La asesora acusada de cuidar a los hijos de Irene Montero pide archivar la causa tras cuestionar las motivaciones de la denunciante

Teresa Arévalo pide al juez el sobreseimiento al considerar que la investigación no ha arrojado pruebas de que ejerciera esta función

Irene Montero, en el Congreso de los Diputados, el pasado 30 de marzo.
Irene Montero, en el Congreso de los Diputados, el pasado 30 de marzo.Claudio Alvarez

Teresa Arévalo, directora adjunta del gabinete de la ministra Irene Montero y principal imputada en el llamado caso Niñera, ha pedido al juez el archivo de la causa contra ella en un escrito en el que asegura que tras las diligencias practicadas no ha quedado demostrado que ella cobrara del partido por cuidar de la hija menor de Montero y Pablo Iglesias durante la campaña de las elecciones del 10 de noviembre de 2019. En la solicitud de sobreseimiento, al que ha tenido acceso EL PAÍS, la defensa de Arévalo pone en cuestión la motivación que llevó a la denunciante, la abogada y empleada de la formación Mónica Carmona, para presentar la denuncia que derivó en la apertura de la causa hace un año.

El caso Niñera, en el que se investiga un presunto delito de administración desleal, nació como una derivada del caso Neurona, la investigación abierta por la supuesta contratación irregular de una consultora mexicana por parte de Podemos para la campaña electoral de las elecciones de abril 2019. En el transcurso de las pesquisas, Carmona, que aún es trabajadora de Podemos, aseguró que Montero “utilizaba a una persona a sueldo del partido, Teresa Arévalo, como cuidadora de sus hijos”. Y, en concreto, que la actual ministra había recurrido a ella para cuidar a su hija menor durante un viaje a Alicante, el 20 de octubre de aquel año, para celebrar un mitin.

En el escrito en el que pide ahora el archivo de la causa, Arévalo cuestiona tanto la motivación de la denuncia de Carmona ―de la que recuerda que mantiene otra denuncia contra el partido― como los detalles que esta expuso en la misma sobre aquel viaje. De hecho, recalca que la propia denunciante reconoció ante el juez que no tuvo conocimiento directo de los hechos y que ni siquiera conocía a la supuesta niñera. La defensa de Arévalo insiste en que Carmona nunca reveló la identidad de la persona que le informó de las supuestas irregularidades, por lo que no ha podido ser llamado a declarar para corroborar su testimonio.

La defensa de Arévalo recalca que la abogada, en su condición de responsable de cumplimiento normativo de Podemos, pudo entonces comprobar “extremos fundamentales” de las acusaciones que le llegaban y, sin embargo, no lo hizo. “La señora Carmona ni siquiera consideró necesario hablar con Teresa Arévalo para contrastar la información”, destaca que ella mismo reconoció en su declaración ante el juez. En este sentido, el escrito añade que con “una simple consulta informática”, la denunciante hubiera podido comprobar que cuando Arévalo acompañó a Irene Montero al viaje de Alicante “era dirigente del partido, candidata al Congreso por Toledo y miembro del equipo” de la primera.

La actual directora adjunta del gabinete de Montero recuerda que ella es dirigente de Podemos “casi desde su fundación” y que sigue siéndolo a día de hoy, “habiendo ocupado multitud de cargos y desempeñado numerosas tareas en el mismo”. Entre ellos, sin embargo, niega tajantemente que estuviera el cargo de “niñera de los hijos de Irene Montero, ni de los de ningún otro miembro del partido”. Sobre el viaje a Alicante, la defensa de Arévalo insiste en que, entonces, además de ser candidata del partido, ya formaba parte, como coordinadora de gabinete, del equipo de la actual ministra y que, por tanto, su desplazamiento a aquel mitin estaba justificado. Además, recalca que el Tribunal de Cuentas, que fiscaliza los gastos de los partidos durante las elecciones, “no realizó ninguna observación respecto a los gastos de desplazamiento” de Podemos durante aquella campaña electoral.

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El escrito recopila los testimonios de otros imputados en la causa y testigos que negaron ante el juez que Arévalo ejerciera las funciones de niñera que se le atribuyen en la denuncia. Entre estas declaraciones, destaca la que hizo el pasado marzo una antigua escolta de Montero que, pese a la supuesta “animadversión” que tiene hacia Podemos y la ministra, según el escrito, “confirmó” ante el juez que ella nunca vio a Arévalo cuidar de los hijos de Montero e Iglesias. El testimonio de esta integrante del equipo de seguridad ha provocado, sin embargo, que el juez haya citado a declarar a otra exempleada de Podemos para indagar si ejerció como niñera para los hijos de Iglesias y Montero.

“Se han practicado todas las diligencias posibles para encontrar indicios de los hechos imputados a mi representada, sin que ninguna de ellas haya podido corroborar, porque es falso, que desempeñara labores de niñera”, concluye la defensa de la alto cargo para pedir el archivo de la causa. Y recalca en el “perjuicio sufrido” por esta “tras un año de constantes referencias mediáticas que únicamente aluden a ella como ‘la niñera’ o ‘la nanny”.

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Sobre la firma

Óscar López-Fonseca

Redactor especializado en temas del Ministerio del Interior y Tribunales. Llego a EL PAÍS en marzo de 2017 tras una trayectoria profesional de más de 30 años en Ya, OTR/Press, Época, El Confidencial, Público y Vozpópuli. Es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.

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