ERC descarta vetar los Presupuestos en el Senado

El Gobierno reencauza la mayoría de la investidura después de intensas negociaciones con los republicanos y el PNV

Pedro Sánchez con el secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT), Zurab Pololikashvili, y la ministra de Industria, Reyes Maroto, a su llegada a la segunda jornada de la 24ª Asamblea General de la OMT en Madrid.
Pedro Sánchez con el secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT), Zurab Pololikashvili, y la ministra de Industria, Reyes Maroto, a su llegada a la segunda jornada de la 24ª Asamblea General de la OMT en Madrid.Eduardo Parra (Europa Press)

El Gobierno ha conseguido reencauzar la mayoría de la investidura después de intensas negociaciones con ERC y el PNV. Los más inquietantes para el Ejecutivo eran los republicanos, que dejaron en el aire su apoyo a los Presupuestos en el Senado, donde acaba de comenzar la tramitación, e incluso plantearon la posibilidad de un veto. El plazo para presentarlo acababa este viernes a las 12, y los republicanos han anunciado la noche de este jueves que finalmente descartan esta posibilidad. “Para Esquerra lo más importante ahora es priorizar la negociación sobre la ley del audiovisual para proteger y blindar el catalán. Y en eso se está trabajando, en las ediciones a la ley del audiovisual. En función de cómo termine esta negociación decidiremos nuestras acciones vinculadas a los Presupuestos Generales del Estado”, aseguran los republicanos.

Por el contrario Junts, su socio de coalición en Cataluña, sí ha decidido plantear ese veto que se sumará a los del PP, Vox o Ciudadanos. Esa suma no será un problema porque la mayoría de la investidura tumbará esas iniciativas en la Cámara Alta.

Poco antes de confirmarse la decisión, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, admitía que las cosas han mejorado en las últimas horas. “El Gobierno captó el mensaje, a ver si se traduce en avances”, aseguró en los pasillos del Congreso. Rufián admite que la fuerza de ERC deriva de que las cuentas aún deben pasar por el Senado, con lo que se reserva esa baza al menos hasta mañana. “En cuanto salgan, [los Presupuestos] la fuerza negociadora disminuye y, además, ya conocemos al PSOE, que si no se le fuerza, no cumple”.

El Gobierno quiere ir más lejos y lograr, como el año pasado, que no se apruebe ninguna enmienda en el Senado y así concluya la tramitación de forma rápida sin volver al Congreso, como en 2020. Pero para eso tendría que cerrar antes la negociación de la ley audiovisual con ERC y garantizarse así el apoyo completo de los republicanos, algo que aún no se ha conseguido aunque sí parece mucho más cerca que el martes, cuando estalló la crisis con la aprobación de la norma en el Consejo de Ministros. También tiene que convencer a muchos otros grupos del Senado, entre ellos el PNV pero también otros pequeños. Félix Bolaños, el principal negociador del Ejecutivo, se ha reunido en las últimas semanas con todos los partidos presentes en la Cámara Alta, hasta los más pequeños, para preparar el terreno.

Las negociaciones entre el Gobierno y ERC continuaron este jueves, ya en niveles más técnicos y no tan políticos como el miércoles. El problema fundamental es de interpretación. Los republicanos, que habían leído el texto final de la norma antes de que fuera al Consejo de Ministros, creen que sí es posible obligar a Netflix, HBO y otras grandes plataformas a reservar un 6% de la producción en catalán y otras lenguas cooficiales. Pero el Ejecutivo insiste en que eso solo se puede hacer con las compañías españolas, no con las multinacionales.

Y ahí, en la interpretación de cada coma y el pacto para una enmienda que pueda ajustar con precisión las consecuencias jurídicas de esta ley para las lenguas cooficiales está la discusión en la que llevan enfrascados tres días. En la filosofía de la protección del catalán hay un acuerdo político claro, pero en la forma de llevarlo jurídicamente a la práctica hay diferencias.

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Al Gobierno le inquieta que la norma pueda ahuyentar las inversiones especialmente de Netflix, que ha hecho una gran apuesta por España. “Lo que queremos es que España sea un hub audivisual en todo el mundo, y atraer inversión. A partir de ahí vamos a dialogar, pero sobre esa premisa de que tenemos que ser atractivos para la industria y las grandes compañías. Mejoraremos la ley en la tramitación parlamentaria”, sentenció Bolaños en Antena 3.

Tanto el Gobierno como ERC han dejado claro en las reuniones negociadoras y las conversaciones informales, mensajes e intercambio de papeles de estos días que no hay más salida que un acuerdo. Así que tanto fuentes del Gobierno como de ERC dan por hecho que se acabará encontrando una solución a través de una enmienda que puede ser al artículo 3, el que fija el ámbito de aplicación —y que según el Gobierno dejaría fuera a Netflix, HBO o Amazon de las obligaciones sobre las lenguas cooficiales, y según los republicanos se pueden interpretar de otra manera para incluir a las multinacionales— o el desarrollo que llega a partir del artículo 112, donde se fijan las cuotas. Los dos equipos negociadores han barajado varias opciones en las últimas horas pero de momento siguen sin cerrar un texto.

En paralelo a esta negociación, que es la más importante para ERC —el año pasado la lengua ya fue decisiva para apoyar los Presupuestos, a través de la ley de educación, y este año vuelve a serlo porque es un asunto troncal para los republicanos, que no en vano controlan la conselleria de Educación en Cataluña— el Ejecutivo trata de consolidar el apoyo de los republicanos para todo el paquete de medidas, no solo los Presupuestos, que tiene previsto llevar al Congreso en estas últimos días del año, que se prevén muy intensas con dos consejos de ministros por semana.

ERC es decisiva prácticamente en todas las votaciones. Hace dos semanas amenazó con paralizar la reforma de las pensiones y finalmente la apoyó porque en teoría la ley audiovisual estaba pactada, aunque luego se ha reabierto. Tiene bloqueada la ley de memoria, que sin su apoyo no puede salir. Y puede complicarle la vida al Ejecutivo en cualquier decreto.

Este jueves, sin ir más lejos, en el Congreso hubo 84 votaciones. El Gobierno las ganó todas. ERC solo le falló en la llamada ley ómnibus, que llevaba precisamente Bolaños, pero el PP la apoyó y no hubo problema. Si se une el bloque de la derecha en contra y ERC se suma a ellos, el Gobierno corre muchos riesgos. Por eso los socialistas están trasladando a los republicanos que tengan confianza, que la ley audiovisual solo se sacará con ellos, por tanto solo saldrá si se pacta la enmienda que están negociando. “No tiene sentido pensar que vamos a engañarnos, nos necesitamos a diario”, sentencian en el Ejecutivo.

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