La candidatura crítica con la dirección gana las primarias de Podemos en Asturias

La diputada Jacinto, ratificada como aspirante para la Comunidad de Madrid y el vicepresidente de la Generalitat, Héctor Illueca, para Valencia

La secretaria de Organización de Podemos, Lilith Verstrynge, la líder del partido, Ione Belarra, y su 'número dos', Irene Montero, el pasado septiembre.
La secretaria de Organización de Podemos, Lilith Verstrynge, la líder del partido, Ione Belarra, y su 'número dos', Irene Montero, el pasado septiembre.Marta Fernández Jara (Europa Press)

La candidatura crítica con la dirección de Podemos en Asturias ha vencido este viernes las primarias autonómicas del partido en lo que supone un nuevo revés a la actual Ejecutiva. Covadonga Tomé, respaldada por el excoordinador de la formación en el Principado, Daniel Ripa, se ha impuesto a la secretaria de Organización de Podemos en la comunidad, Alba González. Ripa salió de la dirección autonómica el pasado diciembre, tras un proceso envuelto en polémica que perdió por estrecho margen y sobre el que pidió una auditoría. La candidatura de González, antigua asesora de Irene Montero en el Ministerio de Igualdad, venía avalada por Sofía Castañón, coordinadora de Podemos Asturias y miembro también de la cúpula estatal. Al margen de Asturias, los principales candidatos territoriales de Podemos han sido ratificados en el proceso de primarias celebrado los últimos días. En total, la formación que lidera la ministra Ione Belarra ha organizado más de 500 votaciones entre las listas municipales, autonómicas, forales e insulares para avanzar en la carrera electoral del próximo mes de mayo. Podemos se juega en esta cita revalidar su presencia en los gobiernos de coalición de seis comunidades: Navarra, La Rioja, Aragón, Comunidad Valenciana, Baleares y Canarias.

El partido presentará oficialmente a sus candidatos esta tarde, en el arranque de la Universidad de Otoño, el foro de reflexión que se desarrolla durante todo el fin de semana en la Facultad de Políticas de la Complutense (Madrid). En medio de las tensiones por el control del proyecto que prepara Yolanda Díaz para las generales y en pleno pulso con Izquierda Unida por la elaboración de las listas para autonómicas y municipales, la formación regresa a sus orígenes para tratar de sacar músculo, posicionar a sus aspirantes y reivindicar su marca en unas jornadas en las que no participan ni la vicepresidenta, ni dirigentes de IU o los comunes.

Más allá del caso asturiano, donde había dudas sobre el resultado y de nuevo han aflorado en estos días las tensiones internas que llevaron a Ripa a ser sancionado en septiembre, las primarias de Podemos han servido para ratificar a los principales dirigentes o cargos afines a la dirección en las comunidades. Es el caso de Alejandra Jacinto (Madrid), Héctor Illueca (Comunidad Valenciana), Noemí Santana (Canarias), Antonia Jover (Baleares), Maru Díaz (Aragón), Begoña Alfaro (Navarrra) o Irene de Miguel (Extremadura).

En un contexto de desmovilización de la izquierda y tras las sucesivas divisiones dentro de la organización, los datos oficiales muestran una bajada generalizada de la participación con respecto a anteriores procesos. Ha ocurrido así en Madrid, donde el año pasado unos 13.400 inscritos votaron en las primarias que avalaron a Pablo Iglesias, entonces aún secretario general de Podemos, frente a los casi 8.000 que se han pronunciado ahora. Pero también en Canarias, donde han votado 1.800 personas, menos de la mitad que hace cuatro años (más de 4.400) o en la Comunidad Valenciana, con unos 3.600 votos frente a los más de 5.000 de entonces. En La Rioja, donde la coordinadora autonómica, Arantxa Carrero, no logró los avales suficientes para presentarse, tan solo se han movilizado 224 personas en favor del candidato Raúl Pérez y en la Región de Murcia unos 1.000 inscritos han votado para respaldar a la portavoz de Podemos en la Asamblea regional, María Marín.

Negociaciones complejas

Una vez concluidas las primarias, los candidatos deberán buscar alianzas con otras fuerzas políticas. Aunque el panorama cambia de unas comunidades a otras, las negociaciones para ir en coalición en los comicios de mayo se desarrollan en un contexto de pérdida de confianza entre Podemos e Izquierda Unida, agudizada tras la experiencia andaluza. Si bien ya hay acuerdos para ir en juntos en Navarra o La Rioja, fuentes de ambos partidos reconocen que las conversaciones están paralizadas en buena parte de los territorios. La situación es particularmente compleja en aquellas plazas con más de dos actores, como Madrid, Valencia y Canarias. Y en el plano municipal, también Andalucía.

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En el primer caso, fuentes de Podemos descartan ya una alianza con Más Madrid, formación que también ha rechazado diluir su marca y que nació en 2019 como una escisión del partido de Pablo Iglesias. Sin embargo, la posición de IU es distinta: no cierra ninguna puerta y reconoce que mantiene conversaciones con “todas las fuerzas progresistas”. Tampoco desecha una coalición valenciana que incluya a Compromís o en Canarias, con el espacio emergente liderado por Alberto Rodríguez, Proyecto Drago. En las islas, el partido de Belarra ha sufrido varias fugas en el último año, primero por la marcha del exdiputado y después por la salida de la parlamentaria Meri Pita y un grupo afín a ella. En todo caso, el partido de Garzón se pone de plazo hasta final de enero para lograr acuerdos con Podemos en autonómicas y municipales.

Sobre la firma

Paula Chouza

Periodista de Política en EL PAÍS. Participó en el lanzamiento de EL PAÍS América en México. Trabajó en el Ayuntamiento de A Coruña y fue becaria del Congreso de los Diputados, CRTVG o Cadena SER. Es licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela, Máster en Marketing Político y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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