Los diputados constatan que parte de la tragedia de Melilla se produjo “en zona bajo control español”

Varios parlamentarios aseguran que la información recabada este lunes en la frontera contradice la versión de Interior, que sitúa todas las muertes en territorio marroquí

De derecha a izquierda, los diputados Enrique Santiago (Unidas Podemos), María Carvalho (ERC) y Jon Iñarritu (EH Bildu), atienden a los medios tras finalizar su visita a la frontera de MelillaFoto: SALVADOR A. G. GUERRERO (EFE) | Vídeo: epv

Cuatro de los diputados que han participado este lunes en la visita a la zona fronteriza de Melilla para conocer los detalles de la tragedia del pasado 24 de junio en la que murieron al menos 23 migrantes han coincidido en señalar que, de la información recabada, se constata que una parte relevante del aquel suceso tuvo lugar en territorio español. “De lo que hemos visto, todo parece indicar que se produjeron fallecidos en zona de control de las autoridades españolas, evidentemente”, ha afirmado Enrique Santiago, portavoz adjunto de Unidas Podemos, al término del recorrido por el vallado. En similares términos se han manifestado el diputado de EH Bildu, Jon Iñarritu, que asegura que el relato de los hechos que les han hecho los mandos policiales “no deja ápice a la duda para afirmar que la avalancha se produjo en territorio español, al romperse la puerta de entrada al acceso controlado por las autoridades españolas”; y la parlamentaria de ERC, María Carvalho: “A mí eso me ha quedado muy claro”.

La representante del PP en la delegación parlamentaria, Ana Belén Vázquez, también ha apuntado en el mismo sentido al afirmar, en conversación telefónica con este diario, que la avalancha de inmigrantes que supuestamente provocó fallecimientos se produjo en una zona del paso fronterizo de la que los agentes de la Guardia Civil tuvieron que retirarse tras resultar dos de ellos heridos. “[Los inmigrantes] rompieron dos puertas de la parte española”, ha añadido la diputada popular. Por su parte, Mikel Legarda, del PNV, ha preferido ser cauto y esperar a ver las cinco horas de imágenes grabadas por las cámaras de vigilancia ―que el Ministerio del Interior se ha comprometido a mostrar en los próximos días a los diputados― para hacer “una valoración completa de lo allí ocurrido”. Los representantes del PSOE no han hecho declaraciones.

Hasta ahora, el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska ha defendido que los fallecimientos se produjeron únicamente en la zona marroquí de la frontera. Este lunes, el propio ministro insistía, durante un acto público en Cuenca, que “no hubo ningún muerto en territorio español”. Las dudas, sin embargo, no son nuevas. Desde hace tiempo se venía cuestionando si la explanada donde se produjo la estampida en la que murieron decenas de migrantes es suelo español o marroquí. La Dirección General del Catastro, dependiente del Ministerio de Hacienda, y los mapas del Instituto Geográfico Nacional, integrado en el de Transportes, sitúan este espacio en territorio español, un detalle al que ha restado valor el equipo de Grande-Marlaska.

El reciente documental emitido por la cadena británica BBC incidía en esta idea para defender una tesis siempre negada por Interior: que la avalancha que se produjo en el puesto fronterizo dejó cuerpos (la cadena británica afirma que sin vida) en el lado en el que las autoridades españolas tienen competencia y que fueron las fuerzas marroquíes las que arrastraron a los migrantes hacia su territorio. El Ministerio del Interior negó tajantemente que esto fuera verdad y afirmó que la BBC hacía “acusaciones muy graves” sin pruebas. En caso de que se confirmase que alguna muerte se ha producido en el lado melillense de la frontera, la justicia española deberá investigar lo ocurrido. Hasta ahora, solo la Fiscalía tiene abiertas unas diligencias, pero las dificultades que ha encontrado para conocer el resultado de las autopsias supuestamente realizadas por las autoridades de Rabat a los fallecidos, clave para determinar la causa y el lugar en el que se produjeron las muertes, le ha impedido avanzar en las pesquisas.

Una docena de agentes

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Algunos diputados han afirmado que de la información recabada este lunes ―han visionado unos pocos minutos de las grabaciones, han recibido una extensa explicación de los responsables policiales y han visitado las instalaciones del puesto fronterizo donde se produjeron los hechos― no les queda duda de que una parte del suceso se produjo en una zona de la frontera bajo control de las autoridades españolas. Según la Guardia Civil, en este punto estaban desplegados en el momento de salto masivo una docena agentes que, ante el número de personas (se baraja una cifra de 1.700) que intentaba acceder y la violencia de estas, tuvieron que abandonar el lugar a la espera de la llegada de refuerzos. Dos de los guardias civiles resultaron heridos de gravedad.

“Nos han trasladado que la instalación quedó vaciada de autoridad española cuando comenzaron los hechos”, ha detallado Enrique Santiago, que ha reclamado la puesta en marcha de la comisión de investigación parlamentaria que han pedido varios grupos políticos para aclarar lo sucedido. “Los agentes españoles se retiraron del lugar”, ha recalcado Jon Iñarritu, quien asegura que la Guardia Civil ha admitido también que pidieron ayuda a la policía marroquí para que les ayudase a despejar el tejado de las instalaciones del puesto español, al que se habían encaramado inmigrantes. “[Los guardias civiles] se quedaron del lado de fuera protegiendo la frontera y en ese momento la Gendarmería entró y comenzó a limpiar, ese fue el verbo que usaron”, añade María Carvalho. “[Los mandos policiales] nos han explicado que los agentes tuvieron que irse tras ser agredidos”, confirma Ana Belén Vázquez, que pide que la proyección de las aproximadamente cinco horas de imágenes grabadas aquel día se haga “con luz y taquígrafos” en el Congreso y no, como pretende Interior, con un visionado restringido en la sede del departamento.

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites
Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS