Cataluña retoma medidas duras contra la covid mientras el resto de autonomías aún las descartan

El resto de comunidades descarta imponer restricciones drásticas. Varios presidentes defenderán en la Conferencia de Presidentes el uso obligatotio de las mascarillas al exterior

Vacunación masiva sin cita previa en el centro comercial Parc Vallès, en Terrassa (Barcelona).
Vacunación masiva sin cita previa en el centro comercial Parc Vallès, en Terrassa (Barcelona).CRISTÓBAL CASTRO

La Generalitat de Cataluña anunció este lunes que busca aplicar el toque de queda para controlar el aumento “desbordado” de contagios, para lo que pedirá autorización al Tribunal Superior de Justicia de esa comunidad. El Govern, presidido por Pere Aragonès, prevé además cerrar el ocio nocturno y limitar los encuentros sociales a un máximo de 10 personas. El incremento drástico de los positivos en las últimas semanas obliga a los responsables políticos a aplicar estas nuevas restricciones para “dar respiro” a los centros sanitarios y a sus profesionales. Los casos positivos se han duplicado en siete días, un incremento que impacta en los hospitales, que ya suman 1.300 hospitalizados por covid, 310 de ellos en las UCI.

La portavoz del Govern, Patrícia Plaja, en rueda de prensa tras el Consell Executiu.Foto: EUROPA PRESS | Vídeo: ATLAS

El resto de las comunidades autónomas descartaban hasta este lunes imponer nuevas limitaciones de horario al ocio nocturno, e incluso aumentar las restricciones de aforo que operan en algunos territorios. A dos días de que se celebre la Conferencia de Presidentes para abordar la evolución de la pandemia, la Comunidad Valenciana anunció el lunes que ampliará la exigencia del certificado covid para acceder a más espacios públicos, del mismo modo que el domingo lo hizo Andalucía. Cinco comunidades autónomas, a las que previsiblemente se sumarán varias más, propondrán en la Conferencia de Presidentes de mañana el uso obligatorio de las mascarillas en exteriores, con la mirada puesta en las grandes aglomeraciones durante las fiestas navideñas. España, que entró el viernes en riesgo extremo con una incidencia de 511 casos, alcanzó el lunes los 609,38 contagios por 100.000 habitantes. Los presidentes de Andalucía, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Galicia y País Vasco adelantaron que esta sería una de sus principales solicitudes en el órgano. Pedro Sánchez anunció el fin de semana su convocatoria con carácter urgente para “evaluar” en común con los territorios la situación ante la multiplicación de contagios que ha provocado la variante ómicron, y con el fin de “evaluar nuevas medidas que se puedan poner en marcha a lo largo de las próximas semanas”.

La decisión de endurecer el uso de las mascarillas correspondería al Gobierno. Los cubrebocas dejaron de ser obligatorios al aire libre el pasado 26 de junio. Cuando se aprobó la relajación de la medida, la incidencia era de 95,91 casos y había 2.856 ingresados por la covid —equivalente a una ocupación del 2,32% de las camas habilitadas— de los que 793 estaban en la UCI (8,46%). Ahora, aunque la presión hospitalaria no tiene nada que ver con la de olas anteriores, el estallido de contagios ha disparado las alarmas, con el agravante de que coinciden con las Navidades, un periodo caracterizado por millones de desplazamientos, y reuniones familiares y sociales. Además, los ingresos por covid casi se han triplicado en un mes.

Al margen de Cataluña, que se decanta por el toque de queda después de que el Supremo lo avalase sin que para decretarlo sea necesario el estado de alarma, lo que tienen claro tanto La Moncloa como todos los presidentes consultados es que las restricciones como las de olas anteriores no son posibles sin ese paraguas. Una opción que fuentes gubernamentales insisten en que no está encima de la mesa, y más después de que el Tribunal Constitucional tumbara los dos decretos aprobados por el Gobierno en la pandemia. Así, la posibilidad de adoptar medidas comunes en todo el país se reduce significativamente.

Hasta la fecha, 12 comunidades —todas excepto Asturias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid y Extremadura— han solicitado el aval de la justicia para imponer el certificado covid para acceder al interior de determinados espacios, como hostelería, gimnasios, ocio nocturno, residencias y hospitales. EL PAÍS ha enviado un cuestionario a los 17 presidentes autonómicos para conocer sus propuestas ante la reunión de mañana. Según sus respuestas y las declaraciones públicas de algunos de ellos, varias comunidades reclamarán al presidente, además del uso de la mascarilla, la aprobación de una ley antipandemias y dinero adicional a través de un fondo covid.

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Marco regulatorio. Varios mandatarios destacan que el marco regulatorio actual es “insuficiente”. “Lo pone de manifiesto la disparidad de resoluciones judiciales. Como mínimo hay cuatro alternativas: estado de alarma, adecuación exprés de la legislación ordinaria, nueva ley y acuerdos en firme del Consejo interterritorial de Sanidad o de la Conferencia de Presidentes. Esta última es la más ágil y viable en este momento”, defiende el lehendakari, Íñigo Urkullu. El dirigente del PNV es uno de los principales defensores de una ley antipandemias. También Galicia volverá a pedir en la reunión “una normativa de pandemias estatal” para “gestionar con las máximas garantías jurídicas la crisis sanitaria”, señala el presidente Alberto Núñez Feijóo. En el mismo sentido se ha pronunciado Andalucía.

El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras (PP), critica: “El Gobierno central asumió un poder absolutísimo en la primera ola y, después, nos abandonó a las comunidades autónomas a nuestra suerte. Hemos reclamado en numerosas ocasiones un marco jurídico que avale las decisiones que tengamos que tomar para hacer frente a la pandemia pero Sánchez ha hecho oídos sordos”. Sin embargo, el Congreso de los Diputados ya debatió en noviembre de 2020, a propuesta del PP, una reforma de la ley de Sanidad para controlar la pandemia. “Tratan de hacer un estado de alarma con otro nombre”, le recriminó entonces el portavoz de Ciudadanos, Edmundo Bal. La alternativa del PP recibió el no de todos los grupos.

“Tiene que haber unidad de mensaje, estoy dispuesto a adoptar medidas de consenso”, aseveró el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. El barón del PSOE demandó que de la cumbre telemática “deben salir tres o cuatro ideas claras y sencillas, porque de lo contrario el mensaje no será eficaz”. En una línea similar, “con el ánimo de llegar a los máximos consensos posibles”, participará el presidente del Gobierno de Extremadura, Guillermo Fernández Vara.

Javier Lambán, presidente de Aragón, que ha reconocido que el incremento de contagios “empieza a ser preocupante”, espera que en la conferencia se pueda establecer “un análisis común y una adopción de medidas lo más común y generalizada posible a toda España. Podemos mejorar unificando medidas”.

Restricciones. “No estoy en disposición de acordar más restricciones ahora mismo”, señaló el lunes la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, preguntada por la cumbre de mañana. “Madrid ha ido directamente contra el virus para no tener que seguir provocando más cierres y atacando aún más a la economía y esa es nuestra estrategia”, manifestó.

“El miércoles”, agregó García-Page, “habrá que reflexionar sobre la mascarilla para que se vuelva a generalizar y sobre los actos multitudinarios, sobre todo los que van vinculados a la ausencia de mascarilla”.

El socialista Ximo Puig, presidente de Valencia, declaró: “Siempre hemos defendido el uso de la mascarilla en todos los espacios, y como recomendación sigue vigente también para exteriores (...) Queremos que las medidas implantadas en Valencia lo sean también en toda España, y trabajar con el resto de las comunidades para generar espacios confortables para toda la ciudadanía, sin buscar enfrentamientos inútiles”.

Por su parte, el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, señaló: “La mascarilla es una protección que todos deberíamos adoptar con independencia de que sea obligatoria o no cuando estamos en espacios concurridos”.

Aunque la Junta de Andalucía ha descartado adoptar más restricciones de aforo en tanto no se supere el millar de ingresados por covid —el lunes había 595 hospitalizados, de los que 107 estaban en la UCI—, sí ha lanzado recomendaciones ante las celebraciones para las fiestas navideñas. El consejero de Salud, Jesús Aguirre, pidió el lunes que las cenas y comidas se circunscriban a un solo grupo familiar y que no se superen los 10 y 15 comensales.

Fuentes del Gobierno asturiano, cuyo titular, el socialista Adrián Barbón, dio positivo por covid la semana pasada, señalan que actualmente deben “conjugarse” las medidas que restringen la movilidad y la interacción social con la cobertura vacunal y “en base a las consecuencias de la incidencia”. Para que el sistema sanitario no colapse los presidentes abogan por cumplir a rajatabla las medidas de prevención, así como “seguir con el proceso de vacunación”, que ha evitado una situación como la de las primeras olas. La dirigente balear, Francina Armengol, que este lunes también comunicó su positivo por covid, defiende, además, “mantener el refuerzo de profesionales en los servicios de salud”.

Fondo covid. La provisión de fondos adicionales a través de un fondo covid no solo será una reclamación que volverán a llevar las comunidades gobernadas por el PP. Aragón, Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana, del PSOE, volverán a solicitarlo, pese a que ya conocen la negativa del Ministerio de Hacienda a crear una bolsa similar a la del año pasado, cuando habilitó un fondo autonómico de 16.000 millones que las comunidades no tuvieron que devolver. La ministra María Jesús Montero insiste en que la situación actual no reviste la gravedad de entonces.

Voto telemático y menos aforo en el Congreso

La presidenta del Congreso, la socialista Meritxell Batet, propondrá este martes a la Mesa de la Cámara que en el pleno de esta semana todos los diputados voten telemáticamente ante el aumento de contagios de la variante ómicron de coronavirus. Tras meses de aforos reducidos en el hemiciclo y de votaciones telemáticas generalizadas, el Congreso acordó en octubre recuperar progresivamente la normalidad presencial, pero se reservó la posibilidad de volver a aplicar restricciones en situaciones puntuales y siguiendo las recomendaciones sanitarias. 
De forma paralela, el PSOE y Unidas Podemos están hablando con los demás grupos para llegar a un acuerdo que reduzca la presencialidad en el hemiciclo, volviendo a los aforos restringidos de meses atrás. Cuando se suspendieron las restricciones, el PP era quien más exigía la vuelta a la normalidad y el fin de las votaciones telemáticas generalizadas. Su posición será clave este martes para adoptar o no estas medidas.

Con información de Bernat Coll, Sonia Vizoso, Pedro Gorospe, Virginia Vadillo, Lucía Bohórquez, Eva Saiz, Juan Navarro y María Fabra.

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