El Govern usa argumentos falsos para no investigar el ‘caso Voloh’

Budó dice que no puede comentar un caso que está bajo secreto de sumario, pero se levantó el jueves

En primer plano, el president en funciones, Pere Aragonès. Atrás, la portavoz Meritxell Budó.
En primer plano, el president en funciones, Pere Aragonès. Atrás, la portavoz Meritxell Budó.Europa Press

El Ejecutivo catalán declinó ayer, por segunda vez en una semana, investigar si algunos altos cargos de la Generalitat han podido cometer algún delito o irregularidad administrativa, según se desprende de las grabaciones de la Guardia Civil a empresarios relacionados con el procés, la operación Voloh. La portavoz, Meritxell Budó, recurrió a dos argumentos falsos para justificar la negativa: dijo que los hechos están bajo secreto del sumario y que el Govern “no tiene conocimiento” de las supuestas irregularidades.

“El sumario es secreto, cuando tengamos más información podremos definir de qué manera actuará el Govern”, aseguró ayer la consejera. Lo cierto es que el sumario es conocido por las partes, y por tanto es público, desde el pasado jueves, cuando se realizaron los registros. “Todo parece un relato para seguir criminalizando al independentismo”, añadió la portavoz.

Las grabaciones de la Guardia Civil a Xavier Vendrell

Ante la insistencia de los periodistas durante la rueda de prensa semanal del Govern, Budó se limitó a mostrar su apoyo a todos los trabajadores de la Generalitat. Aseguró que no tenía “ningún conocimiento de los hechos” pese al despliegue periodístico sobre el sumario, que apunta a un supuesto tráfico de influencias de David Madí (exmano derecha de Artur Mas) y Xavier Vendrell (exconsejero de ERC) para obtener beneficio propio. Habría presiones directas a consejeros y otros altos cargos de la Generalitat o del mundo local. Budó, en otras ocasiones, sí ha opinado de publicaciones periodísticas.

Código ético de ERC

EL president en funciones, Pere Aragonès, ya había descartado el pasado viernes investigar las presuntas irregularidades. “Cuando un informe policial parte de que hay 10.000 soldados rusos dispuestos a intervenir Cataluña la credibilidad del resto queda automáticamente descartado”, dijo. El código ético de ERC exige luchar contra el “tráfico de influencias” y cualquier actuación irregular “sea por acción u omisión”.

El jefe de filas de ERC en el Parlament, Sergi Sabrià, defendió a Vendrell. “Pueden seguir con un goteo de montajes. Los desmontaremos si hace falta uno por uno. Todo lo que se ha dicho o insinuado hasta el día de hoy es falso”, dijo. El sumario muestra que el exconsejero comió con la consejera de Sanidad, Alba Vergés, y durante el encuentro intentó presuntamente presionar para lograr un contrato. También maniobró supuestamente para ubicar a alguien afín en la secretaría del Ayuntamiento de Cabrera de Mar (Barcelona), donde tiene negocios pendientes de licencia.

Sobre la firma

Camilo S. Baquero

Reportero de la sección de Nacional, con la política catalana en el punto de mira. Antes de aterrizar en Barcelona había trabajado en diario El Tiempo (Bogotá). Estudió Comunicación Social - Periodismo en la Universidad de Antioquia y es exalumno de la Escuela UAM-EL PAÍS.

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