Detenido un empresario textil en Alicante por obligar a sus empleados a trabajar a destajo por 400 euros al mes

El arrestado, propietario de una próspera empresa en la provincia de Alicante, exigía jornadas de 12 horas seis días a la semana

Una de las tres naves de la empresa textil en la provincia de Alicante donde trabajaban en condiciones inhumanas 15 empleados.
Una de las tres naves de la empresa textil en la provincia de Alicante donde trabajaban en condiciones inhumanas 15 empleados.

Un empresario marroquí de 44 años había conseguido crear un importante negocio de reciclaje de ropa usada en Cocentaina (Alicante), una ciudad industrial en la montaña del interior de Alicante. La firma textil se había convertido en una de las más importantes del sector en España. Sin embargo, su estructura legal y perfectamente organizada ocultaba la existencia de tres naves industriales en la que trabajaban al menos 15 empleados marroquíes, 12 horas al día y seis días a la semana, en condiciones precarias, sin contrato laboral y, en cuatro casos, sin permiso de residencia ni trabajo. La Policía Nacional detuvo a principios de este mes al propietario de la compañía por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores, según ha dado a conocer este miércoles el organismo.

La nave principal del negocio funcionaba a pleno rendimiento. Pero hace unos meses, un chivatazo originó una investigación que desembocó en la localización de tres naves industriales clandestinas, destinadas a nutrir de material textil no declarado a la matriz de la empresa. Tres instalaciones apenas acondicionadas, sin ventanas ni otro tipo de ventilación, ni tampoco medida alguna de prevención de riesgos laborales o contra la covid, que además estaban atestadas de montañas de ropa usada. En esas instalaciones los empleados eran “encerrados todo el día”, desde primera hora de la mañana, relata la Policía. Su cometido: “labores de reciclado de ropa en condiciones peligrosas para la salud”, señalan las mismas fuentes.

Una vez detectadas las naves, agentes de varias unidades de la comisaría de Alcoy (Alicante), junto a otra adscrita a la Generalitat Valenciana y la Inspección de Trabajo de Alicante irrumpieron en su interior. “Algunos de los trabajadores trataron de huir a la carrera, mientras que otros comenzaron a ocultarse entre las montañas de ropa para no ser localizados”, señalan las mismas fuentes. Lo intentaron esconderse sin éxito: los 15 empleados fueron interceptados y, después, se comprobó que ninguno tenía contrato laboral y que cuatro de ellos se encontraban en España en situación irregular.

Al tomarles declaración, los trabajadores manifestaron que realizaban jornadas de 12 horas diarias con un único día de descanso a la semana, por 400 euros mensuales, “menos de la mitad del salario mínimo interprofesional”, tal como recuerdan las fuentes consultadas. Los cuatro empleados que carecían de permisos de residencia y trabajo fueron detenidos para abrirles un procedimiento administrativo por infracción a la Ley de Extranjería por estancia irregular, y quedaron en libertad a las pocas horas.

A primeros de este mes, los agentes detuvieron al empresario como presunto responsable de la organización clandestina de parte de su empresa y de la precaria situación laboral de sus empleados. Hasta ahora, había conseguido esconder sus negocios clandestinos, puesto que no tenía antecedentes previos relacionados con posibles irregularidades laborales, indica la Policía. Pasó a disposición judicial con la imputación de un delito contra los derechos de los trabajadores.

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