Una nueva etapa en el circuito de Montmeló

Esta semana Circuits de Catalunya, gestora del trazado, se enfrenta a cambios en su dirección y a una polémica junta de accionistas

Vista aérea del Circuito de Montmeló
Vista aérea del Circuito de MontmelóCircuit de Barcelona-Catalunya

Semana frenética la que le espera a Circuits de Catalunya, la sociedad controlada por la Generalitat que explota el circuito de Montmeló. El Govern aprobará este martes cambios en la presidencia —se incorporará la exdirectiva del Barça Maria Teixidó, tal y como avanzó Ara— y no se descartan en la dirección general, según varias fuentes de su consejo de administración. El miércoles se celebrará la junta de accionistas, una de las más complicadas de su historia tras las irregularidades afloradas en la gestión del ejercicio 2017 en una auditoría de la Intervención General de la Generalitat. El Departamento de Economía ha bloqueado la aprobación de las cuentas hasta que el auditor analice más documentación, de cuya validez duda, y que, sospecha, podría impactar negativamente en las cuentas económicas de la sociedad.

El consejo de administración no ha dado todavía el visto bueno a esa reformulación y el problema es que sin cuentas aprobadas no es posible que lleguen a la tesorería de Circuits las aportaciones que hacen cada año el Ayuntamiento y la Diputación de Barcelona. Y la sociedad encadena pérdidas un año sí y otro también.

La compleja estructura accionarial de la entidad que administra el Circuito de Montmeló no pone fácil los acuerdos. Economía (comandada por ERC) controla más de la mitad de las acciones de la sociedad pero está infrarrepresentada en su consejo de adminstración, donde tiene mayoría el Departamento de Empresa (Junts per Catalunya). Los republicanos solo tienen un asiento, que corresponde a la Dirección General de Patrimonio. El resto de las acciones son del RACC y del Ayuntamiento de Montmeló.

Las tensiones en los últimos consejos han sido evidentes y se han trasladado a los dos departamentos, requiriendo incluso la intermediación de Presidencia. Teixidó, que relevará al interino Josep Mateu (presidente del RACC), llega a propuesta de Empresa y su presidencia tendrá por primera vez determinadas atribuciones ejecutivas, más allá de las representativas. Pero Economía tiene otros planes: pretende el cese del director general de Circuits, Joan Fontseré, al que responsabiliza de las irregularidades de 2017. El entorno del alto cargo cree que detrás de esa decisión hay motivaciones políticas.

Fontseré, que se presentó como alcaldable en su municipio de Sant Feliu de Codines (Vallès Oriental), perdió por cien votos las últimas elecciones municipales (se presentaba por Primàries) en una campaña en la que aparecieron pintadas en la población tachándole de “ladrón”. Los comicios los ganó Junts per Catalunya, formación con la que igualmente se le vincula. El informe de la Intervención que ha aflorado las irregularidades no le acusa de enriquecerse con los recursos pagados de forma irregular por Circuits. En todo caso, Economía quiere su salida y llegó a amenazar con ponerle un director financiero adjunto como fórmula de control.

Mientras el futuro de Fontserté está en el aire, Economía no quiere renunciar a la revisión de la actual gestión y, sobre todo, aclarar si algunas de las deficiencias halladas por la Intervención estaban teniendo impacto aún en las cuentas del último ejercicio, en el que Circuits de Catalunya habría perdido 3,8 millones de euros. Con todo, es una cifra inferior a la de otros años gracias a la recepción de recursos derivados de la tasa turística.

Uno de esos documentos que están en el centro de la polémica es el pacto de accionistas, pero también se ponen en duda dos contratos privados firmados por la gestora de la sociedad con dos de sus accuonistas. Uno le firmó con el RACC. La consejería de Aragonès duda de la cesión de derechos de uso de un palco para el club automovilístico que, sospechan, no estaría dentro del balance económico de Circuits de Catalunya. También se pone en duda un contrato firmado con el Ayuntamiento de Montmeló según el cual el consistorio vallesano ingresaba contraprestaciones por destinar a su Policía local para regular el tráfico en el circuito y los agentes de información.

Una de las funciones de Teixidó, si no se rompe el acuerdo de su nombramiento antes, será poner paz en Circuits. Se le reconoce experiencia en el negocio del entretenimiento, pero tendrá que lidiar con otros quehaceres. El más complejo, además del político, negociar con Liberty Media el contrato para que la Fórmula 1 continúe en Cataluña, uno de los pocos puntos en los que Junts y ERC están de acuerdo pese a ser el principal foco de las pérdidas de Montmeló. La coyuntura deportiva en los próximos años podría ser favorable para un aumento del número de espectadores en las instalaciones vallesanas. El piloto Fernando Alonso ha regresado a la escudería Renault y Carlos Sainz ha fichado por Ferrari. Y el automovilismo tendrá los próximos tres años la distinción de acontecimiento de especial interés —una forma de incentivar los patrocinios vía deducciones impositivas— y los ingresos de los circuitos. Una nueva etapa.

Sobre la firma

Dani Cordero

Dani Cordero es redactor de economía en EL PAÍS, responsable del área de industria y automoción. Licenciado en Periodismo por la Universitat Ramon Llull, ha trabajado para distintos medios de comunicación como Expansión, El Mundo y Ara, entre otros, siempre desde Barcelona.

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