Barcelona sale a la caza del turista nacional

Una gira de promoción por diversas ciudades busca recuperar la cuota del 20% de visitantes del resto de España

El Park Güell de Barcelona, el pasado mes de mayo.
El Park Güell de Barcelona, el pasado mes de mayo.ALBERT GARCIA

En 2006, el 30% de los visitantes que recibió Barcelona eran del resto de España. Desde entonces, esa proporción fue bajando de forma progresiva a la par que se disparaba el de origen internacional. Los viajeros que llegaban del resto del país cayeron diez puntos en diez años y a partir de 2017, coincidiendo con el pleno apogeo del procés, se situó por debajo del 20% hasta llegar a su mínimo, el 16,9%, el año pasado.

Turisme de Barcelona ve en ese segmento un nuevo filón a recuperar. Se quiere revertir la tendencia a la baja y volver, como mínimo, al 20% cuando se reinicie la actividad prácticamente interrumpida a consecuencia de la pandemia. “Las previsiones son que el verano que viene el movimiento sea interno, del turismo nacional, y que el internacional no se reinicie hasta 2022. De ahí que es muy importante hacer ya una campaña de promoción de Barcelona”, explica Marian Muro, directora del consorcio presidido por el Ayuntamiento de Barcelona y que integra a diferentes actores del sector.

Esa campaña se iniciará de forma inminente, en cuanto las condiciones sanitarias lo permitan. “No será la típica campaña de medios de comunicación o solo interna del sector, sino que haremos una tournée por diferentes ciudades españolas para promocionar la ciudad. Es muy importante porque el 46% de los visitantes de Barcelona vuelve una segunda vez, según las encuestas, y entendemos que el turismo nacional es el primero que puede repetir visita”, añade. Partiendo de esa idea, la campaña de promoción incidirá en otros puntos tradicionales del imaginario de la ciudad, más allá del típico de las rutas del modernismo y del centro histórico.

Una idea que también persigue descentralizar los puntos de interés de la ciudad, pues uno de los males que la ha aquejado en los últimos años ha sido la sobresaturación del centro. Se apostará por otros nuevos, algunos ligados a la tecnología y, sobre todo, a la oferta cultural: “La Barcelona literaria y toda la oferta de otras artes, como la música, y la museística son segmentos en los que se tiene que incidir más. Se tienen que promocionar mucho más de lo que se hace”, insiste. Una de las tareas pendientes es digitalizar toda la oferta para que el turista la pueda consultar fácilmente.

La capital catalana se podría convertir, según la estrategia del consorcio, en una de las ciudades españolas y europeas preferidas para teletrabajar. “Cada vez hay más profesionales, especialmente del sector tecnológico, que con solo el ordenador pueden trabajar desde cualquier parte del mundo. Es un fenómeno que se detecta con la pandemia y en esa liga, la ciudad tiene que estar”.

Muro está convencida de que uno de los males que ha aquejado a la industria turística de Barcelona es que dejó de hacer promoción hace tiempo. “Si dejas de buscar el tipo de cliente que quieres, viene todo aquel que quiere y eso ha contribuido a una masificación indeseada”, explica.

A medio plazo, la promoción buscará al turista extranjero, con dos mercados preferentes: el norteamericano y el del sureste asiático. Los dos ya eran segmentos en clara expansión en los últimos años. El procedente de Estados Unidos, que ya es el primero en el ranking internacional, ha pasado del 8,7% en 2015 al 11,6% en 2019.

Seguridad sanitaria

“Los turoperadores de esos países está[/TEX]n deseando volver a la actividad y se hará en cuanto se busquen mecanismos para viajar de forma segura en un contexto de pandemia. España, el segundo país receptor de turistas mundial por detrás de Francia, debe ser uno de los países que lidere la definición los mecanismos de seguridad sanitaria en los aeropuertos”, añade Muro.

Hasta la fecha, en España el único control que se hace es la toma de temperatura a los pasajeros de vuelos internacionales. En Europa, hay aeropuertos —como el de Fráncfort o Múnich— y compañías aéreas —como Alitalia— que hacen los test rápidos para detectar el coronavirus. “En 15 minutos se tiene el resultado y en algunos la tarjeta de embarque no se activa hasta no tener el resultado. Todos esos protocolos se deben unificar y España debería ser uno de los países que lo lidere para cuando decaigan las restricciones”, pide Muro.

Sobre la firma

Blanca Cia

Redactora de la edición de EL PAÍS de Cataluña, en la que ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en diferentes secciones, entre ellas información judicial, local, cultural y política. Licenciada en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS