Los barones autonómicos respaldan a Sánchez de forma unánime para que negocie en la UE una rebaja de la luz

La Conferencia de Presidentes acuerda cuatro puntos y abre la puerta a mayores bajadas de impuestos, como reclama el PP. España podrá acoger a 18.200 refugiados ucranios

Foto de familia antes del inicio de la Conferencia de Presidentes en La Palma, con la única ausencia de Pere Aragonès.Foto: JUAN CARLOS HIDALGO (EFE) | Vídeo: EUROPA PRESS

La guerra de Ucrania y sus consecuencias económicas han monopolizado la primera Conferencia de Presidentes presencial en la que participan todos los barones autonómicos desde 2012, cuando empezaron a ausentarse los máximos representantes catalanes, y ha logrado dar un giro claro al ambiente político. Pedro Sánchez y todos los presidentes autonómicos, , reunidos en la isla de La Palma, han pactado una declaración final unánime que implica un apoyo cerrado al Ejecutivo en su negociación europea para lograr un cambio de la regulación que permita bajar los precios de la energía.

“En este momento es imprescindible cerrar filas en torno a la posición española en la UE y en la OTAN. Vamos a arrimar el hombro aunque nuestras propuestas no hayan sido acogidas”, ha resumido el presidente gallego y nuevo líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. “Hoy España sale más fuerte porque estamos más unidos. Hemos logrado un apoyo unánime a la posición del Gobierno para la cumbre de la UE del 24 y 25 de marzo”, ha rematado Isabel Rodríguez, la portavoz del Ejecutivo.

La combinación de la guerra y el cambio de liderazgo en el PP parecen haber logrado un consenso impensable hace solo unas semanas. Sánchez y Feijóo tuvieron un primer contacto a solas en La Palma, lo que implica que el presidente ya le reconoce como interlocutor del PP aunque aún no haya sido elegido oficialmente líder de los populares. Tras el congreso extraordinario del PP del 1 y 2 de abril se producirá la primera reunión formal, pero el presidente gallego ya ejercía en esta cita de líder in pectore de la oposición. El acuerdo del PP con Vox en Castilla y León, que ha marcado el primer gran choque indirecto entre Sánchez y Feijóo, quedó totalmente fuera de la cita, a pesar de que estaba allí Alfonso Fernández Mañueco, que gobernará con un vicepresidente de la extrema derecha.

Los presidentes han acordado cuatro puntos: un respaldo a la posición del Ejecutivo en la discusión en Bruselas para bajar el precio de la energía; un impulso a la ejecución de los fondos europeos, “dejando al margen discrepancias partidistas”, algo muy relevante teniendo en cuenta que Ayuso llevó al Gobierno a los tribunales por los fondos y Pablo Casado hizo bandera de la crítica por su reparto; una gestión conjunta de la acogida de refugiados ucranios y, por último, acordar el plan de repuesta a las consecuencias de la guerra, donde se plantea ir más allá en las rebajas de impuestos ya decididas. “Se intensificarán las medidas ya anunciadas hasta ahora, como son las rebajas fiscales para amortiguar el impacto de los precios de la energía en los recibos que pagan las familias”, reza el texto.

El cambio de tono ha sido muy evidente en la primera Conferencia de Presidentes desde la caída de Pablo Casado al frente del PP, aunque hay algo que se ha mantenido igual que en otras citas, según confirman varios presidentes: Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de Madrid, ha sido la más dura, mucho más que Feijóo, y ha ido más lejos que él en todas las posiciones, incluida la petición de bajadas de impuestos. Esto es, de la misma manera que Ayuso marcaba el terreno a Casado con posiciones siempre más duras contra el Gobierno, todo indica que hará lo mismo con Feijóo, y este era el comentario generalizado entre los presidentes socialistas e incluso entre algunos populares.

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Sánchez había arrancado la cita con un mensaje de unidad y una propuesta de bajadas de impuestos a la energía, como pide el PP, pero sin concretar, por eso Feijóo señaló que sus propuestas no habían sido atendidas. La bajada de impuestos a los combustibles parece así inminente, pero aún no se ha cerrado. La declaración final abre la puerta a hacerlo pero sin concretar. El presidente quiere dejar esa decisión para una reunión posterior de una conferencia sectorial presidida por Nadia Calviño, pero los barones del PP reclamaban que se acordase este domingo en la línea de lo que se acaba de aprobar en Francia, donde se bajarán 15 céntimos por litro los impuestos a los combustibles a partir del 1 de abril.

Dentro de la reunión, Feijóo ha mostrado un cambio de tono claro y ha insistido en la “voluntad inequívoca de Galicia de llegar a un acuerdo”, según fuentes de su entorno. Pero ha reclamado a Sánchez que haya compromisos claros, en especial en un fondo para la guerra como lo hubo para el covid, que se reduzca el IVA de la electricidad y gas y que se solicite a la UE una autorización para reducir de forma extraordinaria el impuesto sobre hidrocarburos y el IVA de gasolina y gasoil.

Ayuso ha ido más lejos que Feijóo y ha propuesto suspender temporalmente los impuestos que gravan la energía o, como mínimo, aplicar un tipo de IVA superreducido a la factura de la luz. Varios de los presentes señalan que Ayuso ha sido claramente más dura que Feijóo, y ha llegado a pedir que se destine parte del dinero anunciado por Irene Montero para políticas de Igualdad a ayudar a las familias que sufrirán las consecuencias de la crisis económica provocada por la guerra. Ayuso ha hablado de 20.000 millones de euros, que es lo que según Montero se va a dedicar al nuevo plan de Igualdad de 2021 a 2025. En realidad, se trata de que el dinero que ya se gasta en distintas políticas de varios ministerios se evalúa con su impacto en políticas de Igualdad, pero no de un presupuesto específico para el ministerio.

Todo el fondo de recuperación europeo para tres años supone 72.000 millones de euros, y es impensable que 20.000 de ellos fueran a Igualdad. Ahí se contabilizan todo tipo de políticas de otros ministerios con impacto en Igualdad. Por ejemplo, el dinero que se gastará para ampliar la gratuidad en la educación de 0 a 3 años, el gasto por permisos de paternidad y maternidad —casi 8.500 millones de euros—. Ayuso ha asegurado que, “en estos momentos, la igualdad entre hombres y mujeres es tan importante como acabar con la pobreza de las familias”.

En la rueda de prensa, Feijóo no ha querido ir tan lejos como Ayuso ni siquiera en este punto de la igualdad, porque ha dicho que “no conoce” el plan, aunque sí ha dicho que en un momento así con la guerra de Ucrania “no parece adecuado destinar 20.000 millones a igualdad”. “No conviene frivolizar, el Presupuesto del Ministerio de Igualdad aprobado en los Presupuestos apenas llega a 500 millones de euros. Estamos hablando de educación de 0 a 3 años, de permisos de paternidad, de igualar las pensiones... Hay que hablar con rigor”, resumió la ministra portavoz.

Sánchez también ha anunciado en la conferencia que el Gobierno impulsará los trámites ante la Corte Penal Internacional para iniciar procedimientos por crímenes de guerra y lesa humanidad contra el régimen de Vladimir Putin por la invasión de Ucrania, y también pide colaboración de las comunidades para intercambiar información que pueda ayudar a las sanciones económicas a los oligarcas rusos. Sánchez ha avanzado a los barones en la reunión que, según la información que maneja La Moncloa, “el conflicto será largo” y por eso es necesaria “la máxima unidad”.

Poco antes de empezar la cita, en su comparecencia sin preguntas ante los medios, Sánchez ya se había mostrado dispuesto a atender las propuestas del PP y de su nuevo líder, Alberto Núñez Feijóo, aún presidente de Galicia, de bajar aún más los impuestos a la energía para reducir el impacto de la crisis. Es la primera gran prueba para el liderazgo de Feijóo después de la decisión de pactar la entrada de Vox en el Gobierno de Castilla y León. El presidente ha explicado que, con las bajadas que ya ha hecho el Ejecutivo en los últimos meses, se están dejando de ingresar unos 10.000 o 12.000 millones de euros al año, pero el Gobierno está dispuesto a ir más lejos porque asume que la situación es dramática.

“Estamos preparando un plan nacional de respuesta a la guerra abierto a aportaciones, y dinámico. Algunos presidentes autonómicos han hecho propuestas sobre rebajas de impuestos o medidas sociales. Ya hemos bajado, pero el Gobierno está dispuesto a hacer todo lo que esté en nuestra mano, como hicimos en la pandemia con los ERTE y el escudo social. Pondremos toda la potencia del Estado para que los ciudadanos y las empresas no sean rehenes de Putin y su guerra”, ha asegurado Sánchez.

El presidente también pide unidad de todas las autonomías para respaldar al Gobierno en la negociación europea, que concluirá el próximo 24 y 25 con una cumbre decisiva en Bruselas. El otro asunto en el que ha pedido consenso es de la acogida de refugiados ucranios, que ya están coordinando el Ejecutivo y las comunidades autónomas. Sánchez ha destacado la puesta en funcionamiento de tres centros de acogida de refugiados, Madrid, Barcelona y Alicante y posibilidad de abrir un cuarto en Málaga. Con las 5.400 plazas de acogida del sistema estatal gestionado por el Gobierno y las 12.800 plazas proporcionadas por autonomías y ayuntamientos, España está preparada para acoger de forma inmediata a 18.200 refugiados ucranios.

Sánchez ha reclamado a los barones dejar atrás la batalla por la gestión de los fondos europeos. “Dejemos a un lado la lucha partidista en la gestión de los fondos europeos. Ahora son un elemento clave para consolidar la recuperación económica. Es fundamental dejar a un lado la lucha partidista y acelerar la gestión de los fondos para la rehabilitación de viviendas, para el ahorro energético, para aumentar las fuentes de energía renovables. Tenemos que pensar en el próximo invierno y llegar a él con una menor dependencia de la importación de gas o petróleo”, ha insistido el presidente.

Aragonès, única ausencia en la foto de familia con el Rey

Mientras, el president catalán, Pere Aragonés, ha evitado la foto de familia tradicional previa al inicio de la cumbre con el Rey, Sánchez y el resto de responsables territoriales. El dirigente de ERC no asistió la víspera al acto de homenaje a los habitantes de La Palma por su “ejemplaridad” durante los tres meses que el volcán de Cumbre Vieja estuvo en erupción. Aragonès tampoco acudió a la cena informal posterior con Felipe VI en el Parador de la isla. El lehendakari Iñigo Urkullu también declinó la invitación.

“Nuestros objetivos políticos se van a mantener, pero hoy estamos aquí para encontrar medidas conjuntas ante una guerra que nos afecta a todos. Estamos aquí para defender una respuesta conjunta y con la máxima colaboración para hacer frente a la crisis de Ucrania, para la acogida de refugiados y actuar con la máxima celeridad contra las consecuencias económicas que están afectando a muchos sectores”, ha afirmado Aragonès, que no ha dado explicaciones por sus ausencias en los prolegómenos de la conferencia. El president de la Generalitat catalana considera “imprescindible” que se articule un fondo a las autonomías para asumir los costes derivados de la acogida de refugiados. Y como sus homólogos, con independencia del signo político, insta a contener la escalada de los precios energéticos.

Pese a los desaires protocolarios de Aragonès, el conflicto bélico más grave en Europa desde la Segunda Guerra Mundial ha provocado que la cumbre de La Palma sea la primera conferencia presencial con todos los presidentes autonómicos desde 2012. La guerra de Ucrania ha propiciado una tregua en la política española mientras el Gobierno se prepara para gestionar una economía de guerra. La concordia, aunque resulte forzosa, es la gran novedad en la reunión que ha transcurrido en la localidad de Los Llanos de Aridane, que sufrió en primera línea los estragos de la lava, los temblores y la lluvia de ceniza del volcan Cumbre Vieja.

El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, ha recalcado antes de la cumbre que los presidentes autonómicos del PP no harían en esta ocasión un frente común contra el PSOE. Sus esfuerzos se concentraban en solicitar a La Moncloa medidas urgentes, como una reducción del IVA, para evitar una paralización del sistema productivo. “No nos deberíamos levantar de esta conferencia sin al menos una decisión de rebajar el IVA a los carburantes, a la electricidad y a todo lo que son las energías, porque se está generando un gravísimo problema a nivel de productividad de la industria andaluza y española, y en el campo y la ganadería”, afirmó el barón del PP.

Urkullu se ha alineado con el Gobierno al incidir en la necesidad de impulsar las interconexiones energéticas con el resto de países de la UE. En ese escenario, España ganaría importancia geoestratégica como una posible nueva entrada de energía para los socios comunitarios aprovechando la capacidad de sus seis plantas regasificadoras en la Península. Y, sobre todo, aprovechando las relaciones con Argelia, nuestro principal suministrador de gas, y relegando la dependencia de la UE del gas ruso. Pero se trata de un proyecto muy caro y el Gobierno está presionando para que sea Bruselas quien lo costee. El lehendakari también ha hecho una apuesta decidida por renovables como el hidrógeno. Urkullu cree que es el momento de declarar las instalaciones de energía renovable como bienes de interés público para que, bajo estricto cumplimiento de normativa ambiental, puedan ser desarrolladas más rápidamente. Ante la gravedad de la crisis, Urkullu ha vuelvo a plantear la necesidad de activar el mismo mecanismo de los ERTE en los sectores y empresas que vean afectada temporalmente su actividad y empleo.

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