El fin de la escapada de Nélida y Sidney, los ‘Bonnie & Clyde’ ibéricos

El matrimonio de atracadores, que se conoce desde los 11 años, ha robado 10 gasolineras entre España y Portugal. Un ciudadano los reconoció cuando comían hamburguesas en Zamora. Se investiga si tienen relación con un triple crimen en Braganza

Los atracadores, grabados por una cámara de seguridad en uno de sus últimos golpes.
Los atracadores, grabados por una cámara de seguridad en uno de sus últimos golpes.

Nélida y Sidney han vivido tan deprisa este verano que su carrera de atracos por España y Portugal solo podía acabar en un restaurante de comida rápida. El sábado por la noche, solo cuatro días después de que la Guardia Civil pidiera ayuda ciudadana en las redes sociales para detenerlos, Nélida Cristina Alves Guerreiro, de 40 años, y Sidney Alberto Pereira Martins, de 42, eran arrestados mientras se comían una hamburguesa en un McDonalds de Zamora, después de que sustrajesen a mano armada un coche en Madrid, robasen en la misma tarde una gasolinera en Torrefresneda (Badajoz) al descuido y asaltasen otra con violencia en Fundão (Portugal), la víspera de su captura. La llamada de un cliente de un centro comercial que los reconoció mientras pedían la comida ha acabado con la escapada del matrimonio tras un viaje criminal durante el que han recorrido en zigzag, de sur a norte, la raya que separa los dos países ibéricos, un recorrido criminal de tres semanas durante el que han acumulado 10 atracos con botines que no llegaban a los 1.000 euros.

Los dos atracadores se conocen desde niños. “Un amor que comenzó [con] 11 años en la escuela y después de 25 años termina en matrimonio”, escribió ella el 17 de noviembre de 2021 en su perfil de Facebook, donde estuvo activa hasta el pasado mes de mayo, día en que cambió su foto de perfil. La propia Nélida, que tiene un hijo con Sidney (bajo tutela de las autoridades de Portugal), reconoce que su relación ha pasado por “muchos altibajos”. Poco después de publicar este post, el duo fue acusado de matar a un hombre de 70 años, Victor Horta, en São Bras Alportel, en el Algarve. Fueron absueltos por falta de pruebas. Luego se instalaron en Braganza, al norte del país, donde engrosaron su historial delictivo, e incluso se sospecha de su posible participación en el asesinato de tres miembros de una misma familia, vinculada al narcotráfico, en Donai, muy cerca de donde vivió la pareja de atracadores. Sin embargo, fuentes de la Guardia Civil han explicado que no consta ningún señalamiento por homicidio en la información transmitida por Portugal a las fuerzas de seguridad españolas.

La fama en España les llegó a partir del miércoles pasado, cuando la Guardia Civil pidió la colaboración ciudadana para detener a esta pareja de atracadores, “armados y peligrosos”. Entonces se supo que en los días previos a este aviso habían perpetrado cuatro golpes a otras tantas estaciones de servicio portuguesas (país cuya prensa ha seguido sus pasos con precisión) y otros cuatro en gasolineras de Sevilla, Badajoz y Toledo. En todos esgrimieron un gran cuchillo y un arma de fuego. El botín fue casi siempre magro. En el atraco en la localidad toledana de Cazalegas, tras el cual sufrieron un aparatoso accidente de tráfico, robaron 750 euros. Se ignora cómo llegaron desde esta localidad a Madrid, aunque se sospecha que alguien se apiadó de ellos cuando los vio en chanclas, bajo un duro calor extremeño, junto al destrozado Citroën Xsara gris familiar que habían robado en Portugal.

El sábado, a eso de las diez de la noche, un ciudadano de paso por el Centro Comercial Valderaduey, en las afueras de Zamora, reconoció a los dos atracadores, que estaban pidiendo una hamburguesa en el restaurante McDonalds de la planta baja. El vecino llamó al 062 de la Guardia Civil, que al ver que los dos buscados estaban en demarcación correspondiente a la Policía Nacional, llamó a estos y a la Policía Municipal para que actuasen ellos. Dos agentes de paisano confirmaron la identidad de los dos buscados. A las 22.30, eran detenidos los dos atracadores, que no ofrecieron resistencia a pesar de que portaban una pistola y un machete, según fuentes de la investigación.

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Los agentes localizaron en el aparcamiento del centro comercial, ubicado junto a la Nacional 122, que conduce a Portugal, el Peugeot rojo que habían robado a un sexagenario que estaba aparcando en el distrito de Moncloa de Madrid el pasado 10 de agosto por la tarde, según fuentes policiales. Con ese vehículo iniciaron el regreso a Portugal por la A-5, pero decidieron robar en una estación de servicio Repsol (su empresa favorita) en Torrefresneda (Badajoz), donde fueron inmortalizados por las cámaras de seguridad. “Han retrocedido sobre sus propios pasos”, ha asegurado Pablo Bermejo, portavoz de la Guardia Civil de Toledo, desde donde partió la solicitud de colaboración ciudadana.

Sidney Alberto Pereira, dentro del vehículo rojo robado con el que han circulado hasta su detención en Zamora.
Sidney Alberto Pereira, dentro del vehículo rojo robado con el que han circulado hasta su detención en Zamora.

Las últimas imágenes que hay de ellos, captadas como tantas durante un atraco, lo muestran a él vestido con camiseta naranja, sombrero Stetson de paja y chanclas con calcetines blancos, mientras ella viste pantalón vaquero, camiseta negra y luce gorra azul. Al contrario que en ataques anteriores, se esfuerzan en ocultar sus rostros de las cámaras del circuito cerrado. En un descuido del dependiente, el matrimonio roba la caja y se larga. El rastro de la pareja se pierde hasta el 13 de agosto, cuando los dos amantes desde la infancia perpetraron otro asalto en una estación de servicio de Fundão (Portugal), en la A-23, una carretera que conduce a Braganza, su casa. Aquí amordazaron a la dependienta, se llevaron el dinero y siguieron conduciendo hacia el norte.

El posible viaje a Braganza explicaría que el 14 de agosto se encontrasen en Zamora, a algo más de una hora de coche y a la misma altura que la citada ciudad portuguesa, comiendo una hamburguesa. “Los malos también comen”, ironizaba la Guardia Civil. La pareja permanecía este lunes en los calabozos de la Comisaría Provincial de Zamora a la espera de pasar a disposición judicial. Así acaban de momento las correrías del matrimonio, que en Portugal no han dudado en llamarlos “Bonnie y Clyde” (como la famosa pareja Bonnie Parker y Clyde Barrow, inmortalizada en el cine), que en menos de un mes han dado el palo en 10 gasolineras, han robado al menos dos coches y han dado tumbos a ambos lados de la frontera. Han sido las estrellas del verano de muchos programas de tertulia, sucesos y sofá del país vecino. La duda es a qué lado de la frontera serán juzgados.

Sobre la firma

Jorge A. Rodríguez

Redactor jefe digital en España y profesor de la Escuela de Periodismo UAM-EL PAÍS. Debutó en el Diario Sur de Málaga, siguió en RNE, pasó a la agencia OTR Press (Grupo Z) y llegó a EL PAÍS. Ha cubierto íntegros casos como el 11-M, el final de ETA, Arny, el naufragio del 'Prestige', los disturbios del Ejido... y muchos crímenes (jorgear@elpais.es)

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