La Ertzaintza amplía a ocho las muertes por las que investiga al presunto asesino en serie de Bilbao

Los agentes buscan a un joven de 25 años que “lleva más de tres años moviéndose por toda España”

Un coche de la Ertzaintza traslada a un detenido a los juzgados, el pasado mes de marzo.
Un coche de la Ertzaintza traslada a un detenido a los juzgados, el pasado mes de marzo.Juan Herrero (EFE)

El cerco sobre el presunto asesino en serie de Bilbao se estrecha. Desde que una de sus víctimas lograse zafarse del agresor en diciembre pasado e interpusiera una denuncia en la capital vizcaína, los agentes de la Ertzaintza siguen la pista a un joven latinoamericano de 25 años, que llegó a España hace “más de tres años” y ha solicitado asilo, según fuentes policiales. Los primeros datos de quien se ha convertido en supuesto autor de las muertes se los dejó él mismo atrás en su huida, y tras el forcejeo en la casa de la que podía haberse convertido en su quinta víctima conocida. Dentro de la mochila que olvidó en la casa, los policías vascos encontraron documentación y éxtasis líquido, la droga que aparentemente usaba para anular la voluntad de sus víctimas. La investigación de la Ertzaintza se ha ampliado de cuatro a ocho muertes con características semejantes y que se vinculan con esta misma persona, según fuentes de la policía vasca.

Los propios agentes califican el caso como “la investigación más complicada de la historia de la Ertzaintza”. Cuatro muertes ocurridas entre los meses de septiembre y octubre en la capital vasca, y que inicialmente habían sido calificadas como “naturales”, pasaban a convertirse en homicidios consecutivos. Los agentes comprobaron que el agresor se había citado por la misma red social de contactos sexuales con otros cuatro hombres fallecidos. Todos en el Casco Viejo de la ciudad. Todos en sus casas. Y a todos les desvalijaba después sus cuentas bancarias.

Las dificultades para reunir pruebas surgieron al comprobarse que algunas de las víctimas no solo estaban enterradas, sino que habían sido incineradas, ya que sus muertes no eran sospechosas. Además, al tratarse inicialmente los casos como muertes naturales, las autopsias e informes forenses no son tan completos y tampoco se realizaron —en un principio— inspecciones oculares para recoger vestigios o indicios que apuntaran al presunto asesino.

La investigación se extiende a toda España

La Ertzaintza, competente en el País Vasco, ha pedido ayuda a la Policía Nacional, competente en asuntos de Extranjería, para conocer datos del investigado y de su estancia en España, “por donde se ha movido bastante en los más de tres años que lleva aquí”, aseguran fuentes policiales. Sin embargo, hasta el momento, no se ha creado ningún equipo conjunto de investigación ni ha habido ninguna reunión en ese sentido, según señalan las mismas fuentes.

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El juez que lleva el caso ha decretado el secreto de sumario y ha dictado una orden de busca y captura contra el presunto homicida, “que no residía de manera habitual en el País Vasco”, según la policía vasca. De hecho, la Ertzaintza ha ampliado el foco a otros lugares, como Madrid y Alicante, donde trata de determinar si pueden haberse registrado muertes en similares circunstancias. Por su parte, la comunidad LGTBI ya se ha movilizado y ha denunciado los hechos como una secuencia de ataques homófobos mortales.

Los agentes confían en que el sospechoso cometa un error en cualquier momento y que salte en las bases de datos policiales, mientras continúan las indagaciones. La detención podría producirse, por tanto, en cualquier momento y en cualquier lugar de España, o incluso fuera, si hubiese logrado salir del país sin ser detectado.

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