Marín Castán, un conservador moderado, sucederá a Lesmes por antigüedad

El presidente de la Sala Civil del Supremo asumirá “de forma automática” el mando del Poder Judicial sin necesidad de acuerdo por parte del Consejo

A la izquierda, Francisco Marín Castán, Presidente de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, en julio de 2021.
A la izquierda, Francisco Marín Castán, Presidente de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, en julio de 2021.JUAN MANUEL SERRANO ARCE -UIMP (JUAN MANUEL SERRANO ARCE -UIMP)

El mismo día que Carlos Lesmes sorprendió en la apertura del año judicial con su amenaza de dimisión, los ojos se volvieron hacia Francisco Marín Castán, presidente de la Sala I (Civil) del Tribunal Supremo desde 2014 y vicepresidente interino del alto tribunal desde 2019. Este último cargo lo abocaba a sustituir a Lesmes como jefe del Supremo si se consumaba la renuncia de aquel, aunque algunos magistrados y vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) mostraron ese día dudas de que también tuviera que asumir la presidencia del órgano de gobierno de los jueces. Un informe encargado por el propio Lesmes al gabinete técnico del Consejo ha resuelto el dilema y Marín Castán presidirá ambos órganos si el presidente dimite.

Marín Castán, de 69 años (cumple 70 en noviembre), será el sustituto de Lesmes por antigúedad: cuando en 2019 dimitió el anterior vicepresidente del alto tribunal, Ángel Juanes, el CGPJ estaba ya en funciones (desde diciembre de 2018) y la ley impide a sus vocales elegir un nuevo presidente o vicepresidente. Hasta entonces, esta era de las pocas competencias que tenía vetada por ley el Consejo cuando tuviera el mandato prorrogado. Ante la imposibilidad de elegir un sustituto, los técnicos determinaron que tenía que asumir el puesto de forma interina el más antiguo de los cinco presidentes de sala del alto tribunal, y el encargo recayó en Marín Castán. La interinidad se ha prolongado ya tres años y el bloqueo en la renovación del CGPJ le llevarán ahora a hacerse cargo no solo de la presidencia del Supremo, sino también de la del órgano de gobierno de los jueces, del que no forma parte hasta ahora.

Marín Castán, nacido en Segovia en 1952 y con fama de juez serio pero de carácter amable, ingresó en la carrera judicial en 1977 con el número uno de su promoción. Sus primeros destinos fueron en La Roda (Albacete) y San Roque (Cádiz), y ha sido magistrado de las audiencias provinciales de Huelva y Madrid. Llegó al Supremo primero como magistrado del gabinete-técnico y en 2000 fue nombrado magistrado del alto tribunal. Desde 2020 comparte destino con su hermano Fernando, magistrado de la Sala V (Militar).

El presidente del Supremo y del CGPJ es habitualmente elegido por el pleno del Consejo, pero Marín Castán no tendrá que someterse al consenso de los vocales ni su ascenso precisa de ningún acuerdo de estos, ya que el informe encargado por Lesmes establece que asume la presidencia “de forma automática”. Esta conclusión permite sortear el veto a hacer nombramientos discrecionales que tiene el actual Consejo desde que una reforma legal impulsada por el Gobierno en 2021 prohibió este tipo de designaciones mientras el CGPJ tuviera el mandato caducado, como ocurre ahora. Esto elimina también la posibilidad de que el puesto de Lesmes pudiera quedar vacante de forma indefinida por la falta de acuerdo entre los vocales para elegir un sustituto, un procedimiento que podría haberse eternizado como está ocurriendo con el nombramiento de dos magistrados del Constitucional.

La posibilidad de que Marín Castán se convierta en el nuevo presidente ha sido recibida de forma desigual por los miembros del Consejo. No gusta al núcleo duro del bloque conservador, que reprocha a Lesmes su decisión de dimitir porque consideran que deja el CGPJ a la deriva. El perfil de su posible sustituto, miembro de la Asociación Judicial Francisco de Vitoria —de tendencia conservadora moderada— no es tampoco el que más gusta a este grupo de vocales, entre los que abunda un perfil más duro y cercano a la Asociación Profesional de la Magistratura (APM). De hecho, el presidente de la Sala Civil es uno de los magistrados conservadores del Supremo que han admitido su interés por dar el salto al Constitucional, pero el bloque conservador del Consejo, que asegura no tener candidatos porque ningún magistrado se les ha ofrecido, no lo considera un aspirante afín.

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Sobre la firma

Reyes Rincón

Redactora que cubre la información del Tribunal Supremo, el CGPJ y otras áreas de la justicia. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS, donde ha sido redactora de información local en Sevilla, corresponsal en Granada y se ha ocupado de diversas carteras sociales. Es licenciada en Periodismo y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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