La banda que se camufló en la organización del festival Starlite para robar 70.000 euros y que desvalijaba hasta a sus abogados

La Policía Nacional detiene en la Costa del Sol a siete personas de una banda criminal especializada en robos violentos, entre ellas varios trabajadores del evento

Vista general del auditorio de la Cantera de Nagüeles, donde se celebró el Festival Starlite en Marbella (Costa del Sol), en una imagen del 28 de julio.
Vista general del auditorio de la Cantera de Nagüeles, donde se celebró el Festival Starlite en Marbella (Costa del Sol), en una imagen del 28 de julio.Garcia-Santos (El Pais)

El pasado 12 de agosto la argentina Nathy Peluso rozaba el lleno en el Starlite Festival, en Marbella (Málaga). Tras el concierto, el público abandonó poco a poco el recinto ubicado en la cantera de Nagüeles. Pasadas las tres de la mañana solo quedaban un puñado de empleados y el personal de seguridad. De pronto se produjo un apagón. Las luces dejaron de iluminar y las cámaras de seguridad, de grabar. Tres empleados del mantenimiento de la instalación eléctrica aprovecharon el momento para agarrar dos cajas fuertes de la caseta donde se guardaban, subirlas a una carretilla de obra y largarse a toda velocidad. Las reventaron 200 metros más abajo. Las tiraron ladera abajo, pero se quedaron con los 70.000 euros que había en su interior. Se llevaron “hasta la propina de los camareros”, según dijo la directora del festival, Sandra García-Sanjuán. La Policía Nacional detectó rápidamente a los ladrones, integrantes de una organización criminal especializada en robos con fuerza en la Costa del Sol. Ahora han sido detenidos. Son siete personas -cinco hombres y dos mujeres- con una frenética actividad delictiva, un buen abanico de antecedentes y que habían desvalijado hasta a los abogados que les defendían en causas anteriores. Tres de ellos ya están en prisión.

“Han sido meses de locura detrás de ellos: nos han vuelto locos”, cuenta uno de los investigadores del grupo III de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional en Marbella que se hizo cargo del caso. Destaca que la organización actuaba prácticamente todas las noches y sus integrantes estaban “altamente cualificados” para la comisión de sus delitos. Algunas veces compraban información para planificar sus objetivos. En otras ocasiones aceptaban encargos por teléfono, quedándose con el 50% del botín a cambio. “Nunca me había encontrado con una situación así”, afirma el agente, avisando de las muchas sorpresas que se llevó el equipo durante las largas esperas y vigilancias.

La primera ocurrió cuando dos miembros de la banda viajaron a Ceuta en helicóptero para comprar sustancias estupefacientes. Querían contratar a dos mulas para traer la droga a Málaga, pero una de ellas los terminó denunciando por abusos sexuales y fueron detenidos. Los miembros de la banda fueron sorprendidos más tarde por la Guardia Civil durante el asalto a una vivienda en Mijas. Escaparon a toda velocidad en un coche robado al que prendieron fuego, pero también acabaron arrestados. Otro de los integrantes está también relacionado con el robo de ropa valorada en 250.000 euros en los almacenes de Dolce & Gabbana en Puerto Banús. En todos los casos siempre quedaban en libertad provisional a espera de juicio. Mientras, según apuntan fuentes policiales, la novia de uno de ellos dirigía un punto de distribución de droga en un piso en la Avenida del Mar, frente a la zona de ocio del Puerto deportivo de Marbella. Es la ciudad de la que todos proceden y se conocieron, también donde la policía les tiene fichados. Operaban como grupo criminal, al menos, desde hace un año. “Estaban cada vez más enganchados a su actividad”, revelan desde la Policía Nacional, donde se les conocía como los estrella.

El líder del grupo elegía los objetivos y tres de los miembros lo ejecutaban. Son los que entraron a trabajar en el Starlite Festival como miembros del equipo de mantenimiento de electricidad. Dormían en una caseta de obra y conocían al dedillo el funcionamiento del sistema. En la madrugada del 13 de agosto, tras la música de Nathy Peluso, cortaron la luz, anularon el sistema de vigilancia y se llevaron dos cajas fuertes. “Una faena”, relataba García-Sanjuán, que aquella noche estaba acompañada de nombres como los de Antonio Banderas, María Casado o Valeria Mazza. La exactitud del proceso hizo sospechar a los agentes que el palo había sido planeado desde dentro. Pidieron un listado de los trabajadores que estaban allí. Averiguaron entonces que los tres electricistas tenían antecedentes por pertenencia a grupo criminal y robo con fuerza “entre otras cosas”, según fuentes policiales. Dio comienzo la operación Star.

Arrancaron una larga labor de escuchas telefónicas —llenaron más cien folios de conversaciones importantes en apenas un mes— y vigilancias presenciales. Se toparon con un grupo de intensa actividad, que trabajaba por las noches y que realizaba numerosos robos con fuerza en oficinas, comercios y domicilios. Según las pesquisas, usaban sus beneficios para adquirir droga, tanto para consumo propio como para traficar, labor que coordinaba la novia de uno de ellos. También desvalijaron las oficinas de la avenida Jacinto Benavente de los abogados que les defendían en causas anteriores, a quienes pagaron sus deudas con el dinero que les habían robado. Las detenciones se fueron sucediendo, hasta que planearon la compra de armas. Así, a mediados de diciembre, los agentes arrestaron a los siete miembros de la banda, cinco hombres y dos mujeres. Se les considera presuntos responsables de los delitos de robo con fuerza y pertenencia a grupo criminal. Tres de ellos están ya entre rejas por orden del juzgado de Instrucción número 2 de Marbella. La Policía Nacional lo ha comunicado hoy.

El grupo guardaba los objetos robados en una casa en el municipio de Guaro, pueblo 20 kilómetros al norte de la Costa del Sol. La policía ha encontrado allí —y en el registro de dos domicilios más en Marbella y Estepona— 20.000 euros en efectivo, única parte que ha podido ser recuperada del robo realizado en Starlite. También hallaron numerosos efectos robados —la mayoría dispositivos electrónicos como ordenadores, televisores o móviles— además de relojes, joyas, drogas, útiles para el tráfico de estas sustancias, un ciclomotor y matrículas dobladas. También había dos armas simuladas, que no llegaron a usar. Se les investiga por un total de 22 robos en las localidades de Marbella, Mijas, Coín, Guaro y Estepona, donde asaltaron una decena de trasteros. Fuentes policiales no descartan que participasen en más: la procedencia de muchos de los objetos incautados no está clara. De momento, la operación Star permanece abierta y los estrella, en prisión.

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“Estamos encantados. Nos alegra enormemente que hayan encontrado a los responsables”, afirman desde la organización del festival, donde subrayan que aún no han tenido comunicación oficial de la operación.

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