El Síndic de Greuges abre una investigación sobre la eliminación de la sexta hora en escuelas públicas

Las asociaciones de familias de Salt piden que se replantee la decisión porque temen que se agrave el problema de la segregación escolar

Una escuela pública de Barcelona, en una imagen de archivo.
Una escuela pública de Barcelona, en una imagen de archivo.Carles Ribas

El Síndic de Greuges, Rafel Ribó, ha decidido abrir una investigación de oficio sobre la decisión de eliminar la sexta hora escolar en los centros públicos durante el próximo curso. En las instrucciones enviadas por el Departamento de Educación a las direcciones se especifica que las escuelas que quieran continuar impartiendo la sexta hora “deberán presentar una solicitud”, que será valorada por Educación. De facto, esto supone que las escuelas que actualmente cuentan con esta hora adicional, por defecto, la perderán.

La sexta hora se empezó a aplicar en 2006 en la escuela pública como una forma de equiparar el horario con la concertada, que al final de año impartía 175 horas de clase más. Pero la exconsejera Irene Rigau la fulminó en 2011, al principio de la oleada de recortes. No obstante, se decidió mantenerla en unos 400 centros: en aquellos con mayor número de alumnos vulnerables y en las escuelas rurales.

La intención del Síndic es preguntar al Departamento que dirige Josep Bargalló cuántas escuelas que concentran alumnos en riesgo de exclusión -los calificados como centros de máxima complejidad-, así como cuántas han decidido renovarla y cuántas han renunciado a ella, según explican desde la plataforma Escuelas contra la segregación.

De momento, se conoce que las ocho escuelas públicas de Salt (Gironès) se han puesto de acuerdo para no ofrecerla el próximo curso debido a problemas de organización en el contexto de restricciones impuestas por la covid, pero también porque consideran que no se ha demostrado ser de utilidad.

La decisión ha soliviantado a las familias. La coordinadora de AMPA de Salt ha emitido un comunicado en el que aseguran que las familias están “perplejas” por la noticia y lamentan que ha sido “excluidas” de una decisión que afecta a los recursos educativos de sus hijos y a la conciliación. Asimismo, critican que paralelamente se aumente media hora el tiempo del comedor, “un espacio con fuertes carencias presupuestarias y educativas”. Las familias consideran que antes de eliminarla se podían haber buscado soluciones organizativas y defienden que esta hora adicional ha sido útil “para potenciar la lectura, las artes y la educación emocional”. La coordinadora lamenta que después de un confinamiento “que ha afectado especialmente a los alumnos más vulnerables”, llega un “verano largo y con falta de recursos extra”, a lo que se añade “un inicio de curso reducido de recursos”. Por todo ello, las familias piden que se replantee la decisión porque temen que se agrave el problema de la segregación escolar.

Hasta cuatro docentes más

Bargalló aseguró el martes que la retirada de la sexta hora es una medida “excepcional”, pensada solo para el próximo curso, pensada para “los centros que por su reorganización horaria y de espacios piensen que es más factible no hacer la sexta hora”.

Asimismo, el consejero recordó que los colegios que mantengan la hora adicional reciben más recursos de personal. En concreto, una dotación de 1,5 profesores para escuelas de una línea y hasta cuatro docentes para los que cuentan con tres líneas, según detalla el Departamento en una respuesta parlamentaria publicada este viernes.

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