Marlaska justifica las agresiones a migrantes en Melilla por la “violencia inusitada” de los saltos a la valla

El ministro de Interior defiende la actuación de Guardia Civil y Policía Nacional durante la contención de las entradas multitudinarias de esta semana

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, saluda a un guardia civil este sábado en su visita a la Delegación del Gobierno de Melilla.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, saluda a un guardia civil este sábado en su visita a la Delegación del Gobierno de Melilla.Miguel Oses (EFE)

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha defendido este sábado la actuación de Guardia Civil y Policía Nacional durante la contención de las entradas multitudinarias a Melilla los pasados miércoles y jueves, después de que varias organizaciones hayan protestado ante las imágenes de agresiones a migrantes en el suelo. “Las fuerzas de seguridad actúan siempre de acuerdo a parámetros de proporcionalidad y de necesidad para garantizar la seguridad de nuestras fronteras. No se puede permitir la agresión a nuestras fuerzas de seguridad en nuestras fronteras”, ha justificado.

”Las actuaciones de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado son objeto de continua evaluación”, ha referido con respecto a las exigencias de abrir una investigación sobre lo sucedido en la valla por parte del Defensor del Pueblo y del relator de la ONU para los Derechos de los Migrantes. Casi 900 personas lograron acceder a la ciudad autónoma, de 86.000 habitantes y 12 kilómetros cuadrados, en menos de 24 horas. Unas 2.500 personas lo intentaron el miércoles en el mayor salto registrado en Melilla; unas 1.200 volvieron a saltar el jueves.

Imágenes grabadas el mismo jueves mostraban a agentes sin identificar dando patadas y bastonazos en grupo a al menos tres personas que estaban en el suelo. En los vídeos no se aprecia ningún tipo de actitud violenta por parte de quienes reciben las palizas, como ha anotado tanto el Defensor del Pueblo como el relator de la ONU, además de otras organizaciones internacionales. A ellos se han sumado las críticas ante posibles devoluciones en caliente realizadas durante la contención en forma de rechazos en frontera. Una mayoría de quienes lograron entrar y se encuentran acogidos en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) proviene de países a cuyos nacionales debe garantizarse protección internacional, como Sudán, Mali y Burkina Faso.

Según el ministro, se procederá a la “identificación y expulsión de quienes no tengan derecho a permanecer en nuestro territorio y a proteger a quienes tengan derecho a ser protegidos en aplicación de la ley”. Sin embargo, la actuación en la valla levanta dudas sobre los rechazos en frontera (avalados por el Tribunal Constitucional con excepciones) aplicados sin un procedimiento que permita identificar a personas vulnerables, como menores o solicitantes de asilo, especialmente cuando se producen saltos multitudinarios.

“Un estado democrático no se puede permitir que sus fronteras, que son en este caso las fronteras de la UE sean agredidas violentamente y no puede aceptar que los servidores públicos se vean agredidos”, ha insistido Grande-Marlaska. “con aquellos que se ven abocados a abandonar sus países de forma pacífica, España es un país solidario”, ha asegurado. El titular de Interior ha alabado también la “perfecta cooperación y coordinación en todo momento” con las autoridades marroquíes, en especial para abortar un tercer intento de salto el viernes. Unas 1.000 fueron detectadas aproximándose al perímetro en diversos grupos, pero aún a distancia suficiente como para no ser detectados desde territorio español a simple vista. Inmediatamente, se activó un despliegue en los puntos más sensibles de la valla y a ambos lados de la frontera para evitar una nueva sorpresa como la del jueves, cuando 2.500 personas lograron alcanzar el perímetro a plena luz del día.

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