El incendio de Bejís permanece estabilizado, y el de la Vall d’Ebo controlado

Los dos fuegos que amenazaban las localidades pontevedresas de Moaña y Ponteareas se han perimetrado, pero continúan activos

Panorámica de las inmediaciones de Bejís, el pasado lunes 22 de agosto.
Panorámica de las inmediaciones de Bejís, el pasado lunes 22 de agosto.Kike Taberner

Una decena de medios aéreos trabajan este martes en la extinción del incendio forestal de Bejís, en la provincia de Castellón, que se dio por estabilizado el pasado domingo tras calcinar algo más de 19.000 hectáreas. No queda ningún frente activo, según el servicio de Emergencias de la Generalitat valenciana. El otro gran fuego declarado en agosto, que ha afectado a otras 12.000 hectáreas de monte, ha sido el de la Vall d’Ebo, en Alicante, que se encuentra controlado.

Desde tierra, ocho unidades de Bomberos Forestales de la comunidad autónoma, seis autobombas y diversos técnicos vigilan el perímetro del fuego de Castellón, que ha alcanzado los 138 kilómetros. Ambos siniestros son los más importantes en la Comunidad Valenciana desde hace una década. En total, el recuento provisional arroja más de 31.000 hectáreas quemadas solo en agosto.

El Gobierno valenciano ha anunciado este martes la creación de oficinas, que harán de ventanillas únicas, en las dos comarcas más castigadas por el fuego: el Alto Palancia, en Castellón; y La Vall d’Ebo, en la de Alicante. La idea es que asesoren a ayuntamientos, particulares y empresas en la solicitud de indemnizaciones y ayudas que palíen los daños. El número de hectáreas afectadas no se conocerán definitivamente hasta que ambos siniestros estén extinguidos.

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil, más conocida como zona catastrófica, a todos los territorios que se han visto afectados este año por grandes fuegos. La decisión alcanza a 15 comunidades autónomas, todas excepto Cantabria y Asturias.

Los incendios de Moaña y Ponteareas (Pontevedra), aún activos pero controlados

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Los dos incendios originados este lunes en las localidades pontevedresas de Moaña y Ponteareas han sido estabilizados y se trabaja en el enfriamiento de las zonas calientes, según ha informado este martes la Consejera de Medio Rural de Galicia. Ocho bombas de agua impulsadas a motor alimentadas por varios vehículos han trabajado durante la madrugada de este martes para perimetrar el fuego originado en la noche de este lunes en el municipio de Moaña. El viento dio un respiro a la brigada de 30 personas que trabajó para tratar de extinguir las llamas, que han quemado alrededor de 20 hectáreas. La alcaldesa de la localidad situada en la Ría de Vigo, Leticia Santos, ha agradecido —en declaraciones a Europa Press— la “coordinación” de los vecinos después de que formaran una cadena hasta el incendio para arrojar agua con sus propios calderos. “Favoreció que se haya podido evitar una auténtica tragedia”, ha afirmado la regidora.

A falta de una investigación, “se sospecha” que el fuego pudo haberse iniciado a causa de una chispa durante las tareas de limpieza, ha comentado Santos en base a los testimonios de vecinos que vieron originarse el fuego y la información recabada por el 112. A pesar de la cercanía del fuego a la población, la regidora ha añadido que no se ha quemado ninguna casa, por lo que no ha sido necesario desalojar a ningún habitante del pueblo.

Pocos minutos después de que el incendio de Moaña quedara controlado, comenzó el de Ponteareas en la parroquia de Guillade. Las autoridades activaron la situación de riesgo para núcleos de población por su proximidad a los habitantes de la zona —al igual que Moaña— aunque el peligro para los hogares ha remitido en las últimas horas.

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