Batet reivindica la figura de Clara Campoamor en el 90º aniversario de la aprobación del voto femenino

La presidenta del Congreso alerta en el acto de clausura de las jornadas de que “los avances no son inmutables”

Meritxell Batet (a la derecha) conversa con la bailaora María Pagés (a su derecha) e integrantes de su centro coreográfico, este viernes en el Congreso.
Meritxell Batet (a la derecha) conversa con la bailaora María Pagés (a su derecha) e integrantes de su centro coreográfico, este viernes en el Congreso.Fernando Alvarado (EFE)

La presidenta de la Cámara baja, Meritxell Batet, ha reivindicado este viernes la figura de Clara Campoamor como “ejemplo para todo diputado”, al haber defendido sus ideas “con debate político, respeto y argumentos”. Y lo ha hecho cuando se cumplen 90 años de la aprobación del Congreso del derecho de las mujeres al voto en España. Las palabras de la presidenta sobre la abogada y política que luchó hasta lograr el sufragio femenino en 1931 llegan tan solo tres días después de su reprimenda a los parlamentarios, en una intervención en la que pidió que abandonasen “los insultos y las ofensas” tras varios episodios de tensión en el hemiciclo. “La conquista de la democracia se hizo desde la política”, ha recordado Batet también en el acto de clausura de las jornadas conmemorativas, que ella misma inauguró el jueves con la ministra de Igualdad, Irene Montero.

La máxima autoridad del Congreso ha resaltado que el reconocimiento del derecho a voto de las mujeres significó “para todos” el “acceso a la democracia plena”. “La igualdad solo avanza en democracia y no hay democracia sin reconocimiento de la igualdad”, ha señalado Batet antes de alertar de que las “discriminaciones persistentes” y los “momentos de crisis” como el actual “demuestran que los avances no son inmutables”. La presidenta puso como ejemplos la violencia de género, los problemas para la conciliación o la brecha salarial.

El discurso de Batet, quien recordó que en la pasada legislatura se consiguió la cifra “histórica” de 166 diputadas (en una cámara de 350), precedió a la representación de la pieza de danza Conciencia y deseo, de María Pagés. La armonía en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso contrastaba con el tono bronco de la diputada de Vox Macarena Olona media hora antes en una mesa para abordar el futuro de las políticas de Igualdad. Mientras el resto de intervinientes trataban de esbozar sus prioridades legislativas, la parlamentaria comenzó su discurso lamentando que los hombres estuvieran “en franca minoría” entre el público y las ponentes, aunque lo achacó a que estar presentes en “eventos supuestamente feministas” sea un “acto de heroicidad”. “Hoy vengo a darles también voz a ustedes, señores hombres”, les interpeló. Ante el diputado del PNV Joseba Agirretxea, la representante de Vox recordó las palabras del fundador de su formación, Sabino Arana, refiriéndose a las mujeres como “malas bestias de carga” y criticó las actuales políticas de igualdad. “Son enfrentamiento, división y tiranía”, afirmó Olona. Sofía Castañón, representante de Unidas Podemos, evitó contestarle, aunque sí lo hicieron brevemente PSOE, Más País y PNV. “No se preocupe tanto de lo que Sabino Arana dijo hace 100 años. Preocúpese de lo que dicen ahora sus compañeros”, le respondió Agirretxea.

Antes de esa mesa y en un registro muy diferente, la exvicepresidenta y diputada Carmen Calvo y la primera mujer presidenta de la Cámara baja, Luisa Fernanda Rudi, protagonizaron el primer desencuentro del día al referirse al papel que desempeñó Victoria Kent en el debate por el sufragio femenino. Mientras Rudi hizo hincapié en que una socialista se hubiese posicionado en contra para defender la República, Calvo remarcó que esas interpretaciones de la historia “lían” a las mujeres entre ellas y defendió que el voto de “más de la mitad de los diputados socialistas” permitiese su aprobación. En aquella sesión de 1931, las dos únicas diputadas enfrentaron posturas: “Sencillamente creo que el voto femenino debe aplazarse”, anunció Kent. “Y lo dice una mujer que, en el momento crítico de decirlo, renuncia a un ideal”, reconocía. “Precisamente porque la República me importa tanto, entiendo que sería un gravísimo error político apartar a la mujer del derecho del voto”, respondía Campoamor, según los registros del diario de sesiones de entonces.

Otro punto de fricción este viernes tuvo que ver con el debate reabierto sobre la interrupción voluntaria del embarazo. La exdirigente del PP explicó que ella cree que los derechos de las mujeres “son de defensa absoluta” hasta que puedan colisionar con otros, y rechazó que el aborto sea un “método de planificación de la maternidad”.

Ambas ponentes ensalzaron la figura de Clara Campoamor, a quien el Congreso ha dedicado una exposición en este 90º aniversario del sufragio femenino. La muestra tiene por objetivo evocar, a través de su figura, los debates parlamentarios durante la tramitación del proyecto de Constitución republicana de 1931, la lucha por los derechos civiles de las mujeres y la influencia de otros nombres femeninos en los avances hacia la igualdad política. Asimismo, el departamento de comunicación de la Cámara baja ha lanzado un nuevo blog para ahondar de manera didáctica en diferentes temas relacionados con la actualidad del Congreso y que se estrena estos días con contenido especial sobre el aniversario. “Clara Campoamor supo defender sus convicciones con firmeza”, afirmó Batet. “Pero sobre todo supo hacerlo con el trabajo fructífero y enriquecedor desde las instituciones públicas”, recordó.

Dirigentes de UP defienden la unidad

Ya por la tarde, dirigentes de Unidas Podemos reivindicaron en un acto político el papel de las mujeres que lucharon antes que ellas y mostraron unidad en el partido. Irene Montero, acompañada de la vicepresidenta Yolanda Díaz, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, la eurodiputada Sira Rego o la secretaria de Organización de Podemos, Lilith Verstrynge, alertó de que la tarea que tienen por delante es “irrenunciable”. “Es muy importante estar todas a una”, advirtió como única forma de hacer frente a la ola reaccionaria. Antes, había comenzado su discurso emocionada recordando a la secretaria de Estado Noelia Vera, que este jueves dimitió de todos sus cargos institucionales para “cuidarse”. “La política también va de eso, de emocionarse”, afirmó la ministra. Díaz se refirió a su “proyecto de país” de cara a las generales y argumentó que hablar de un proyecto a favor de las mujeres es también hablar de un proyecto “a favor de la vida”. “No hay nada más revolucionario que la igualdad”, proclamó la vicepresidenta, quien también alabó el trabajo de Montero al frente de su departamento, a pesar de todos los “ataques”, dijo, que ha recibido su equipo.

Sobre la firma

Paula Chouza

Periodista de Política en EL PAÍS. Participó en el lanzamiento de EL PAÍS América en México. Trabajó en el Ayuntamiento de A Coruña y fue becaria del Congreso de los Diputados, CRTVG o Cadena SER. Es licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela, Máster en Marketing Político y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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