio, pues los recursos aéreos no pueden operar. Los medios terrestres apenas pueden actuar desde las orillas, precisan, a causa de la gran extensión del fuego, que ha avanzado 45 kilómetros en apenas 24 horas.

Los incendios de Ávila se concentran en la ladera sur de la sierra de Gredos, a 432 metros sobre el nivel del mar, un microclima de inviernos suaves y veranos calurosos, con temperaturas medias en verano de 26 grados. Candeleda, una de las localidades de Ávila más afectadas, ha alcanzado en los últimos días máximas de hasta 41,1 grados, una temperatura superior a lo habitual incluso en los veranos cálidos de la provincia. Por eso el Ayuntamiento había emitido en los días previos a la ola un bando en el que alertaba a sus habitantes de los riesgos asociados a este calor y emplazaba a evitar labores agrarias a partir de 30 grados o con vientos fuertes, pues podían generar chispas que se propagasen rápidamente entre el territorio seco en el que se encuentran.

El Ayuntamiento de Ávila ha habilitado el Centro de Usos Múltiples (CUM) Carlos Sastre y el Centro de Congresos y Exposiciones Lienzo Norte para acoger a los vecinos que han sido evacuados de las localidades de Navalacruz y Cepeda de la Mora afectadas por uno de los incendios, que ha sido declarado de nivel 2 por la Junta, en una escala de 0 a 3 de peligrosidad, y cuya columna de humo es visible en la mitad norte de la provincia, incluida la capital, y desde áreas de Madrid. El Ministerio de Medio Ambiente ha destinado recursos de bases de Madrid, Extremadura y Castilla-La Mancha para colaborar con la extinción de los focos en unos parajes naturales de gran importancia medioambiental. Estos incendios se suman al grave fuego que la semana pasada quemó más de 800 hectáreas en la zona de El Tiemblo.

Uno de los vecinos afectados en Robledillo, de nombre Jesús Martín y de 48 años, ha visto las llamas a 50 metros de su vivienda. El hombre explica que lleva desde las cuatro de la mañana llevando agua con la cisterna que los ganaderos utilizan para llenar los purines de los animales. Otros cultivadores locales, añade, están protegiendo pueblos como pueden con cortafuegos. “Llevo 26 horas sin dormir, estoy atontado con el humo y el calor”, indica un hombre que tilda de “exagerado” el desarrollo del incendio que envuelve la zona de “ceniza donde antes había huertas, pinares y paja”. El calor infernal de los últimos días y la ausencia de lluvias “desde mediados de junio” han contribuido a la explosión del fuego, que hace estremecerse al abulense: “Al amanecer ha sido una cosa horrible, parecía que la montaña se venía encima”. Martín, que se prepara para descansar un poco y volver a la batalla, lamenta el futuro de la comarca: “Vamos a tardar mucho en volver a cómo estábamos”.

La provincia de Ávila, al igual que otras zonas de Castilla y León y del centro peninsular, ha soportado elevadas temperaturas en los últimos días, agravadas por la falta de lluvias durante todo el verano, factores que han propiciado el fácil crecimiento de las llamas y la dificultad para someterlas. Los ciudadanos desplazados de sus pueblos han pasado la noche en el pabellón Carlos Sastre de Ávila, donde han sido asistidos por la Policía Nacional. Las intervenciones de la UME cuentan, según el registro de la pasada madrugada, con 102 militares y 32 medios.

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Juan Navarro

Colaborador de EL PAÍS en Castilla y León, Asturias y Cantabria desde 2019. Aprendió en esRadio, La Moncloa, en comunicación corporativa, buscándose la vida y pisando calle. Graduado en Periodismo en la Universidad de Valladolid, máster en Periodismo Multimedia de la Universidad Complutense de Madrid y Máster de Periodismo EL PAÍS.

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