Abascal insta a los católicos a ser intolerantes y no tener tantas “tragaderas” con sus principios

El líder de Vox recuerda a Olona que alegó motivos de salud para “incumplir su compromiso con los andaluces”

Santiago Abascal, imparte una conferencia esta mañana en el Aula Magna de la Universidad CEU San Pablo, en Madrid.Foto: FERNANDO ALVARADO (EFE) | Vídeo: Europa Press

La excandidata de Vox a la Junta de Andalucía, Macarena Olona, necesitó apoyo de los antidisturbios para acceder la semana pasada a la Universidad de Granada y dar una conferencia que intentaron reventar decenas de intolerantes. Al presidente de su antiguo partido, Santiago Abascal, le han puesto simbólicamente este martes una alfombra roja a su llegada a la Facultad de Económicas de la Universidad CEU San Pablo de Madrid, donde ha impartido una charla sobre Liderazgo y Compromiso Político con España. Cientos de estudiantes han abarrotado el Aula Magna de este centro privado propiedad de la Asociación Católica de Propagandistas (ACP), lo han aplaudido, se han hecho selfis con él e incluso lo han piropeado. “¡Qué mono!”, ha exclamado una joven al inicio de su intervención. La más entregada al conferenciante ha sido su presentadora, María San Gil, a quien Abascal se ha referido como “jefa”, ya que fue presidenta del PP vasco en la época en que él ocupaba un escaño en el Parlamento de Vitoria. Ella le ha correspondido colmándole de elogios e instando a sus alumnos a seguirle como líder.

Aunque Abascal se ha quejado de haber sido demonizado por los medios de comunicación y los políticos en los demás partidos, ha utilizado epítetos insólitos en un foro académico: ha tachado al presidente del Gobierno de “psicópata” y “tirano”, sin que nadie se lo recriminara.

En un momento en que las encuestas sitúan a Vox a la baja ante el ascenso del PP, Abascal ha aprovechado que se encontraba en un centro universitario confesional para apelar al voto más integrista. “Me preocupan las tragaderas de los católicos”, ha dicho, “su capacidad de aguante para hacer un voto pragmático y no votar principios”. Aunque no ha citado al PP, aludía a los católicos que siguen votando a este partido aunque no aboliera el derecho al aborto cuando tenía mayoría absoluta. Previamente, había reafirmado su defensa del “derecho a la vida, desde la concepción a su extinción natural”; es decir, sin posibilidad de aborto en ningún caso (ni siquiera violación) ni de eutanasia.

El líder de Vox ha expresado su confianza en tener con Alberto Núñez Feijóo una relación “normal”. Y ha lamentado que no fuera posible con su antecesor, Pablo Casado. Abascal ha reconocido que todavía no ha tenido ninguna conversación con el nuevo presidente del PP, más allá de algún saludo, y ha asegurado que cuando se produzca la reunión con él anunciada para este mes le preguntará “cuáles son sus intenciones” hacia España, además de explicarle las suyas. “Estoy con la mano tendida [a Feijóo] desde la firmeza. Yo sé que todos tenemos muchas ganas de que Pedro Sánchez se vaya al carajo [sic], pero tiene que haber una alternativa y no un simple relevo. Una auténtica revolución cultural”, ha apostillado.

Abascal ha advertido a Feijóo de que cualquier acuerdo con el PNV es incompatible con un pacto con Vox y, frente a quienes se felicitan por la derrota de la banda terrorista, ha asegurado que “ETA no mata porque no le hace falta. Si le hiciera falta, volvería a matar”.

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Ante la división que la guerra de Ucrania ha generado entre los aliados europeos de Vox (Polonia alineada con Kiev y Hungría como abogada de Putin en la UE), Abascal se ha mostrado confiado en que se trate de un enfrentamiento coyuntural entre dos gobiernos que comparten los valores ultranacionalistas e integristas de su partido, pero ha evitado pronunciarse sobre la invasión rusa alegando que se trata de un “complicado” asunto de política internacional.

La “pronta recuperación” de Olona

Antes de la charla, Abascal ha comparecido ante los periodistas, quienes han vuelto a preguntarle por Macarena Olona, quien le ha emplazado a definirse sobre si quiere que ambos sigan “caminando juntos”. Resignado a que se le plantee repetidamente un asunto del que querría pasar página cuanto antes, ha lanzado una velada pulla a su excompañera de escaño subrayando que esta le dijo “hace solo mes y medio que no podía cumplir su compromiso con los andaluces por motivos de salud”. Tras felicitarse de su “pronta recuperación”, le ha pasado la pelota preguntándole “si ha decidido volver a la política y afiliarse de nuevo a Vox. O si, por el contrario, va a mantener lo que dijo”; es decir, que abandonaba la política. El pasado 29 de julio, Olona renunció al escaño que obtuvo en el Parlamento andaluz en las elecciones del 19 de junio alegando “razones médicas” y anunció que volvía a la Abogacía del Estado, de la que ahora ha pedido la excedencia hasta el 31 de diciembre de este año.

Por su parte, el portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, ha evitado pronunciarse sobre el futuro de su ex número dos en el grupo parlamentario. “Tengo enorme cariño a Macarena Olona, pero no voy a alimentar este culebrón”, ha contestado. “En España tenemos una tendencia a que la prensa rosa influya en todo lo que hacemos, pero yo no quiero aportar”, ha zanjado.

Olona ha insistido, a través de las redes sociales, en que está lista para asumir la tarea que se le pida. “Me he enfrentado muchas veces en la vida a las injusticias. No siempre he ganado. Pero nunca he traicionado mis principios. Me iré a casa el día que los españoles así lo decidan. Hasta entonces, aguantaré todo lo que haya que aguantar. Somos lo que superamos”, dice en un tuit, tras reproducir un artículo del escritor Juan Manuel de Prada que la critica. El viernes tiene previsto impartir una conferencia en Murcia y se supone que luego pedirá cita a Abascal.

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