Cataluña inyectará 48 millones a los centros con más alumnos vulnerables

Las ayudas para costear libros y extraescolares encabezan un paquete de medidas pensadas para reducir las desigualdades

Un colegio público de Barcelona, en una imagen de archivo.
Un colegio público de Barcelona, en una imagen de archivo.carles ribas

El Departamento de Educación anunció ayer un plan para paliar las desigualdades que padecen los alumnos de entornos empobrecidos. Se trata de un paquete de 19 medidas, dotado con 48 millones de euros, entre las que destacan las ayudas para libros y extraescolares. Los recursos se destinarán, prioritariamente, a los centros que concentran más volumen de estos alumnos —unos 500, según el Departamento, tanto públicos como concertados—. Las escuelas deberán explicitar qué proyectos desean activar para recibir esta financiación adicional.

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La covid ha acentuado la situación de los alumnos vulnerables”, admitió el consejero de Educación, Josep Bargalló, haciendo referencia a las dificultades, o imposibilidad, de conectarse y de seguir el curso a distancia, así como de realizar casals o campamentos de verano. Bargalló también reconoció que la pandemia ha provocado un aumento de alumnos en situación de pobreza, un fenómeno que ya se empieza a apreciar en el incremento de las solicitudes de becas comedor para el próximo curso.

Con el objetivo de reducir las desigualdades, Educación presentó ayer el Plan de mejora de las oportunidades educativas, dotado con 48 millones de euros, que está compuesto por 19 medidas distribuidas en cuatro ámbitos o finalidades: la reducción de las barreras económicas, el acompañamiento al alumnado, la mejora de la participación de las familias y el garantizar las oportunidades educativas más allá de la escuela. En concreto, entre las medidas se contempla la gratuidad de libros y materiales en centros públicos (en los que se invertirán 4,2 millones), las ayudas para costear salidas o excursiones (5 millones) o para actividades complementarias en la concertada (1,6). Asimismo, para el apoyo educativo de este colectivo se propone contratar unos 300 técnicos de integración social y educadores sociales, además de recurrir a voluntarios o profesores jubilados para realizar tareas de acompañamiento. Igualmente, se aumentan las subvenciones a asociaciones de familias y se invertirán nueve millones en proyectos para evitar el abandono escolar o para reforzar las actividades comunitarias y de barrio.

Los proyectos y la financiación están pensados, prioritariamente, para los centros que más alumnos vulnerables acogen: los llamados de alta o máxima complejidad —aunque Bargalló admitió que están revisando esta calificación—, que en total son unos 500 centros (40 de los cuales concertados), con unos 180.000 alumnos. Los centros deberán especificar qué proyectos quieren poner en marcha y Educación les dotará de recursos, según sus características.

Sobre la polémica generada a raíz de la decisión de algunos centros de máxima complejidad de no impartir la sexta hora el próximo curso —los que la querían mantener debían solicitarlo expresamente—, Bargalló admitió que algunos directores lo solicitaron en junio alegando “problemas de espacio y organización” y con la idea de destinar este profesorado a desdoblar grupos. Pero algunas familias lo han criticado por no haberles consultado. “No entendemos que sea una decisión, aunque sea provisional, que se tome sin consenso”, terció el consejero. Asimismo, Bargalló admitió que la retirada de la sexta hora se extenderá a más centros de los previstos, aunque no detalló el número de centros.. “No esperábamos ni queríamos que fuera más allá de los que lo pidieron en junio. No queremos retirar la sexta hora”, remachó Bargalló.

El inicio del curso se mantiene

El consejero Josep Bargalló aseguró que, en una situación como la actual, el inicio del curso se mantiene con las condiciones previstas, pero no descartó endurecerlas si la situación sanitaria empeora y, de hecho, Bargalló aseguró contar con “un plan b y un plan c”. “Falta un mes y medio y en temas de pandemia es mucho tiempo”, expresó el consejero cauteloso, aunque también quiso enviar un mensaje tranquilizador asegurando que no se prevé “un grado de confinamiento que impida abrir las escuelas”. Y recordó que actualmente, a pesar de ciertas restricciones, se mantienen abiertos casals y guarderías.

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