El festival de Vox: una historia de España sin Picasso, Lorca o Machado

Ortega asume su relevo como secretario general: “Ninguno está aquí para satisfacer necesidades personales”

El presidente de Vox, Santiago Abascal, este sábado en el acto Viva22 en Madrid.
El presidente de Vox, Santiago Abascal, este sábado en el acto Viva22 en Madrid.EUROPA PRESS (EUROPA PRESS)

Vox ha dedicado este año su gran fiesta (Viva 22) a la historia de España. Una historia cuyo conocimiento se escamotea, según Santiago Abascal, a las nuevas generaciones. En el espacio Mad Cool donde se celebra el evento este fin de semana —62.000 metros cuadrados en Valdebebas (Madrid)—, Vox ha instalado 52 casetas; una por provincia, además de Ceuta y Melilla. Y ha elegido para cada una un personaje histórico: reyes, monjes, conquistadores, políticos, artistas y científicos ilustran la historia de España que Vox quiere exhibir con orgullo.

Faltaban, sin embargo, el pintor y el poeta españoles más universales del siglo XX, Pablo Picasso y Federico García Lorca. Vox ha preferido al político conservador Cánovas del Castillo y al almirante Álvaro de Bazán para representar a Málaga y a Granada. Aunque Picasso era comunista y Lorca fue fusilado por los sublevados de 1936, en la lista se echaban de menos pensadores que no eran precisamente de izquierdas, como José Ortega y Gasset y Miguel de Unamuno. También a Antonio Machado, quien advirtió a las nuevas generaciones de que “una de las dos Españas” habría de helarles el corazón. Abascal ha presumido de defender una historia de España “completa, sin leyendas negras o rosas”, pero en la España que ha presentado Vox en su fiesta no existen Cataluña, el País Vasco o Andalucía, porque su Estado es el de la división provincial diseñada en el siglo XIX, no el del actual modelo autonómico.

El partido ha elegido para representar a Barcelona a Rafael Casanova, a quien los nacionalistas catalanes homenajean cada 11 de septiembre aunque en realidad no luchara por la independencia de Cataluña, sino por la Casa de Austria frente a los borbones. Para entrar en la caseta de Girona había que pisar una bandera estelada (independentista), con la inscripción “Municipi de la República catalana”. En su interior colgaban lazos amarillos, senyeras desgarradas y pancartas por la libertad de los independentistas presos como “trofeos de guerra”, según explicaba un cartel.

Aunque, según Vox, se habían inscrito casi 30.000 personas, avanzaba la mañana no había colas, salvo ante la mesa donde se regalaba un libro a los 4.000 primeros asistentes y en la caseta que visitaba en ese momento Abascal, seguido por un enjambre de admiradores para hacerse un selfi con él. También repartían saludos el vicepresidente castellano-leonés, Juan García Gallardo, o el eurodiputado Jorge Buxadé, quien animaba a “hacer otra vez a España grande”, parafraseando a Donald Trump. Faltó Macarena Olona, que el año pasado fue la estrella indiscutible de la fiesta bailando Macarena de Los del Río.

Las carpas con comida y bebida compartían espacio con los puestos de venta de esculturas religiosas y los que ofrecían discos y camisetas de cantantes homófobos como Santaflow. Junto a la autodenominada Asociación Nacional de Ayuda a las Víctimas de Violencia Doméstica se promocionaba otra en defensa “de los derechos legítimos de los usuarios de armas”; una versión española de la Asociación del Rifle americana. Y también se promocionaba GETTR, una red social “sin censura” —sin filtro para noticias falsas o mensajes de odio— creada por Jason Miller, exportavoz de Trump.

Aunque el gran acto político será este domingo --con asistencia presencial del primer ministro polaco Mateusz Morawiecki; y telemática de la ganadora de las elecciones italianas, Giorgia Meloni--, Abascal ha ofrecido este sábado un discurso con el que ha intentado levantar el ánimo a sus seguidores, acusando de “corruptos” a los medios de comunicación que, a su juicio, manipulan las encuestas que reflejan la caída de Vox. Se ha deshecho en elogios hacia su “amigo y compadre” Javier Ortega Smith, a quien el pasado jueves relevó por sorpresa como secretario general, y ha acusado de “mentir” a quienes hablan de crisis en el partido.

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Previamente, el aludido había justificado su cese asegurando que “ninguno está aquí para satisfacer sus necesidades personales o su egoísmo individual” y que, “en esta orquesta de la política, cada uno debe tocar el instrumento que le toca en cada momento”. En su caso, obtener un buen resultado en las próximas elecciones municipales en Madrid.

En el mitin han participado dos socios extranjeros de Vox: el líder del partido portugués Chega!, André Ventura (7% en las legislativas lusas de 2022) , y el economista ultraliberal argentino Javier Milei (17% enBuenos Aires en 2021), quien ha calificado de “idea violenta” la justicia social y el cobro de impuestos pues, según él, implica “quitarle a uno para darle a otro”. Abascal, que ha calificado de “tonterias y frases vergonzosas de unos adolescentes inmaduros” los insultos machistas de estudiantes del Colegio Mayor Elías Ahuja, ha acabado copiando el lenguaje de su invitado argentino y mandando “al carajo” a sus adversarios políticos.

Sobre la firma

Miguel González

Responsable de la información sobre diplomacia y política de defensa, Casa del Rey y Vox en EL PAÍS. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en 1982. Trabajó también en El Noticiero Universal, La Vanguardia y El Periódico de Cataluña. Experto en aprender.

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