La mina de Sallent cerrará definitivamente tras la muerte de dos operarios

Los sindicatos rechazan el cierre y avisan de que el plan de transición de la cuenca del Bages no está listo para absorber a los trabajadores de la mina

Exteriores de la mina de Sallent.
Exteriores de la mina de Sallent.cristóbal castro

La dirección de ICL Iberia, empresa que gestiona las minas de la cuenca del Bages, ha comunicado este viernes su decisión de cerrar definitivamente la mina de Vilafruns (Sallent). En sus instalaciones, que no habían sufrido ninguna muerte desde 2015, se registraron el mes pasado dos accidentes mortales y uno grave. Ello propició una huelga de los trabajadores y la interrupción de la producción para realizar un estudio que determinase la viabilidad de la mina. La dirección alega que el incremento de costes para extraer potasa de esta planta, así como el impacto de la pandemia de coronavirus hacen inviable económicamente la mina de Vilafruns. Los sindicatos rechazan el cierre y avisan de que el plan de transición en la cuenca minera del Bages no está finalizado.

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La mina de Vilafruns estaba condenada a cerrar desde 2011, cuando se aprobó el plan Phoenix para reconvertir la cuenca minera del Bages. ICL Iberia, la empresa que surgió de la compra de Iberpotash por parte de un grupo israelí, gestiona las minas de Vilafruns y la de Cabanasses (Súria). El plan contemplaba el cierre de la primera para el año 2015, pero antes tenía que preparar la de Cabanasses para asumir su producción y su mano de obra. Para ello es necesaria la construcción de una rampa que permita más eficiencia en el transporte de material y maquinaria, pero las obras para la construcción de la rampa todavía no han terminado, con lo que la fecha de cierre de la mina de Sallent se ha ido posponiendo en los últimos años.

La última revisión del plan preveía que el cierre de la mina de Vilafruns se consumaría en el segundo semestre de 2022. Pero los dos accidentes mortales ocurridos en el mes de junio han acabado acelerando este proceso. La dirección paró la producción y encargó un estudio para determinar si debía continuar la extracción o cerrar definitivamente. “La decisión se ha tomado después de analizar la situación económica del centro de producción y el contexto global”, ha explicado ICL en un comunicado.

Las razones que expone la dirección son el impacto de la pandemia de coronavirus (pese a que la potasa es de primera necesidad al ser un fertilizante natural, el cierre de los mercados ha provocado una importante caída del precio de este mineral) y los costes elevados de extracción en esta planta. “Ahora que la rampa de Cabanasses está en la recta final, la empresa ha decidido dar el paso debido a las circunstancias económicas actuales”, señala el comunicado. Un grupo de trabajadores seguirá en la mina en tareas de seguridad y mantenimiento hasta que se cierre definitivamente.

El sindicato CC OO ha rechazado la medida por considerarla “oportunista” y por llegar después de la muerte de los dos trabajadores. El sindicato considera que el plan de transición no está terminado, y que por lo tanto la mina de Súria no podrá asumir los trabajadores de Sallent. De hecho, esta semana la empresa Montajes Rus, subcontratada por ICL en la mina, ya planteó un expediente de regulación de empleo para 66 trabajadores.

Sobre la firma

Josep Catà Figuls

Es redactor de Economía en EL PAÍS. Cubre información sobre empresas, relaciones laborales y desigualdades. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona. Licenciado en Filología por la Universidad de Barcelona y Máster de Periodismo UAM - El País.

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