Los socialistas valencianos viven el congreso más pacífico de los últimas dos décadas tras la salida de Ábalos

Puig refrendará su liderazgo tras nueve años como secretario general en la Comunidad Valenciana

La exministra de Sanidad, Leire Pajín; el presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig y el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapateroy el secretario general de los socialistas valencianos, Ximo Puig.
La exministra de Sanidad, Leire Pajín; el presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig y el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapateroy el secretario general de los socialistas valencianos, Ximo Puig.Joaquín Reina (Europa Press)

El socialismo valenciano vive este fin de semana el congreso más tranquilo de las últimas dos décadas, con un único candidato, Ximo Puig, que refrendará su puesto como secretario general, cargo que ocupa desde 2012. La salida de José Luis Ábalos tanto del Gobierno de Pedro Sánchez como de la dirección socialista ha allanado completamente el camino de Puig que, en las primarias previas al último cónclave del PSPV, en 2017, batió a un abalista, Rafael García, alcalde de Burjassot, que obtuvo el 42% de los votos. Antes de este, en 2012, el ascenso de Puig al liderazgo del socialismo valenciano se produjo al desbancar a Jorge Alarte con el respaldo del 61% de los delegados. Este viernes, Alarte se dirigió a Puig para pedirle que no ponga fecha a su salida de la dirección del partido.

La paz es tal que la falta de tensiones es el tema de conversación de muchos de los asistentes. “Más que un congreso, parece Fitur”, ironizaba un dirigente. El mismo comentario sobre la unidad fue recurrente también en la intervención del expresidente de la Generalitat, exministro y actual senador Joan Lerma.

“Desde 2012 no he hecho otra cosa que intentar cohesionar el partido y esta será siempre mi seña de identidad”, señaló Puig al conocer que era el único candidato a la secretaría general. Ábalos ni siquiera ha aparecido, de momento, en el congreso en el que una de las grandes incógnitas es qué hará Puig con Mercedes Caballero, secretaria general de la provincia de Valencia y máximo exponente del abalismo. La actitud de Caballero no fue especialmente pacífica antes de la defenestración de Ábalos: “Está en su mano que sea un congreso tranquilo, y lo será si todo el partido se ve representado”, advirtió a Puig. Las tornas han cambiado y Puig apuesta por una dirección más reducida de la actual, que cuenta con 69 miembros, y con “gente nueva”.

Otra de las intenciones del secretario general del PSOE valenciano es participar en todos los debates, entre los que ha citado“la desconcentración de las instituciones, la abolición de la prostitución o la búsqueda de fórmulas para mejorar la regulación del mercado de trabajo”. Puig ha defendido que la región “está liderando alguno de esos temas”.

El 14º congreso de los socialistas valencianos, que reúne en Benidorm a 475 delegados, ha contado este sábado con la participación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, que ha vaticinado una “amplia victoria” de Puig en las próximas elecciones autonómicas. “Todos hablan bien de él”, ha dicho. Zapatero ha llamado a la lucha socialista por los derechos humanos, la reivindicación de valores y la no resignación. Ha hablado de igualdad y feminismo y de la necesidad de que las leyes sean “muy poderosas” para que puedan transformar la sociedad. También ha instado a los socialistas a apostar por la paz, ha lamentado la “pereza política e intelectual” ante la falta de grandes propuestas y ha predicho que, una vez pase la pandemia, se producirán grandes movilizaciones sociales que, según ha dicho, “ojalá se politicen”.

El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, cerrará el congreso este domingo.

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